Es difícil no confiar en el estadounidense James Gunn. No porque haya sido un cineasta infalible. En absoluto, de hecho. A la vista están Slither: La plaga (2006) y Super (2010), sus dos primeros largometrajes, de los que lo único que se puede decir es que son tristemente fallidos y un tanto cutres. Pero luego ha logrado redimirse tras meter la cabeza en las dos franquicias superheroicas de mayor envergadura: el Universo Cinematográfico de Marvel y el Extendido de DC. Y la última muestra de esto la podemos hallar en El Pacificador (desde 2022).

Después de los dos volúmenes de Guardianes de la Galaxia (2014, 2017), que se cuentan entre lo más divertido y vistoso de su exitosa saga cinematográfica, nos regaló El escuadrón suicida (2021), una secuela casi homónima del filme infravalorado que dirigió David Ayer en 2016. Y de este sale, como spin-off, la serie de HBO Max protagonizada por Christopher Smith, el antihéroe que encarna John Cena, un actor al que hemos visto antes como el agente Jack Burns de Bumblebee (Travis Knight, 2018) o Jakob Toretto en Fast and Furious 9 (Justin Lin, 2021).

El humor desvergonzado de James Gunn en ‘El Pacificador’

HBO Max

La escena poscréditos de la película de DC anticipaba esta serie. Es más, lo que nos recuerdan antes de la escena inicial del episodio “A Whole New Whirled” (1x01) son los acontecimientos de la aventura previa relacionados con el Pacificador. Y su nueva aventura seriada asienta el tono de humor desfachatado tan característico del guionista James Gunn. Esto no supone solamente un gusto para los espectadores que disfrutan su conocida desvergüenza y se frotan las manos con anticipación, sino también una coherencia narrativa imposible de discutir.

Aquí está, por fortuna, esa delirante verborrea que tanta hilaridad nos provoca y de la que sabemos, como es lógico, por los diálogos de Guardianes de la Galaxia y de El escuadrón suicida. Sin escatimar en burlas contra lo políticamente correcto que reina en este mundo de redes globalizadas y a la que pudo sobrevivir, ojo, cuando casi se queda fuera del Universo Cinematográfico de Marvel, lo que uno no puede menos que confesar que percibe agradablemente refrescante. Si bien tampoco llega a ponerse en peligro con ello en los guiones de El Pacificador. Insensato no es.

Aquí hemos venido a pasárnoslo teta con el antihéroe de John Cena

HBO Max

Por otra parte, la selección de canciones con mayor o menor efecto de contrapunto que suele hacer James Gunn no falta en esta ficción televisiva, por lo pronto, ni durante “A Whole New Whirled” ni en “Best Friends For Never” (1x02) y “Better Goff Dead” (1x03). Sin embargo, las espectaculares escenas de acción, con lucha cuerpo a cuerpo, que resultan imprescindibles en estos productos audiovisuales tardan algo en aparecer, pero no nos privan de ellas ni, oh, nos decepcionan lo más mínimo. Por las mismas razones de autoría en el sentido del humor.

Las tesituras extrañas, incómodas o imprevistas en las que pueden producirse y su desarrollo brutal, con esos elementos cómicamente desagradables de El escuadrón suicida, los encontramos contagiados de esa personalidad incorregible que suele lucir el director estadounidense. Y los propios títulos de El Pacificador y su ridículo baile del reparto constituyen una declaración manifiesta de intenciones: hemos venido a pasárnoslo bomba con el antihéroe de John Cena y, en verdad, no deberíamos tomárnoslo en serio. En esta aventura, sobra la solemnidad épica.

Su actor principal, por otro lado, no ha salido de ninguna escuela interpretativa con el método Stanislavski pero, como otros ex luchadores de cierta entidad que han saltado al séptimo arte, se beneficia de su falta de pretensiones y de su familiaridad para ganarse al público. De Robert Patrick (The X-Files) como Auggie Smith no podemos decir nada malo a estas alturas, y Jennifer Holland (American Horror Story) y Freddie Storma (Harry Potter) dan mucho juego como Emilia Harcourt. Con este reparto, eljolgorio y los enigmas, seguiremos viendo El Pacificador.