Ver el futuro es complicado, por no decir imposible, aún teniendo la opinión de algunos de los inversores más destacados del panorama emprendedor en España. ¿Cómo irá 2018 en cuestión de volumen de inversión o rondas de financiación?¿Qué sector será el que se lleve el premio gordo y llame más la atención?¿Qué startup logrará esa ansiada ronda de financiación millonaria? La realidad es que nadie lo sabe y, por mucho que se intente imaginar, son muy pocos los que aciertan. Sin embargo, si ver el mañana es difícil, observar el pasado tampoco es algo exento de riesgos y no siempre gusta.

Antes de que termine este accidentado 2017 en lo que a política se refiere, hacemos balance de todo lo que ha afectado al mundo de las startups. Un año en el que Trump ha empezado su carrera política, oficialmente, en la Casa Blanca; la crisis de Cataluña que ha trascendido las fronteras nacionales y que promete ser un tema de continuación en 2018. Un curso de un supuesto incremento económico de los países del mundo desarrollado. Nuevas ondas gravitacionales, nuevos planetas posiblemente habitables (dentro de miles de años cuando seamos capaces de llegar a ellos), la carrera de fondo para llegar a Marte de Elon Musk, los grandes terremotos de México o el Bitcoin y los mineros como nueva tendencia de moda serían sólo algunos de los ejemplos que han marcado el patrón de las noticias del año. Pero, ¿qué ha pasado con las startups?

El primer evento de año por excelencia tenía cita al amparo del MWC. 4YFN marcaba un nuevo récord de participantes: más startups, más inversores, más de todo incluso de lo malo. Si Carto (la cual ya no cuenta con su fundador Sergio Álvarez en el equipo) y su tendencia sobre los mapas marcaban la convocatoria anterior, en esta ocasión eran los chicos de Spotahome y OnTruck los que protagonizaban la convocatoria. Meses después la realidad se confirmaría cuando cada uno de ellos cerraba una ronda de financiación millonaria con inversores internacionales. Objetivo: crecer fuera de las fronteras de España. Una tendencia que no sólo ha sido una realidad para estas dos tecnológicas; la conquista del extranjero se ha visto como una obligación para la mayoría en cambio de la lógica que imperaba años atrás. Glovo, que también se ha posicionado como uno de los mejores financiados este año por los inversores, ha comenzado precisamente este año su traslado al otro lado del Atlántico. De la mano de Cabify, a través de su red de conductores, la compañía de reparto de última milla ha llegado a Perú y Chile con vistas a nuevas localizaciones.

UberEats llegaba a España a principios de año y ya es más grande que su hermano Uber en Madrid. Un sector no exento de polémica: el tema de los riders, tanto en España como en Reino Unido de la mano de Deliveroo, ha ocupado más de un titular. ¿Falsos autónomos?¿Mejores derechos laborales? Algunos Tribunales, Inspecciones de Trabajo o denuncias por parte de UGT han dado bandazos al respecto con unas y otras opiniones al respecto. Tanto así como la polémica de los taxis vs. Uber o Cabify que continuará hasta el infinito (algo así como con Airbnb en España) mientras los primeros pidan controlar las VTC y los segundos liberalizar su concesión. Un sector en el que lo único que está claro es la sentencia del TJUE sobre el tipo de actividad que ejerce UberPop y que, según algunos sectores, podría suponer un antes y un después para el futuro de BlaBlaCar en Europa. La victoria de la compañía francesa ante lo tribunales, recurrida por CONFEBÚS, tendrá una nueva vista a finales de 2018. Veremos cómo se desarrollan los hechos.

Como todo éxito, también hay fracasos que no pueden perderse de vista. Algunos obvios, como Juicero en Estados Unidos: ¿qué podía salir mal con una startup que vende exprimidores de zumo con Wi-Fi por 700 dólares?

Volviendo a España, o al menos a Europa, tenemos el caso de Jinn. Duró menos de un verano en Madrid y pronto anunció su cierre; las rondas de financiación multimillonarias no sirvieron de mucho para una tecnológica acusada de tirar el dinero de los inversores. WazyPark o Hundredrooms han sido otros que han caído en desgracia durante 2017.

Hablemos de cifras

La realidad es que, pese a todo, el ecosistema sigue creciendo. "Más madurez del ecosistema, compañías más potentes con más facturación, más compañías con ambición internacional, más rondas de financiación, gran presencia de fondos de Venture Capital extranjeros", comenta Iñaki Arrola de K Fund. Y en esto coinciden prácticamente todos los inversores. Para Javier Megías, de Startupxplore, el año ha sido de gran actividad "frenética en el sector de la inversión, con un aumento superior al 40% respecto al año anterior... que ya fue récord histórico. Aunque como siempre, hay que ser cauto con estos datos, dado que están muy polarizados por macro-rondas". Este sería el ejemplo de LetGo que, con más de 100 millones de financiación por parte de un grupo de inversores, deja en evidencia al resto de las compañías de la tabla. ¿Problema? "Ha falta algún exit de gran calado pero que, sin duda, llegará en los próximos años", comenta Arrola.

Sin embargo, estas sólo son algunas de las más destacadas. La realidad es que, con un volumen un poco más bajo en número de inversiones, 2017 ha marcado todo un récord en lo que a fondos invertidos. El menos es más que comentaba Francois Derbaix en una entrevista a Hipertextual se hace realidad con un foco más centralizado en las operaciones. Cifras que, desde 2011, no paran de crecer.

Ahora bien, ¿cuál es el destino de esos fondos? La realidad es que las sorpresas en este ámbito carecen de novedad. Barcelona sigue siendo la niña bonita, aunque perdiendo puntos en detrimento de Madrid.

En definitiva, como explicaba Atomico en su informe anual, el resultado es que Europa en su conjunto aglutina un incremento de talento técnico pero que, aún, tiene la cuenta pendiente de los grandes iconos de la tecnología como en Estados Unidos. Tanto así que, precisamente en la celebración del South Summit 2017 ( el segundo gran encuentro de emprendedores al año) el foco estaba puesto en Amazon o Google como gran referencia.

Para el caso de España el objetivo es ponerse en el foco de los hubs de emprendimiento a nivel de Europa. Barcelona, pasando por la mínima, deja a Madrid en una posición bastante negativa para lo que pudiera llegar a ser. Comentaba Eduardo Martínez en una entrevista a Hipertextual que, "aunque pueda parecer mentira, Madrid no figura en el actual mapa del emprendimiento europeo".