análisis

OnePlus 7 Pro

- May 14, 2019 - 20:42 (CET)

Ficha técnica

  • Procesador: Snapdragon 855.
  • Memoria RAM: Entre 6 y 12 GB.
  • Almacenamiento: Entre 128 y 256 GB.
  • Pantalla: Fluid AMOLED de 6,67 pulgadas QHD con 90Hz.
  • Cámara principal: 48 mpx, f/1,6 y OIS.
  • Cámara secundaria: 16 mpx, f/2,2 y objetivo gran angular.
  • Cámara terciaria: 8 mpx, f/2,4, OIS y objetivo de tres aumentos.
  • Batería: 4.000 mAh.

El OnePlus 7 Pro es uno de los productos más interesantes de 2019. Estratégicamente, se puede considerar como una demostración de lo que OnePlus, como fabricante, puede llegar a hacer. Para el mercado, simultáneamente, este OnePlus 7 Pro abre la puerta a muchas tecnologías –como las pantallas de 90 Hz o las memorias UFS 3.0– que ningún smartphone de precio superior ofrece en la actualidad. Este es su análisis a fondo.

Hace seis años, OnePlus se marcó un objetivo: hacer el mejor teléfono posible, manteniendo un precio muy competitivo. El primer fruto de esa filosofía fue el OnePlus One, que, pese a sus numerosas imperfecciones, sentó un precedente único en aquel momento. Desde entonces, la compañía no ha hecho más que evolucionar ese concepto año tras año –e incluso semestre a semestre– con componentes más avanzados, una experiencia de uso más rica y un margen cada vez menor respecto a los líderes del sector –actualmente, Samsung, Google, Apple y Huawei–.

Este año, OnePlus pretende dar, probablemente, uno de los mayores saltos en esa trayectoria ascendente. Por primera vez, lanzan dos versiones del mismo teléfono: por un lado, el clásico OnePlus 7, que mantiene un precio contenido y mejora progresivamente en aspectos clave como el rendimiento; y, por otro lado, el nuevo OnePlus 7 Pro, que representa la visión más ambiciosa y vanguardista de la marca.

No obstante, materializar esa visión ha implicado un aumento del precio del producto, que ahora se aproxima –aunque siguen manteniendo la distancia– a los referentes del sector. A su vez, con el aumento de precio también crece la exigencia sobre las prestaciones del producto, que debe justificar ese incremento respecto al modelo estándar, el OnePlus 7 Pro.

Para convencer a los clientes y demostrar el buen hacer de OnePlus, la compañía ha mejorado muchísimos detalles, pero hay cuatro, los principales de esta reseña, que son los más beneficiados: el diseño, la pantalla, la fotografía y el rendimiento.

“Eh, mírame”

El OnePlus 7 Pro es, sin lugar a dudas, uno de los teléfonos más llamativos de 2019. Algunos de sus elementos diferenciales, como la cámara retráctil, no son nuevos en el sector –ya vimos a varios fabricantes apostar por este elemento durante 2018–, pero ningún fabricante los ha popularizado en occidente. OnePlus, sin embargo, podría ser el primero en hacerlo.

Este sistema móvil permite extender la pantalla hasta los bordes, ocupando así la totalidad del frontal. No hay notch ni perforaciones sobre la pantalla. Todo fluye desde arriba hasta abajo. La única discrepancia –apreciable únicamente por los obsesos de la simetría– se encuentra en el borde inferior, cuyo grosor es escasos milímetros superior al resto. Es algo común en la industria, como ya pudimos ver con los teléfonos de Huawei (P30 Pro) y Samsung (Galaxy S10). Tan solo un fabricante (Apple) ha sido capaz de minimizar esa “barbilla” y mantener un grosor uniforme alrededor de su panel.

La pantalla, por primera vez en OnePlus, se curva en los laterales, lo que genera una estética muy llamativa y, a la vez, facilita ciertos gestos sobre el panel. De cara a futuras generaciones, eso sí, sería positivo reducir el radio de curvatura aplicado sobre los bordes. Esto mejoraría el agarre del teléfono y, al mismo tiempo, haría que ciertos elementos de la interfaz no recaigan sobre la zona curva. La propia Samsung –pionera en este tipo de paneles– ha pasado de radios de curvatura altos –como en el S6 Edge– a cifras más reducidas –como sucede en el Galaxy S10–.

