Startupxplore nacía en 2014 liderada por Javier Megias y Nacho Ormeño con el objetivo de crear una comunidad ordenada y con sentido dentro del incipiente caos de startups que estaban empezando a crecer en España. Un ecosistema nuevo y poco experimentado que, con los años, ha ido evolucionando hasta lograr unas mejores cifras en lo que a rondas de financiación se refiere, algún que otro exit sonado y algo más de estabilidad.

Allá por 2015, y poco después del inicio de su emprendimiento de emprendimientos, Megias hablaba de su experiencia en el sector; "Somos creadores de startups muy poco ambiciosas. Si sales a Finlandia, Dinamarca o Israel, todos quieren crear una empresa muy grande de éxito mundial, pero aquí no", comentaba el fundador a Hipertextual, y la realidad es que esa tendencia está cambiando. Al poco tiempo, Startupxplore dio su primer cambio en lo que a modelo de negocio respecta. No era suficiente con plasmar todo lo que en un incipiente ecosistema sucedía, también había que participar en él y cambiar esas reglas del juego. A finales de ese mismo año, Startupxplore anunciaba su sistema de financiación sindicada o angel syndicates. En términos financieros, estos vehículos permiten a inversores no profesionales unirse a otros que sí lo son, accediendo a sus oportunidades inversión. De esta manera, los inversores registrados en Startupxplore pueden invertir en las mismas condiciones que el inversor de referencia, que invierte su propio dinero, y compartir su experiencia y conocimientos.

Desde el lanzamiento, la compañía de Megias ha cerrado 16 operaciones con un total de 4 millones de euros levantados y más de 5.000 inversores participando de forma activa. Exovite con el fondo Panama Inversiones como cabecera logró los 250.000 euros objetivos; Runator buscaba 180.000 de la mano de Ignacio Mayol, Comprea, soportado por Plug and Play levantó 300.000 euros o los 110.000 euros de Relendo con Sitka como cabecera son sólo algunas de las que han llegado con éxito a su límite de financiación en la plataforma. El resultado, hasta la fecha, ha sido un 100% de efectividad.

Ahora, según anuncia la propia compañía, la estrategia se mueve a un nuevo nivel de inversión sindicada. Startupxplore intensificará, a partir de ahora, el filtrado y selección de compañías que van a formar parte de sus proyectos de financiación. La razón está en evitar el riesgo excesivo respecto a los compromisos de financiación, facturación, composición del equipo, validación o escalabilidad del modelo. Se acabó la política del todo vale en la financiación de startups que, según explica Megias a Hipertextual, "se ha centrado demasiado tiempo en la cantidad más que en la calidad" durante demasiado tiempo:

"El negocio de la inversión va de invertir bien, no de invertir mucho (cumpliendo siempre unos criterios mínimos de diversificación). Por eso ahora más que nunca es muy importante ahondar en lo que nos hace diferentes, como la calidad de las operaciones (no son las típicas que se ven en una plataforma) y que haya un tercero experimentado que invierte en las mismas condiciones (el inversor de referencia)".

Una suerte de crítica a un sector inversor en España que está viendo cambios, creados en su mayoría, por una nueva etapa general. "Como en toda época de bonanza, han surgido más startups que nunca... y cada vez es más complicado filtrarlas. Además, se ha creado una cierta psicosis de 'me voy a quedar fuera' que está haciendo que mucha gente invierta sin analizar mucho", añade Megias, lo que genera una desalineación de los intereses tanto de emprendedores, inversores y el mercado.

Por otro lado, esa "necesidad" de estar en la moda de las inversiones en startups sin conocer realmente el producto y el mercado, estaría atrayendo a "más inversores no formados que están aumentando sus apuestas", explica el fundador. En este caso, hay que tenerle "muchísimo respeto al dinero de los inversores", especialmente cuando no son expertos en la materia. Un inversor especializado conoce los pros y los contras de cada movimiento que realiza; al fin y a cabo, son sus propios recursos los que se ponen en juego. La cosa cambia cuando un tercero entra a formar parte.