Huawei no es solo el actual segundo fabricante de smartphones a nivel mundial. Es un gigante de las telecomunicaciones que desarrolla buena parte de su negocio en torno a las redes de telefonía que utilizan las operadoras en todo el mundo, incluida Europa.

Está siendo un año muy intenso para Huawei, que encuentra serias dificultades para aterrizar en Estados Unidos. Tras ellos fue Australia, y más tarde Japón, quien prohibiría tanto a Huawei como a ZTE tomar parte en el despliegue de las redes 5G en sus respectivos países. Pues bien, Alemania podría ser la próxima en tomar medidas similares.

https://hipertextual.com/2018/08/huawei-zte-australia-5g

https://hipertextual.com/2018/08/japon-huawei-zte-5g

Un debate abierto

Según publica hoy Reuters, una parte del alto funcionariado alemán estaría presionando para excluir a los fabricantes chinos –que de facto y por relevancia son Huawei y ZTE– del despliegue de las redes 5G que ha de llevarse a cabo a partir del próximo año 2019.

En la raíz de esta preocupación se encuentra la propia seguridad nacional, a partir de la Ley de Inteligencia Nacional aprobada en China en 2017, que establece que "organizaciones y ciudadanos deben, de acuerdo a la ley, apoyar, cooperar con y colarborar en el trabajo de inteligencia nacional". Según esta ley Huawei, o cualquier otra empresa y ciudadano chino, está en la obligación de tomar parte activa bajo cualquier petición de por parte del gobierno siempre que esta se haga en aras de una supuesta seguridad nacional.

Es por eso que los gobiernos de distintos países están preocupándose la posibilidad de la implementación de "puertas traseras" que den acceso a las comunicaciones de todo un país y de sus ciudadanos y políticos. Como usuarios, esto nos recuerda la importancia de que todas las comunicaciones estén cifradas. Por supuesto, no sería la primera vez que algo así ocurre, y es un riesgo a tener en cuenta.

https://hipertextual.com/2013/10/nsa-politicos-internacionales

Huawei respondió a la prohibición australiana que tuvo lugar en agosto, afirmando que esta prohibición estaba basada en un "entendimiento erróneo y una falta de comprensión" de la ley en cuestión. No obstante, la pasada semana el periódico The Australian publicaba cómo el gobierno chino habría utilizado a trabajadores de Huawei para infiltrarse en la red de un país extranjero, según un informe filtrado. Huawei, de nuevo, negaba la veracidad de forma tajante.

Miedo a un posible efecto dominó en Europa

Fuentes de Reuters afirman que el miedo a un efecto dominó es real: "Si esto acaba en Australia no es un problema tan grave. Pero si continúa, es serio. Una retirada del 5G en Alemania podría propagarse por toda Europa". Miembros del Partido Verde alemán se posicionan del lado del fabricante, sosteniendo que no hay base legal para excluir a inversores de un cierto país, pero sí casos individuales para "asegurar que las infraestructuras críticas están protegidas".

Por supuesto, que Huawei tenga tanta fuerza en el mercado de las redes es una cuestión méritos propios. Simplemente su oferta es más competitiva que las de otras como Ericsson o Nokia, manteniéndose atractiva por su calidad y coste. Paul Timmers, antiguo director de ciberseguridad de la Comisión Europea, se posiciona al respecto de esta prohibición: "Tienes que pensar si es realista y si te lo puedes permitir".

Huawei se ha puesto en contacto con Hipertextual para mostrar su postura al respecto:

Rechazamos cualquier sugerencia de que podamos representar una amenaza para la seguridad nacional. La ciberseguridad siempre ha sido nuestra máxima prioridad y tenemos un histórico que avala que ofrecemos productos y soluciones seguras para nuestros clientes en Alemania y en todo el mundo. Debido a nuestra trayectoria ejemplar, somos un partner de confianza para los principales operadores de telecomunicaciones en Alemania y estamos trabajando con todos los socios de la industria para ofrecer redes 5G seguras y de confianza en Alemania”.

Dínamo

Dínamo es el nuevo podcast de Hipertextual donde hablamos, discutimos, analizamos y nos obsesionamos con Apple.