Después de las considerables decepciones que han supuesto los capítulos “Mourning Cloak” (7x10) y “Ofelia” (7x11) de Fear the Walking Dead (desde 2015), por lo bien que iba la séptima temporada sobre todo, uno le da al botón de “play” con cierto miedo a que se repita con “Sonny Boy” (7x12). Pero, de entrada, va sobre ruedas. El montaje paralelo antes de los títulos de lo que los espectadores creen que pasa y el horror totalitario que sí está ocurriendo resulta bastante prometedor.

Además, el misterio que se nos plantea, con las posibles implicaciones de unos y otros personajes, los diferentes intereses en juego y el John Dorie Sr. de Keith Carradine en el papel de un Hercule Poirot de western, nos despierta la curiosidad y el deseo de que esta historia escrita por Jacob Pinion y Justin Boyd, que se han encargado del guion de otros tres episodios a partir de “Damage from the Inside” (6x07) y del de “Till Death” (7x05) respectivamente, funcione como es debido.

Se aprovecha para ahondar otro poco en el ex sheriff tras “J. D.” (6x13) y “Cindy Hawkins” (7x03) y, de forma inesperada, en el servicial Howard de Omid Abtahi, de quien no sabíamos mucho hasta lo que nos cuentan aquí. Pero no se construye la intriga absorbente y digna de Agatha Christie que deseábamos como hubiera sido posible, sino que nos revelan los secretos muy pronto; demasiado para que el capítulo nos guste igual que la mayoría de la temporada de Fear the Walking Dead.

La incomodidad del horror totalitario

AMC

No obstante, sí hay giros efectivos que no vemos venir, y menos tras lo ocurrido con la Charlie de Alexa Nisenson en “Mourning Cloak”. El segundo apocalipsis provocado por el demente Teddy Maddox al que encarna John Clover, que se añade al de los cadáveres hambrientos, sigue causando estragos. Y “Sonny Boy” logra que las decisiones terribles de los personajes nos incomoden hasta notarlo en las entrañas. Con el Victor Strand de Colman Domingo más allá de la salvación.

Nos preguntamos, por otra parte, si esta trama supone la bajada definitiva a los infiernos del John Dorie Sr. de Keith Carradine, al que nos muestran de mal en peor con algún montaje ligero de planos de detalle; obra del cineasta Ron Underwood, que pasó de dirigir largometrajes como Temblores (1990) o Mi gran amigo Joe (1998) a capítulos en series televisivas: Monk (2002-2009), Castle (2009-2016), Érase una vez (2011-2018) o The Good Fight (desde 2017).

Así ha llegado a encargarse de un cuarteto de Fear the Walking Dead por ahora, entre “210 Words Per Minute” (5x10) y el presente, “Sonny Boy”. En el que, además, sentimos la ambientación lluviosa muy apropiada para el suspense despótico, y utiliza una canción de contrapunto en una escena que la necesitaba sin duda para que al razonable volantazo que se produce entonces, y que juguetea con nuestras expectativas, no le falte firmeza dramática. Y obtiene sus frutos.

Consiguiendo que ‘Fear the Walking Dead’ remonte

AMC

Consigue ponernos nerviosos por los peligros que afronta el John Dorie Sr. de Keith Carradine; de nuevo, con música de contraste. Y, no tardando, se confirma que nuestros temores no carecían de fundamento y, si ya nos entristeció sobremanera el destino del querido personaje al que interpretaba Garret Dillahunt, sellado en “The Door” (1x08), en este último no podemos menos que experimentar una sensación de vacío porque ya no queda nadie de su sangre derramada.

Pero esto significa que el realizador Ron Underwood y los guionistas Jacob Pinion y Justin Boyd han salido airosos del reto que se les planteaba en “Sonny Boy”, uno difícil con los espectadores desilusionados por los dos episodios previos: que Fear the Walking Dead remonte para que dejemos de lamentarnos por la caída tan acusada de la calidad después de unas entregas tan dignas y todo el buen trabajo de los showrunners Andrew Chambliss e Ian Goldberg desde la cuarta temporada.