Las primeras imágenes sucesivas del episodio “Pale” (10x02) de American Horror Story (Ryan Murphy y Brad Falchuk, desde 2011) insisten en una idea que suele planear sobre las temporadas de esta serie televisiva de FX y, en fin, la narrativa de terror en general: lo siniestra que puede ser una casa, en lo que se prodigan bastante Murder House (2011-2012), Hotel (2015-2016) a su propio nivel, My Roanoke Nightmare (2016) y ciertos capítulos de American Horror Stories (Murphy y Falchuck, desde 2021).

A continuación, sin perder el tiempo ni lo más mínimo y si en “Cape Fear” (10x01) ya nos habían mostrado una secuencia elaborada con un montaje veloz sobre rutina hogareña y una partitura de cuerda estridente, aquí la reeditan; extremándola, enrareciéndola e incluyendo el recurso de la pantalla dividida. Y todo lo anterior en un prólogo inquietante que recupera el continuo buen ritmo y el tono oscuro y pendenciero de costumbre en las propuestas decentes de American Horror Story.

Un episodio más sólido de ‘American Horror Story’

FX

Los parecidos de esta parte de Double Feature (2021) con las novelas de Stephen King se acentúan en “Pale”; y hay luego un apresuramiento del reloj que se resuelve con una decisión visual no necesariamente novedosa pero sí muy agradecida. Y tanto la solidez de las primeras escenas como la de esta última se la debemos al realizador estadounidense Loni Peristere, que trepó desde el área de efectos visuales en Buffy, cazavampiros (Joss Whedon, 1997-2003), Ángel (Whedon y David Greenwalt, 1999-2004) o Firefly (Whedon, 2002-2003) a la dirección.

Así, se ha encargado de siete capítulos televisivos en Banshee (David Schickler y Jonathan Tropper, 2013-2016) y de dos para Una serie de catastróficas desdichas (Mark Hudis y Barry Sonnenfeld, 2017-2019); de uno de Castle Rock (Sam Shaw y Dustin Thomason, 2018-2019) y seis de Warrior (Tropper, desde 2019); o de las dos entregas del episodio “Rubber (Wo)man” (1x01-2) de American Horror Stories.

En “Cape Fear”, el meollo del género terrorífico que aborda Double Feature se sabía, puesto que ahora somos espectadores resabiados, pero no era tan explícito como en “Pale”, donde las conductas anormales se suceden con el apoyo vital de la banda sonora impresionista que ha compuesto Mac Quayle (Mr. Robot), tampoco muy alejada de la de The Newton Brothers para Misa de medianoche (Mike Flanagan, 2021).

De ‘House’ a ‘Entrevista con el vampiro’, pasando por ‘The X-Files’

FX

Por otro lado, nos sigue pareciendo llamativo el repentino interés por el entorno natural en esta temporada de American Horror Story, y aún es exótica a nuestros ojos en ese sentido.

Pero lo que más consigue descolocarnos es que Loni Peristere, Ryan Murphy o Brad Falchuk hayan elegido para una secuencia de este episodio la canción “Teardrop”, del grupo británico Massive Attack (1998), la misma que se escucha en la cabecera de House (David Shore, 2004-2012) solo en Estados Unidos. ¿Se trata de un guiño conceptual a la vicodina que el inconmensurable doctor del Hospital Universitario Princeton-Plainsboro, trasunto de Sherlock Holmes, se metía entre pecho y espalda para funcionar bien en sus diagnósticos? Qué inesperada idea.

Date de alta en Disney Plus ahora y ahorra gracias a la suscripción anual, con la que podrás disfrutar de todo su catálogo de series y películas, acceso a los últimos estrenos, al catálogo de Star y a los mejores documentales de National Geographic.

No tanto la fundamental que motiva el comportamiento violento de los personajes; tan distanciada del despropósito multihomicida en la espantosa 1984 (2019) y que tal vez no habíamos visto en American Horror Story desde los experimentos del doctor Arthur Arden (James Cromwell) en esa temporada magnífica que es Asylum (2012-2013); y cuyos elementos nos recuerdan lo que se esconde tras el misterio del capítulo “Excelsis Dei” (2x11) de The X-Files (Chris Carter, desde 1993).

No podemos considerar tal idea algo imprevisto, ciertamente, pero eso no quiere decir que no resulte sugestiva. Incluso al encaminarse, como da la sensación, hacia el descontrol autodestructivo habitual; atreviéndose a repetir una de las jugadas incómodas de Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994). Por nosotros, que Double Feature continúe así.