Respecto a la cámara retráctil, OnePlus destaca la resistencia del mecanismo –que, por cierto, es capaz de detectar cuándo se aproxima una caída para replegarse y, así, evitar un daño mayor–. No obstante, las piezas móviles, por definición, son más propensas a fallar y sufrir daños que las estáticas. En el caso del OnePlus 7 Pro, solo el tiempo podrá determinar cómo de fiable y robusto es este mecanismo.

Más allá de la construcción y la disposición de elementos, el OnePlus 7 Pro es un teléfono muy atractivo, gracias, sobre todo, a los colores seleccionados por la compañía. El degradado azul resulta extremadamente vistoso, aunque el dorado quizá ofrezca un mejor equilibrio. Y no, no es un dorado extravagante.

La vida a 90 Hz

Una de las principales estrellas del OnePlus 7 Pro es, sin lugar a dudas, la pantalla. El panel ha crecido en tamaño –rozando las 6,7 pulgadas–, aunque las mejoras más destacadas se encuentran en otros aspectos:

  • Un panel con resolución QHD, por fin. El salto a la resolución QHD puede parecer algo menor, pero, teniendo en cuenta el mayor tamaño de la pantalla y el uso de una matriz Pentile –que, por definición, tiene menos subpíxeles que un panel LCD equivalente en resolución y tamaño–, resulta algo destacable.

  • Mejor calidad de imagen. Más allá del tamaño y la resolución, OnePlus también ha trabajado, junto a Samsung, en la calidad del propio panel. El resultado es una pantalla más brillante, con mejor representación de color y certificaciones destacadas como el HDR10+. Está, sin lugar a dudas, al nivel de los mejores.

  • Di hola a los 90 Hz. Hasta ahora, las tasas de refresco superiores a los 60 Hz parecían reservadas a teléfonos gaming de audiencia reducida –como el de Razer– y a productos específicos como el iPad Pro de Apple. Sin embargo, OnePlus ha decidido transportar esta maravillosa tecnología a su smartphone más avanzado, haciendo que cualquier interacción con la pantalla se convierta en una auténtica delicia. Cualquier swipe, scroll o transición se produce con una suavidad increíble. Resulta difícil volver a un teléfono con una pantalla de 60 Hz después de probar el OnePlus 7 Pro.

Tras lo descrito anteriormente, no sería descabellado afirmar que esta pantalla, diseñada entre OnePlus y Samsung, es significativamente mejor que la de teléfonos de precio superior (como el Huawei P30 Pro). De hecho, de todos teléfonos anunciados en 2019, solo uno puede alzar la voz por encima de este OnePlus 7 Pro: el Galaxy S10.

Bonus: el modo de pantalla por defecto satura en exceso las imágenes y recuerda, en cierto modo, al ya difunto “Adaptive Display” de Samsung. En los ajustes del sistema, el usuario puede seleccionar otros perfiles de color mucho más neutros –personalmente destaco el DCI-P3–. No obstante, sería positivo que el teléfono, de forma predeterminada, arranque con uno de estos modos –mucho más fieles a la realidad– por defecto.

El smartphone más rápido del oeste

La velocidad ha sido, durante años, una de las mayores señas de identidad de los teléfonos de OnePlus. La combinación de un SoC poderoso, amplias cantidades de memoria RAM y un software eficiente ha hecho que los productos de la marca se sitúen por delante de productos mucho más populares –como los Galaxy S, la familia Pixel o la serie P de Huawei–.

Este año, a esa ecuación ganadora, hay que sumar este año un nuevo multiplicador: la memoria UFS 3.0. Se trata de un nuevo tipo de almacenamiento con velocidades de lectura y escritura muy superiores a las memorias UFS 2.1 utilizadas en la mayoría de teléfonos móviles de alta gama. Su impacto en la experiencia de uso es real y tangible desde el primer minuto, haciendo que cualquier operación que implique la lectura o escritura de elementos –abrir o instalar aplicaciones, mover archivos, cargar elementos...– se produzca con muchísima rapidez. En muchos casos, las típicas pantallas de carga ni siquiera llegan a aparecer.

