Facebook tiene un problema de privacidad. De hecho un problema muy grave. Si la compañía quita hierro al asunto, los usuarios responden en consecuencia, demostrando que pocas veces el discurso pro-usuario de la red social se corresponde con la realidad. Y si las filtraciones de los últimos meses no son suficiente, ahora vuelve a ponerse sobre la mesa los problemas que tiene la compañía de Zuckerberg respecto a respetar las decisiones de sus usuarios, que el fin y el cabo son los que generan ingresos.

Y es que parece que desactivar la localización en Facebook no sirve absolutamente para nada, en tanto que la compañía sigue haciendo un seguimiento de la ubicación del usuario aunque éste desactive los servicios en la red social. Aleksandra Korolova, doctorada por Standford y profesor asistente de informática en la USC, ha puesto a prueba este extremo: ha desactivado la ubicación de Facebook de todas las formas posibles, desde las preferencias de la aplicación hasta en el propio panel de ajustes de iOS -ajustando la localización de Facebook en "nunca"-, no hace check-in ni tampoco ha actualizado su perfil.

¿El resultado? Nada funcionó, y Facebook siguió mostrando anuncios basados en su ubicación con una precisión asombrosa: "personas que viven cerca de Santa Mónica" (donde vive) o "personas que viven o que estuvieron cerca de Los Ángeles" (o donde trabaja). Además, cada vez que Alexandra viajaba, Facebook sigue rastreando su ubicación y la usa para publicidad.

Los controles de ubicación proporcionados por Facebook dan una ilusión de control sobre los datos, no el control real. Además, Facebook hace afirmaciones falsas sobre el efecto de los controles.

Según esta investigadora, da igual que desactivemos o no los controles. Korolova determino que Facebook debe estar obteniendo su información de ubicación de las direcciones IP desde las que solía iniciar sesión, algo que en principio la red social solo hace con fines de control, pero parece que también los usa con fines publicitarios, lo que resulta en problema gravísimos de seguridad.

De hecho la red social no se esconde de este extremo. Facebook explica en su página de anuncios, que está recopilando datos de ubicación según "dónde se conecta a Internet" y "donde usa su teléfono", así como otro datos relacionados con la IP, la redes Wi-Fi y los datos de Bluetooth. En declaraciones a Gizmodo, de hecho, la compañía deja claro que es imposible desactivar la ubicación:

"No hay forma de que la gente deje de usar la ubicación de los anuncios por completo"."Usamos estos datos para asegurarnos de que estamos brindando a las personas un buen servicio, desde asegurarnos de que vean Facebook en el idioma correcto hasta asegurarse de que se les muestren eventos y anuncios cercanos de empresas locales para ellos".

Parece que, o las instituciones se ponen serias en este extremo, o los usuarios seguimos con la falsa ilusión de tener control de nuestros datos.