Decía Mecano en una de sus canciones más populares: "cinco minutos más para la cuenta atrás, hacemos el balance de lo bueno y malo". En este caso con algo más de cinco minutos por delante, pero prácticamente con el estudio sobre lo que dejamos en 2017 ya revisado; un año en el que hemos visto cosas que de lo mejor y también de lo peor. Pero no sólo miramos al pasado. Este es el momento de desempolvar la bola del futuro que, como cada año, sacamos para intentar "ver" lo que pasará con el emprendimiento el próximo 2018 de la mano de algunos de los inversores más conocidos en España.

Entre noticias de rabiosa actualidad, los grandes eventos de emprendedores por excelencia en España, 4YFN o South Summit, el tiempo de las startups ha transcurrido con aparente normalidad. Algún sobresalto o algunas de las rondas de financiación más importantes de la historia de los emprendedores en España han marcado la tónica del sector. Como no podía ser de otra manera, los casos de Uber, las VTC y los taxis (que salpicará sin remedio el juicio de BlaBlaCar en 2018) y, en último momento, los riders de Glovo o Deliveroo han estado ocupando la atención de muchos.

Ahora bien, ¿se han cumplido las previsiones de los pasados años? Para 2016, el sector de los inversores adelantaba un año de, quizá, menos operaciones pero cada vez más grandes. El clásico "menos es más" que, no sólo era válido para 2016, también ha sido la tendencia para 2017 como "una continuación lógica que, sin embargo, ha dejado algunos sustos por el camino", comentaba Iñaki Arrola hace ahora dos años. Para 2017 apuntaba algo mejor que el pasado, ya con un Gobierno sobre la mesa, con la intención de más fondos extranjeros entrando en el emprendimiento en España y, de nuevo, pocos exits. Ambas predicciones cumplidas, para desgracia de la segunda.

Más, más y todavía más

Hemos comentado el crecimiento de los volúmenes de inversión durante 2017: grandes cantidades de capital destinadas a algunos afortunados que han sabido encajarse en el mercado del emprendimiento con gran acierto. 21Buttons, Glovo o Spotahome serían algunos de esos grandes ejemplos. La realidad es que nada hace pensar que esta situación cambie en 2018; para Iñaki Arrola, de K Fund, "será otro año de crecimiento como no puede ser de otra manera". Aunque añade que "hay un gran camino por delante en este sentido".

La pregunta está en si esta situación es buena, tanto para inversores como para emprendedores. Atendiendo a los creadores de las startups en que necesiten capital en fase temprana, la realidad es que según la opinión de Javier Megías, de Startupxplore, la cosa pinta en bastos:

"Me parece peligroso algo que intuyo va a seguir creciendo: la progresiva huida de inversores y fondos de las fases semilla iniciales (seguirá creciendo el volumen de inversión, imagino, pero no el número de rondas) en favor de compañías que hayan llegado al famoso encaje producto-mercado. Esto es grave en mi opinión, ya que esto funciona como un embudo... y si nadie financia las fases iniciales se produce un fallo de mercado que progresivamente "secará" las siguientes fases, y a medio/largo plazo puede tener un impacto devastador en el ecosistema startup".

¿Y para los inversores? El problema para ellos vendrá de la mano de las valoraciones. Con números que, desde luego, no se parecen a los de Uber y su valoración de casi 70.000 millones de dólares, la realidad es que se ha producido un efecto contagio. Si el volumen de las inversiones ha crecido, las propias valoraciones han ido a la par. Esto, para François Derbaix de Indexa Capital, es un gran problema: "estamos en niveles de valoraciones excesivos que no permitirán a la mayoría de los fondos obtener un retorno suficiente sobre sus inversiones". Y sin retorno no hay nuevas inversiones, por lo que su previsión es que "bajarán las valoraciones y, probablemente, baje también el volumen invertido por fondos de capital riesgo, y suba el volumen invertido por inversores corporativos".

Blockchain por todos lados

A falta de una regulación, para cualquier sector realmente, la realidad es que Megías tiene la esperanza puesta en el papel de la misma para el crecimiento del emprendimiento. "Cada vez va a ser mas clave el papel de la regulación en el sector startup, tanto por las oportunidades que genera como por la desgraciadamente más habitual problemática que implica, ya que muchas de la nuevas leyes y normativas que vienen de Europa y de España son contrarias al sector", comenta el fundador de Startupxplore. Los cuales, por cierto, han intensificado el filtro de las inversiones durante este 2017.

Pese a todo, y ante la pregunta de qué sector se llevará el gato al agua durante 2018, la realidad es que no hay consenso. Por un lado, para Arrola el fintech (y su versión blockchain) no ocupa el trono dorado del que todos hablan: "El Fintech, en España y con excepciones, es mucho fin y poco tech y la verdad no comparto que se esté llevando el protagonismo. AI, blockchain, edutech, big data, healthteach, hay muchas muchas tecnologías o plataformas que están despuntando, pero en general hay de todo porque en España hay grandísimos emprendedores en todos los ámbitos". Como no podía ser de otra manera, Derbaix apuesta por el insurtech y el fintech, dejando a un lado el blockchain por considerarlo "un tema sobre todo de consumo interno para grandes empresas pero no tanto de inversiones para startups en España". ¿Consecuencias? En su opinión, "las criptodivisas y las ICO's pegarán un bajón importante" en España por la resaca de esos intensos meses.

Al otro lado del ring, porque no en todo se puede coincidir, se encuentra Megías. "Cada vez habrá un mayor foco en el sectores 'horizontales' como AI/ML, AR/VR, etc, y sobre todo en el potencial disrutivo de blockchain, dado su potencial de transformar sectores muy centralizados". Temas como los coches autónomos, nuevos modelos de transporte, alimentación o deporte (por su gran aceptación social) son terrenos muy fértiles sobre los crear emprendimiento el próximo 2018.