Lo que uno espera al saber que James Gunn (Guardianes de la Galaxia) está preparando otra serie spin-off de El escuadrón suicida (2021) tras El Pacificador (desde 2022) es, como mínimo, que expanda la historia de sus personajes; sin olvidar la coherencia narrativa respecto a los ingredientes y el estilo del filme, si no el tono desfachatado que a él le caracteriza. Lo que no podía suponer de ninguna forma es la audacia de lo que ha llevado a cabo en el episodio con el que termina la primera temporada sobre el Christopher Smith de John Cena (Bumblebee).

Resulta interesante la evolución dramática de este protagonista dentro de la comedia general; hasta el punto de que James Gunn le ha proporcionado un sentido completo a sus andanzas al pulverizar su lema, el que se refiere a esa predisposición al asesinato sin contemplaciones de cualquier persona o alienígena que haga falta para conseguir o mantener la paz. Porque ha escogido cargarse a las mariposas, cuya intención era imponerle a la humanidad un buen comportamiento para la supervivencia planetaria, y que prime la libertad de elegir nuestro camino.

El otro personaje que evoluciona en ‘El Pacificador’

DC | HBO Max

Para este cambio en el capítulo “It’s Cow or Never” (1x08) de El Pacificador, por supuesto, ha influido mucho que abriese los ojos sobre su aborrecible padre, Auggie Smith o el Dragón Blanco (Robert Patrick), al que ahora tiene como interlocutor mental a la manera de Dexter (James Manos Jr., 2006-2013) con Harry Morgan (James Remar) y Dexter: New Blood (Clyde Phillips, 2021-2022) con Debra ídem (Jennifer Carpenter); y las conversaciones y la camaradería con su equipo y, en especial, con Leota Adebayo (Danielle Brooks).

Precisamente este personaje es el que experimenta el otro desarrollo más destacado de la serie de James Gunn para HBO Max. Acepta la proposición de su madre, la terrible Amanda Waller (Viola Davis), para trabajar en las mismas operaciones encubiertas contra amenazas que necesitan la intervención de superhéroes o villanos convictos con habilidades similares; y así pagar las facturas y vivir tranquila con su esposa, Keeya (Elizabeth Faith Ludlow). Pero su intención es que se trate de una ocupación transitoria y regresar luego a su oficio de veterinaria.

Dinamitando la premisa básica de ‘El escuadrón suicida’

'El escuadrón suicida' | Warner Bros.

Dicha idea se intensifica cuando conoce los detalles del trajín desde del propio episodio inicial, “A Whole New Whirled” (1x01); con los dimes y diretes de sus compañeros de faena, que incluyen los disparates y la hostilidad que provoca el Pacificador, la violencia desatada y los peligros mortales que deben afrontar. Todo ello la inquieta mucho; y, por si fuese poco, le impide vivir con unos horarios normales, disponer de tiempo suficiente para dedicárselo a su relación y hasta interactuar con Keeya como si no pasase nada grave y pudiese dividirse según el contexto.

Además, no le gustan ni lo más mínimo los métodos gubernamentales; lo de que matar a personas inocentes está justificado si eso sirve para cumplir con las misiones y salvaguardar el secreto de las mismas. Esto queda muy claro en el capítulo “Better Goff Dead” (1x03), durante el que la agente Emilia Harcourt (Jennifer Holland) y ella se ven en la tesitura de eliminar a un guardia humano que las ha visto en las inmediaciones de la residencia de la familia Goff. O traicionar al Pacificador poniendo en su casa un falso diario para perjudicarle en “Monkey Dory” (1x05).

Leota Adebayo asegura que “no está hecha para esta mierda”. Pero, durante “It’s Cow or Never”, reúne la valentía debida y dice justo lo opuesto en una declaración enfatizada audiovisualmente por James Gunn; y se arroja contra las mariposas alienígenas para defender a sus amigos. Y, cuando vencen, decide revelar los trapos sucios de su propia madre con la Fuerza Especial X en una rueda de prensa; lo que destruye la premisa básica de El escuadrón suicida y, suponemos, impedirá que Amanda Waller repita las coacciones a antihéroes condenados como el Pacificador.