Si teníamos dudas acerca de si otro spin-off para HBO Max del filme El escuadrón suicida (James Gunn, 2021) con formato de serie podría funcionar sin ser cómico como El Pacificador (Gunn, desde 2022), la primera escena del episodio “Murn After Reading” (1x06), antes de los simpáticos títulos, debería despejárnoslas por completo.

Porque carece de humor pero no de interés ni de intensidad dramática y no descarrila; o no da tiempo a que descarrile. Pero resuelve bien el cliffhanger en que se había quedado el capítulo anterior, “Monkey Dory” (1x05) y, de una vez, nos revela lo que está ocurriendo con las dichosas mariposas.

Por otra parte, fijándonos en que James Gunn ha incluido hasta al vecino tocapelotas de Auggie Smith (Robert Patrick), interpretado por Mel Tuck (Legends of Tomorrow), en los mencionados títulos, no debe sorprendernos que haya querido recuperar a Jamil (Rizwan Manji), con el que el Pacificador (John Cena) había mantenido una de sus conversaciones delirantes iniciales en el episodio “A Whole New Whirled” (1x01).

Sobre todo, si esta nueva oportunidad sirve para insistir en el cachondeo que se trae el realizador de los dos volúmenes de Guardianes de la Galaxia (2014, 2017) con los superhéroes de DC Comics y en aquello de su pasado que le reconcome y le hace cuestionarse ciertas cosas de sí mismo.

Las amenazas se vuelven muy serias en ‘El Pacificador’

DC | HBO Max

Dos amenazas se ciernen sobre el protagonista al margen de la que está directamente relacionada con trama principal, y un buen puñado de minutos de “Murn After Reading” se dedican a que se enfrente a ellas. Sin embargo, uno de los dos giros fundamentales que se produce en el desarrollo de la primera con Sophie Song (Annie Chang), bastante inesperado por la elección del personaje, la vincula con la historia tipo La invasión de los ladrones de cuerpos (Jack Finney, 1955).

Y el segundo nos recuerda el gran parecido de Locke (Christopher Heyerdahl) con los hieráticos e implacables solucionadores de problemas, sicarios sin escrúpulos, que fastidian a Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Anderson) en The X-Files (Chris Carter, desde 1993).

Además, la forma en que se zanja el cliffhanger y el mismo descubrimiento acerca de Clemson Murn (Chukwudi Iwuji) conduce a un secreto fastidioso que modifica la relación de los personajes, destruyendo el alegre compañerismo que habían logrado durante “Monkey Dory” y que tan positivamente había influido en la evolución de Christopher Smith.

Como el único de los antiheroicos mercenarios de El escuadrón suicida que no se transforma en superhéroe entonces, le brindan la oportunidad de hacerlo ahora. Pese a sus ridículos planteamientos, su verborrea incontenible y su personalidad molesta por costumbre. Menos que la de Adrian Chase o Vigilante (Freddie Stroma), eso sí.

Una secuencia asombrosa

DC | HBO Max

No podría faltar, por otro lado, la secuencia de montaje alterno, cámara lenta y canción escogida por James Gunn, que dirige este capítulo de El Pacificador. Pero la que nos ofrece aquí supera por mucho a todas las demás en los episodios previos gracias a los elementos espectaculares de ciencia ficción que lleva aparejados y, en fin, el momento que preveíamos en que Auggie Smith se pone su traje del Dragón Blanco. Lo que probablemente le proporcione por fin un archienemigo propio, un auténtico supervillano al que mencionar cada vez que le pregunten.

Tras este asombro, no caben más risas en “Murn After Reading”. De haberlas, podrían resultar anticlimácicas. De modo que se opta por seguir con ese tono serio que nunca hubiésemos anticipado al principio de la serie de HBO Max; con sendos momentos emocionales, una imprevista demostración de habilidades artísticas y un último volantazo que fusiona y expande el peligro para el Pacificador. La cosa promete.