OnePlus ha renovado al fin su smartphone para esta primera mitad del año, y llega en doble sabor esta vez: un modelo que recoge el testigo del más reciente OnePlus 6T y una versión vitaminada en forma del OnePlus 7 Pro con algunas propiedades más avanzadas. Estas tiran, además, hacia arriba sensiblemente el precio.

Si bien su nueva pantalla en mejor resolución o la pantalla Fluid Amoled en 90 Hz pueden ayudar a mejorar la experiencia y sensaciones en el día a día, hay otra característica que también lo hace y pasa algo más desapercibida: su memoria. Los nuevos OnePlus 7 llegan con un chip UFS 3.0, por primera vez en un smartphone que llega al mercado.

La nueva e impresionante UFS 3.0, en acción

Ahora que se está convirtiendo en norma la llegada de los principales smartphones con una cantidad de memoria más bien generosa, es interesante que esta sea buena. Es algo que comentamos recientamente con el Oppo Reno, que traía una memoria de 256 GB en un precio algo más reducido que la versión anterior, a costa de reducir también el rendimiento de esta sensiblemente.

UFS 3 OnePlus 7 y 7 Pro

Tanto el OnePlus 7 como el OnePlus 7 Pro llegan con un chip UFS 3.0, en configuración 2-lane, es decir, con dos canales de datos para una tasa de transferencia todavía mayor. Tras tener la oportunidad de pasar unas horas con el OnePlus 7 Pro hace unos días, es fácil decir que esta mejora es no solo enorme sobre el papel, sino que junto a la reactividad característica de la marca se hace más que obvia también sobre el terreno.

Hay dos aplicaciones directas de esta memoria más rápida, más allá de una transferencia de archivos que se hace misión imposible de saturar. La primera es en la instalación de aplicaciones, que llega a ser prácticamente inmediata una vez finaliza la descarga. La segunda está, claro, en la apertura de estas.

OnePlus habla de hasta un 79% de mejora en la velocidad de las memorias de esta generación respecto a la pasada. En nuestras pruebas, arrojaba unos 1.480 MB/s en lectura secuencial –esto es más del doble que el estándar SATA consiente en los PC tradicionales–, que alcanza los 380 MB/s en su escritura.

En la siguiente gráfica podéis comparar estos números frente a la velocidad máxima teórica –que suele ser siempre algo mayor a la efectivamente real– de las generaciones pasadas de memorias de Samsung. Así que sí, se hace interesante buscar un smartphone con esta nueva memoria, más rápida que nunca.

Es difícil medir el resto de parámetros, pero no se queda ahí. UFS 3.0 mejora también la eficiencia energética sensiblemente –baja de 3,6 V a 2,5V en su operación–, por lo que ayudará a manterner el consumo a raya.