Según un estudio, llevado a cabo entre 2011 y 2015 por la Fundación Línea Directa, en colaboración con la Fundación española para la Seguridad Vial, durante ese periodo de tiempo se dieron en España 20.600 accidentes de tráfico a causa de la somnolencia o la falta de descanso en el conductor. En todos ellos murieron 800 personas y más de 27.000 personas resultaron heridas, 3.300 de ellas de gravedad.

De dicho estudio se concluye también que la falta de sueño durante las últimas veinticuatro horas duplica la posibilidad de sufrir un accidente. Además, según otro trabajo, publicado por la Fundación AAA para la Seguridad de Tráfico, basta con sólo perder una o dos de las horas de sueño recomendadas para que se genere este brusco aumento de la probabilidad de siniestro.

Por eso, resulta interesante la posibilidad de desarrollar un test que permita a los guardias de tráfico detectar si un conductor está en condiciones de seguir conduciendo, de un modo similar al de otros controles, como el de alcoholemia. Este precisamente es el objetivo de un estudio que acaba de ser publicado en la revista Sleep por científicos de la Universidad de Surrey, en Reino Unido. En él, se localizan una serie de biomarcadores que permiten detectar si una persona ha descansado correctamente, con un análisis sencillo de sangre.

Genes que se chivan de tu descanso

Para la realización de este estudio, los investigadores reclutaron a 36 voluntarios, que se saltaron una noche de sueño, obteniendo cuarenta horas de privación del mismo. Durante este tiempo, se les sacó sangre y se analizaron los niveles de expresión de más de mil genes sospechosos de estar vinculados con el descanso. De este modo, con ayuda de un algoritmo de aprendizaje automático, pudieron localizar 68 genes que se expresaban de un modo diferente en participantes privados del sueño, en comparación con los que habían dormido correctamente.

Al poner en práctica lo aprendido, comprobaron que prestando atención a estos genes se conseguía detectar qué personas no habían dormido bien en las últimas veinticuatro horas con un 92% de precisión.

Un test para el futuro

Aunque aún queda mucho por mejorar, los investigadores responsables del estudio esperan que su hallazgo sirva para el desarrollo futuro de un test que indique a los guardias de tráfico si alguien está en condiciones de seguir conduciendo.

A veces el propio conductor puede no ser consciente de su cansancio hasta que una fugaz cabezada ponga en peligro su vida. Por eso, sería muy interesante que este test llegara a implementarse con la misma asiduidad que los ya frecuentes alcoholímetros. Hasta que eso ocurra, no se debe olvidar que la DGT recomienda dormir adecuadamente antes de un viaje y parar durante veinte minutos para descansar cada dos horas o 150-200 kilómetros de conducción, incluso si no se detectan rasgos de cansancio. Y es que, a veces, si se espera al primer volantazo, ya puede ser demasiado tarde.