Telus, uno de los mayores operadores de telecomunicación de Canadá, considera a Huawei como un proveedor "de confianza", según el diario The Globe and Mail, que obtuvo acceso a un comunicado interno firmado por uno de sus ejecutivos.

"Claramente, Huawei continúa siendo un participante viable y de confianza en el espacio de las telecomunicaciones canadiense", afirma el ejecutivo en el comunicado. También habla de "innovación líder a nivel global, medidas de seguridad exhaustivas y nuevas actualizaciones de software".

El Gobierno de Canadá se encuentra inmerso en un proceso de investigación sobre los posibles riesgos que podría implicar el uso de equipamiento de Huawei en las redes de telecomunicación del país. La decisión final podría afectar a empresas como Telus.

Una sospecha que arranca en EE.UU.

Foto: Gerd Altmann

En 2018, Estados Unidos intervino los dos acuerdos que Huawei pretendía cerrar y oficializar con AT&T y Verizon, los dos mayores operadores de telecomunicaciones del país. Meses más tarde, Donald Trump también prohibió el uso de equipamiento de ZTE y Huawei en todos los organismos del Gobierno y los diferentes contratistas que trabajan junto a este.

Ambos movimientos estuvieron propiciados, supuestamente, por los servicios de inteligencia del país, que alertaron sobre la existencia de lazos entre Huawei y los servicios de inteligencia chinos. El uso de equipamiento fabricado por esta corporación, supuestamente, facilitaría el espionaje y el robo de información de empresas y organismos estadounidenses.

La voz de alarma generada por Estados Unidos se ha visto continuada por países como Alemania, Reino Unido, Japón o Australia, quienes han prohibido –o valoran hacerlo– el uso de equipamiento de Huawei en el despliegue de redes 5G –que comienzan en 2019 en un gran número de países desarrollados–.

En diciembre de 2018, la hija del fundador y directora financiera de Huawei fue detenida en el aeropuerto de Vancouver, a petición de Estados Unidos. Se le acusa de fraude bancario y violar las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos a Irán.

En enero de 2019, un directivo de Huawei fue detenido en Polonia tras ser acusado de espionaje para Pekín. Junto a él, las autoridades detuvieron a un ex-agente de los servicios de seguridad polacos, también involucrado en el caso. A los pocos días, la compañía china despidió al empleado y se desvinculó de las acusaciones de espionaje, asegurando cumplir todas las leyes y regulaciones de los mercados en los que opera.

Ren Zhengfei, el fundador de la compañía, aseguró la pasada semana que Huawei “no ha recibido ninguna solicitud de ningún Gobierno para proporcionar información inapropiada”. En el hipotético caso de recibirlas, Zhengfei asegura que dirían “no a ese tipo de solicitudes”.