análisis

OnePlus 6T

- Oct 29, 2018 - 17:19 (CET)

Ficha técnica

  • Procesador. Snapdragon 845.
  • Memoria RAM. 6 u 8 GB.
  • Almacenamiento. 128 o 256 GB.
  • Pantalla. OLED 6,4 pulgadas y Full HD+.
  • Cámara principal. 16 + 20 megapixeles, f/1,7.
  • Batería. 3.700 mAh.

Sobre el papel, el nuevo OnePlus 6T representa un cambio menor dentro del catálogo de la compañía. Sin embargo, todas las mejoras incluidas en el nuevo modelo afectan profundamente a la experiencia que entrega el producto. Este es nuestro análisis a fondo.

Cuando OnePlus presentó el OnePlus One hace cuatro años, no muchos imaginaban que la evolución de la compañía, tanto en producto como en popularidad, iba a resultar tan positiva en un periodo tan corto de tiempo.

Aquel primer smartphone no era, ni mucho menos, perfecto. Pero eso no importaba. La forma en la que reunía buena experiencia de uso con una etiqueta de precio competitiva era un argumento más que suficiente para incentivar la compra de aquel sorprendente teléfono.

Con el paso de los años, el espíritu económico se fue diluyendo. La compañía, con muchísima progresividad, ha incrementado los precios de sus móviles, llegando a superar la barrera de los 500 euros con las últimas generaciones. Sin embargo, ese crecimiento de su etiqueta no ha llegado solo. La gama de productos de OnePlus también ha evolucionado, no solo acorde a los estándares anuales de la industria, sino respecto a lo que su propia filosofía les marca.

Como resultado, la compañía ha alcanzado un altísimo nivel con smartphones como el OnePlus 6 y, ahora, el recién presentado OnePlus 6T. Este nuevo modelo representa una renovación menor dentro de la trayectoria del fabricante -como la mayoría de modelos “T”-, pero todos los cambios que introduce afectan profundamente al comportamiento del teléfono y la sensación que transmite al usuario en la vida cotidiana.

Un buen ejemplo de ello es el lector de huellas dactilares, que abandona la región trasera para situarse bajo la propia pantalla OLED. Para desbloquear el equipo, el cliente solo tiene que dejar reposar su dedo -generalmente el pulgar o el índice- sobre el área marcada vía software.

En lo que a conveniencia se refiere, nadie puede dudar de lo positivo que resulta integrar un lector de huellas dactilares en este lugar. La interacción con el producto se vuelve mucho más sencilla -sobre todo cuando el teléfono reposa sobre una superficie- y la interfaz de usuario puede moldearse en base a la ubicación del nuevo componente para generar más cohesión entre el software y el hardware.

No obstante, la respuesta de este nuevo lector -tanto en velocidad como en precisión- todavía tiene cierto margen de mejora para alcanzar la excelencia funcional de los sensores de huella dactilar convencionales. Algunas apreciaciones rápidas:

  • Al no existir una delimitación física que marque el área de lectura del sensor, no siempre se reposa el dedo en la posición correcta y, por consiguiente, no se completa la verificación de la huella.

  • No basta con un toque sutil. El dedo debe reposar sobre el cristal durante varias décimas de segundo. Numéricamente la diferencia es mínima respecto a los sensores de huella convencionales. En el uso diario, en cambio, es bastante perceptible.

Otro de los cambios más importantes que OnePlus ha llevado a cabo en este 6T está relacionado con la autonomía. La capacidad de la batería ha aumentado hasta los 3.700 mAh -gracias, en parte, a prescindir del puerto de auriculares-, pero mantiene el mismo sistema de carga rápida Dash Charge (hasta 20W) y prescinde de la carga inalámbrica.

El aumento de mAh tiene un impacto cuantioso en la independencia del cargador. Incluso durante viajes -uno de los escenarios más complejos para un teléfono-, el nuevo 6T es capaz de finalizar la jornada con algunos electrones en su interior. Y si por casualidad no resulta suficiente, el eficientísimo sistema de carga rápida de OnePlus permite darle algo de energía extra en pocos minutos de conexión.

