El año negro de Facebook: un calamitoso 2018 que será difícil de olvidar

Entre las empresas que se han visto en importantes apuros a lo largo de este 2018, Facebook ocupa un lugar destacado. Esto ha sido todo lo que ha dado de sí el año para la empresa del cada vez más polémico CEO Mark Zuckerberg.

Por – Dic 31, 2018 - 10:01 (CET)

El año que toca hoy a su fin ha sido uno especialmente intenso para muchas de las grandes compañías del panorama tecnológico. Huawei, ZTE o Google son algunas de las que más titulares han ocupado a lo largo de 2018, pero ninguna se puede comparar en volumen a una Facebook que ha sido protagonista como nunca de la conversación social alrededor de internet, aunque no en los mejores términos posibles.

Si Huawei y ZTE se enfrentan a una falta de confianza internacional hacia sus productos y tecnologías y Google ha sido acusada en varias ocasiones de ayudar a los gobiernos a atentar contra los derechos de las personas, Facebook se ha revelado como el gran enemigo de la privacidad de los miles de millones de usuarios que aglutina en sus diferentes plataformas, siendo la principal su red social de cabecera. Mes a mes, semana a semana, los incidentes y descubrimientos se han ido sucediendo para conformar un dibujo de una abominable plataforma en la que el usuario es la moneda de cambio habitual.

Cambridge Analytica, contigo empezó todo

Hay que remontarse hasta marzo para encontrar la primera gran piedra en el camino que ha precedido a todas las demás, marcando un antes y un después en la historia de la compañía. Destapado por Christopher Wylie, uno de los personajes principales en la trama, el escándalo de Cambridge Analytica comprende una aplicación, la red social y una campaña presidencial.

La aplicación, perteneciente al servicio de análisis de datos, fue la protagonista del embrollo y a través de la cual se construyó una auténtica red dedicada al escrutinio de usuarios a través de tests de personalidad y los perfiles de los contactos de estos. En relación a los resultados, conexiones y tendencias se consiguió segmentar la publicidad de la campaña electoral de 2016 que se mostraba en Facebook para dirigirla de manera específica y personalizada al target preciso. ¿El objetivo? Favorecer el mensaje del entonces candidato a la Casa Blanca y ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Habiendo afectado a casi 90 millones de perfiles, la noticia provocó una gran conmoción tanto fuera como dentro de la plataforma, apareciendo diferentes movimientos a través de otras redes sociales para que los usuarios eliminasen su perfil de Facebook, algo que fue instigado incluso por el cofundador de WhatsApp, quien entonces ya no se encontraba trabajando para Zuckerberg.

Porque otra de las consecuencias que han traído los sucesivos escándalos, con origen en este primero, ha sido la dimisión de importantes figuras dentro del organigrama de la empresa. La más relevante para Facebook como plataforma fue la de Alex Stamos, el entonces responsable de seguridad que decidió abandonar la misma apenas unos días después de conocerse las revelaciones de Wylie.

Haría lo propio en mayo Jan Koum, el cofundador de WhatsApp que aún se mantenía trabajando para Facebook desde que esta comprara el servicio de mensajería en 2009. Las razones que se encuentran detrás de la salida de ambos fundadores se encuentra en la divergencia relativa a las visiones acerca del futuro que debería afrontar la plataforma tanto a nivel de privacidad como de monetización, entre otros aspectos.

Esto mismo lo revelaría más tarde Acton, quien aseguraba en una entrevista haber "vendido" la privacidad de los usuarios de WhatsApp a la voraz Facebook. En esta se ponen de manifiesto los desacuerdos entre los padres de la plataforma y la compañía capitaneada por Zuckerberg, quien ahora gestiona íntegramente el popular servicio.

Terminaban por afianzar la opinión de que Facebook planea aplicar políticas agresivas sobre WhatsApp e Instagram los dos fundadores de esta última, que también abandonaban la compañía por desacuerdos con los directivos el pasado mes de septiembre. Vía libre, por tanto, para que la firma de Menlo Park lleve a cabo las acciones que desee en ambas plataformas.

Fallos, subterfugios y una situación que se complica

El escándalo de Cambridge Analytica llevó a Mark Zuckerberg a testificar frente al Congreso y el Senado de Estados Unidos y frente a autoridades del Parlamento Europeo en una serie de audiencias que, pese a manifestar la intención de control de las plataformas online por parte de los organismos, fueron más bien poco fructíferas en cuanto a información obtenida. No obstante, se cuestionó la capacidad del CEO para seguir al frente de la compañía y se acusó a Facebook de tener un monopolio en el ámbito social de internet.

Pero si el mencionado fue un escándalo de enorme impacto, estaba lejos de ser el último. En el mes de mayo se supo que una nueva aplicación dedicada a realizar cuestionarios había comprometido los datos de 3 millones de personas, un número que se quedó pequeño un mes después cuando se reveló que un fallo de la propia compañía había convertido publicaciones privadas en públicas y afectado a 14 millones de usuarios.

En una muestra de costumbrismo, tan solo hubo que esperar al mes siguiente para que otro bug dejase, una vez más, al descubierto la privacidad de casi 1 millón de personas. Un dato que se quedaría pronto sepultado por una brecha de seguridad que comprometió los datos de 30 millones de usuarios de la plataforma. Un fallo que permitía rastrear perfiles y otro que dejaba expuestas las fotografías personales afectaron sucesivamente a otros muchos millones de clientes y terminaron un año que ha dejado mucho que desear en relación a la conservación y gestión de información confidencial.

Para dar la puntilla final al año, una nueva publicación revelaba que Facebook ha estado ofreciendo durante los últimos años un acceso mucho más amplio a los datos de los usuarios –como los mensajes privados– a compañías con las que realizaba tratos comerciales. Por otra parte, una investigación también ha confirmado que la compañía puede rastrear la ubicación de los usuarios incluso cuando la localización ha sido desactivada de manera explícita.

Facebook en 2019

Esta serie de catastróficas desdichas ha dejado muy tocada la imagen de una comapañía que ha mostrado su lado más oscuro de forma continuada, afectando enormemente a la percepción de los usuarios hacia la red social. También se ha dejado notar, y de qué manera, en el ámbito bursátil, con el valor de la empresa habiendo descendido cerca de un 30 % desde el comienzo del año.

2019 será una prueba de fuego para conocer si los incesantes escándalos, sumados al auge de su compañera Instagram, provocan un marchitamiento de la red social por excelencia o, por el contrario, consigue mantener su posición consolidada en el panorama actual. En cualquier caso, si tú ya has tenido suficiente y no quieres arriesgarte a ver peligrar tus datos en futuras brechas de seguridad, aquí te explicamos cómo eliminar para siempre tu cuenta de Facebook.