El OnePlus 7 Pro es el primer smartphone en montar las memorias UFS 3.0, algo curioso considerando que estas son fabricadas por Samsung. La compañía pretendía lanzar este componente con el Galaxy Fold, pero tras los problemas descubiertos en las primeras unidades, el OnePlus 7 Pro se ha coronado como el primer equipo comercialmente disponible que hace uso de este componente.

Más allá de la memoria, cómo no, hay que contar con las capacidades del Snapdragon 855 –uno de los chips más poderosos del momento–, entre 6 y 12 GB de memoria RAM y toda la optimización de software clásica de OnePlus, que, a través de algoritmos, destina toda la potencia necesaria a las aplicaciones para que estas siempre respondan a la perfección.

Una cámara mejor, aunque por detrás de los referentes

La fotografía es siempre el aspecto en el que más se aprecia la diferencia entre los equipos cercanos a los 1.000 euros y los que, sin embargo, se quedan en la ventana inmediatamente inferior. El OnePlus 7 Pro, pese al esfuerzo realizado por la compañía, no es una excepción a esa norma, y aunque las imágenes que es capaz de capturar son bastante buenas, no brillan tanto como las del iPhone XS, el Pixel 3 XL o el Huawei P30 Pro.

La cámara del OnePlus 7 Pro tiene un comportamiento “pixeliano”, es decir, satura un poquito, agrega algo más de contraste y, en ocasiones, agrega algo de nitidez artificial a los contornos. Todo esto hace que las imágenes sean más llamativas, aunque también un poco menos reales.

Recorte de la imagen anterior. Apenas hay progresividad en las sombras de los árboles.

Esta dinámica, junto con el funcionamiento del modo HDR, hace que en algunas escenas se mate la progresividad de las sombras y de ciertos elementos. En la imagen del arco, por ejemplo, se puede apreciar cómo los árboles de la izquierda no son más que una mancha negra, mientras que en la realidad y en otros teléfonos pueden apreciarse diferentes contornos y tonalidades de verde.

Este comportamiento, aunque a priori pueda resultar llamativo, dificulta parte de la edición posterior de la fotografía. Al haber unas sombras menos progresivas, se puede jugar menos con la iluminación de las diferentes áreas y sus respectivos tonos. Productos como el iPhone XS, por ejemplo, logran resolver mejor este tipo de detalles.

Recorte de la imagen anterior. El iPhone trata algo mejor las luces del letrero y el cielo.

En fotografía nocturna simple, el OnePlus 7 Pro ofrece muy buenos resultados. El detalle, el tratamiento del ruido y la representación del color es generalmente acertada. A veces tiende a sobreexponer ligeramente, como se puede ver en el letrero del Hotel Capitol, pero se trata de algo menor que, además, se puede corregir fácilmente desde la app antes de realizar la captura.

Recorte de la imagen anterior.

Cuando la escena se complica, el OnePlus 7 Pro comienza a mostrar ciertas debilidades. En esta fotografía, por ejemplo, el suelo es más oscuro de lo ideal, los árboles del fondo no se diferencian –son manchas negras– y el cielo está saturado en exceso. El iPhone XS, mientras tanto, resuelve con mayor eficacia esta misma escena.

Recorte de la imagen anterior. El detalle del suelo se pierde casi por completo.

Recorte de la imagen anterior. El detalle de las hojas y las flores es menor.

Recorte de la imagen anterior. El OnePlus maneja algo mejor el fin del cielo.

En esta otra escena compleja, el OnePlus 7 Pro resuelve algo mejor el cielo y aporta un pequeño extra de nitidez en ciertos elementos, pero, más allá de eso, productos como el iPhone XR hacen un mejor trabajo. Basta hacer zoom sobre las hojas de los árboles para apreciar el agresivo tratamiento que hace del detalle. Y si hacemos zoom sobre el suelo, es posible ver cómo el OnePlus 7 Pro elimina casi por completo la rugosidad de la superficie.