El tercer aspecto en el que este OnePlus 6T evoluciona respecto a su predecesor es en la fotografía. El hardware base es exactamente el mismo en ambos productos, pero la forma en la que el software interpreta y trata las imágenes ha cambiado. Ahora, según OnePlus, hace uso de nuevos algoritmos para enriquecer los tonos y generar imágenes mucho más atractivas para el ojo humano. Además, estrena un nuevo modo noche y mejoras en la iluminación del modo retrato.

En la práctica, esa mejora en software aporta a las imágenes cierto look “pixeliano” que, como ya ocurre con el teléfono de Google, resulta atractivo aunque no siempre mantenga la fidelidad. En algunas escenas, los colores se saturan más de lo debido y el contraste es mayor de lo ideal.

No es una mala cámara, ni mucho menos. De hecho diría justo lo contrario: es muy buena -sobre todo considerando su etiqueta-. Sin embargo, y a diferencia de otros campos en los que el 6T sí que equipara o supera a productos de precio superior, la disparidad fotográfica entre este modelo y equipos como el Pixel 3 o el iPhone XR sigue existiendo. No es sustancial ni cuantiosa. Pero quien busque los mejores resultados posibles, tendrá, al menos por el momento, que seguir desembolsando entre 800 y 1.000 euros por un smartphone de Apple o Google. Solo ellos pueden dar ese pequeño extra que los profesionales tanto valoran.

Mención aparte merece el modo retrato, que mejora mucho al de su predecesor y, por lo general, detecta bien los bordes de los sujetos. Eso sí: presenta cierto margen de mejora en el tipo de blur que aplica y la forma en la que altera contornos y luces desenfocados. Bien, pero no brillante.

Lo mismo en todo lo demás

El resto del equipo, como era de esperar en una evolución “T”, es prácticamente igual que su predecesor. En pocos puntos:

  • Rendimiento de primer nivel. El OnePlus 6T brilla en lo que a rendimiento se refiere. Es veloz, suave y eficiente. En algunos aspectos, funciona incluso mejor que el Pixel 3 XL -considerado un referente en este campo-.

  • Cero quejas en el software. Una versión limpia, homogénea y rápida de Android Pie. ¿Qué más se puede pedir?

  • Pantalla ligeramente más grande, pero similar en experiencia. El panel del 6T es unas décimas de pulgada mayor que el de su predecesor. La representación de color, tecnología y resolución, sin embargo, permanecen intactas. Sigue sin ser el mejor panel del sector -ese logro lo preservan Apple y Samsung-, pero cumple con lo esperado en un producto de 500-600 dólares/euros.

  • El notch se hace más pequeño. Aunque la ceja del OnePlus 6 no era tan molesta como la del Pixel 3 XL, el fabricante ha decidido reducir su tamaño en este nuevo modelo. El resultado es un pequeño “cabo” que alberga únicamente la cámara frontal.

Conclusión

8.5
10

Como posible compra, el OnePlus 6T se resume fácil: no hay mejor smartphone con Android en su mismo rango de precio.

Dentro del portfolio de la compañía, la evolución es, en general, positiva: la inteligencia artificial mejora la experiencia fotográfica, la autonomía es soberbia y preserva el excelente rendimiento que siempre ha caracterizado a la marca.

El único aspecto negativo, al menos por el momento, es el lector de huellas dactilares, que, pese a su atractiva y conveniente ubicación, aún está un paso por detrás -en velocidad y versatilidad- de los sistemas convencionales.


Pros

  • Rendimiento y fluidez. La combinación de hardware y software hacen que el OnePlus 6T sea una auténtica maravilla.

  • Soberbia autonomía. El incremento en capacidad ha mejorado sustancialmente la independencia del cargador.

  • Cámara mejorada. Aunque no alcance el nivel del Pixel 3 y el iPhone XS, la cámara del 6T ofrece un muy buen rendimiento en relación a su precio.

Contras

  • El lector de huellas dactilares representa un paso hacia atrás. Ubicación ideal, implementación mejorable.

  • Resistencia al agua. Comienza a ser imprescindible en un equipo de 500 dólares / euros.