Nos temíamos que la nonagésima cuarta edición de los Premios Oscar fuera otro tostón. Pero, entre las presentadoras, Amy Schumer, Wanda Sykes y Regina Hall, y el guantazo inesperado de Will Smith a Chris Rock y su justificación mesiánica y estomagante, no solo la ceremonia ha dado que hablar más que de costumbre, sino que el triunfo de un remake como CODA: Los sonidos del silencio (2021) ha quedado opacado irremediablemente por la polémica y los memes sobre la misma.

Como muy bien apunta Rebeca Argudo en El Español, la gala de los Oscar 2022 ha sido la más inclusiva y diversa y la que ha reivindicado la paz y el feminismo, y también “en la que el mejor actor le atizaba tremendo castañazo al presentador para defender la honra de su señora. Qué paradoja”. Y que ganase una película dramática sobre una familia de sordomudos, segunda de la directora Siân Heder tras Tallulah (2016), solo puede acentuar semejante contraste en mayor medida.

Sin embargo, de lo que no parecen muy conscientes los espectadores es de que CODA, distribuida por Apple TV+ y con otros reconocimientos en el Festival de Sundance y en los BAFTA, constituye una nueva versión del filme francés La familia Bélier, realizado por Eric Lartigau (2014) y con un galardón en los Premios César para la actriz Louane Emera, que encarna a la joven protagonista, Paula Bélier, y una nominación a mejor comedia en los del Cine Europeo.

‘CODA: Los sonidos del silencio’ y otros tres ‘remakes’ nominados

Apple TV+

Pero no se trataba de ninguna excepción en estos extraños Oscar 2022. La Dune de Denis Villeneuve es la segunda adaptación de la famosa novela homónima de Frank Herbert (1965) tras el desastre de David Lynch. Por otro lado, El callejón de las almas perdidas, obra de Guillermo del Toro, supone lo mismo para el libro publicado por William Lindsay Gresham (1946) y su primera traslación a la gran pantalla, la de Edmund Goulding (1947).

Y ahí está la West Side Story de Steven Spielberg a partir del musical que salió de Broadway (1957) al cine de la mano de Robert Wise y Jerome Robbins (1961), quien lo había subido a escena con libreto de Arthur Laurents, música de Leonard Bernstein y letras de Stephen Sondheim. Este filme arrasó en los Oscar con diez estatuillas. Igual que otros seis remakes que, por otra parte, en algunos casos no fueron los últimos en contar la misma historia con un producto audiovisual.

Los siete ‘remakes’ que han triunfado en los Premios Oscar

Apple TV+

La tragedia de la Bounty (1935) lo filmó Frank Lloyd después de Raymond Longford (1916) y Charles Chauvel (1933) y consiguió un único Oscar. Y Hamlet (1948), con el shakespeareano Laurence Olivier como responsable y cuatro premios, tenía los antecedentes de Clément Maurice (1900), Georges Méliès (1907), Johnston Forbes-Roberson (1913) y Sven Gade y Heinz Schall (1921).

Marty (1955) es del mismo cineasta, Delbert Mann, que había estrenado el mediometraje televisivo original (1953) y obtuvo otros cuatro galardones. Y Ben-Hur (1959), de William Wyler y receptor de los mismos once Oscar que Titanic (1997) y El Señor de los Anillos: El retorno del rey (2003) años más tarde, le precedían las adaptaciones de Sidney Olcott y Frank Oakes Rose (1907) y de Fred Niblo (1925).

Infiltrados (2006) se lo debemos al gran Martin Scorsese, se hizo con cuatro calvos dorados y le da cien vueltas a la lacrimógena Juego sucio, de los coreanos Andrew Lau y Alan Mak (2002). Y la pesadilla de Doce años de esclavitud (2013), de Steve McQueen y con tres Oscar en su buchaca, disponía ya del episodio “Solomon Northup’s Odyssey” (4x03) de American Playhouse (1980-1994). Así que CODA: Los sonidos del silencio, tres estatuillas mediante, no está solo en absoluto como remake oscarizado.