Más allá de esto, el OnePlus 7 Pro cuenta con un nuevo objetivo de tres aumentos que permite realizar un mayor zoom que generaciones anteriores. Su inclusión resulta muy útil en determinadas situaciones, y el conjunto incorporado por OnePlus responde sin problemas en la mayoría de situaciones.

Imagen capturada con el gran angular.

Recorte realizado a la imagen capturada con el gran angular.

Imagen capturada con el gran angular.

Para finalizar, OnePlus también ha integrado un sensor con un objetivo gran angular, aunque los resultados son algo decepcionantes. Hay muchas distorsiones, aberraciones cromáticas y la nitidez de las imágenes es bastante más pobre que en el resto de teléfonos. Su uso, aunque divertido, debe ser únicamente para casos excepcionales.

Detalles finales

  • El lector de huellas crece en tamaño. OnePlus asegura que el lector de huellas dactilares, situado bajo la pantalla, es más veloz, aunque, en mi experiencia, sigue siendo algo más lento que el lector ultrasónico que monta el Galaxy S10. No obstante, este lector sí que es más grande que otros teléfonos y generaciones anteriores, lo que reduce significativamente la tasa de errores.

  • Una buena autonomía, a pesar de todo. El OnePlus 7 Pro no liderará los rankings de autonomía, pero sí ofrecerá una duración suficiente para aguantar incluso las jornadas más intensas. No hay que temer por el impacto de los 90 Hz y el resto de componentes mejorados.

  • Carga rápida, pero no inalámbrica. El 7 Pro monta el mismo sistema de carga rápida que el OnePlus 6T McLaren Edition, que alcanza los 30 W de potencia. Lástima, eso sí, la ausencia de carga inalámbrica, que empieza a ser algo imprescindible en su segmento de precio.

  • Audio mejorado con Dolby Atmos. Más alto, más calidad y, gracias a Dolby, también más envolvente. Eso sí: si el volumen supera el 75%, hay determinados momentos en los que empieza a distorsionar y la calidad del audio se degrada.

  • Oxygen OS siempre es un plus. El software de OnePlus, a diferencia del de otros fabricantes, suma. Hay muchos ajustes pequeños que facilitan y mejora la experiencia de uso sin llegar a sobresaturar –como sucede con EMUI–. La interfaz, además, se mantiene limpia y sigue las guías de diseño estipuladas por Google, preservando así la homogeneidad entre aplicaciones.

  • Switch en el lateral para cambiar entre vibración, sonido y volumen. Dios bendiga a OnePlus por apostar por este elemento. Ojalá más fabricantes lo adopten.

  • Motor de vibración mejorado. Este es uno de esos detalles sutiles que marcan la diferencia entre teléfonos económicos y teléfonos avanzados. El OnePlus 7 Pro hace check aquí y, aunque no alcance la excelencia del iPhone, sí logra emitir una respuesta más orgánica y controlada que modelos anteriores y rivales directos.

Conclusión

9
10

El OnePlus 7 Pro es, sin lugar a dudas, uno de los teléfonos más recomendables del momento. Subir ligeramente el precio ha permitido a la compañía perfeccionar detalles menores –como el motor de vibración o el audio– y montar componentes más avanzados –como la cámara retráctil o la pantalla de 90 Hz– que no solo le hacen progresar respecto a la generación anterior, sino que, en algunos ámbitos, posicionan a este producto por delante incluso de los smartphones más avanzados del sector.

Por desgracia, no todo es perfecto en este OnePlus 7 Pro. La cámara principal, como hemos podido ver a lo largo del análisis, es buena, pero no alcanza los resultados que sí ofrecen Huawei, Apple y Google, con quien OnePlus aspira a competir mediante este producto. De nada sirve agregar más cámaras si la principal, que es la más utilizada por los usuarios, no está al mismo nivel que el resto del teléfono.


Pros

  • El smartphone con Android más veloz de este 2019.
  • La pantalla es una maravilla, tanto en calidad como en tasa de refresco.
  • El software de OnePlus siempre suma, y esta no es una excepción.
  • El diseño, junto con los colores, hacen del OnePlus 7 Pro un teléfono muy atractivo.

Contras

  • La cámara fotográfica está un peldaño por detrás de los referentes del sector.
  • Sin carga inalámbrica.