Dormir y descansar no son sinónimos. A pesar de dormir durante ocho horas, una persona puede no haber descansado correctamente. Esto se puede deber a síntomas de enfermedades o, incluso, a trastornos del sueño.

Es muy importante saber detectarlos porque pueden tener graves consecuencias en nuestro bienestar. Pero ¿qué enfermedades pueden trastocar el sueño? ¿Cuáles son los trastornos del sueño? ¿Y cómo afectan a la salud?

Enfermedades y trastornos del sueño

No es lo mismo que una enfermedad pueda tener consecuencias y nos haga dormir peor que padecer un trastorno del sueño.

Por ejemplo, las enfermedades con una “alta prevalencia de trastornos del sueño”, según señala Àlex Ferré, médico experto en estas patologías, son las personas que padecen ictus, hipertensión, diabetes, patologías neurológicas, fatiga crónica, depresión o trastorno del déficit de atención.

“Hay muchas enfermedades que tienen más posibilidades de desarrollar estos trastornos”, explica a Hipertextual. "En muchos casos mejorando los síntomas relacionados con el sueño se mejora la enfermedad de base", comenta el especialista de la Unidad del Sueño del Hospital de Vall d'Hebrón.

Pero hay trastornos primarios del sueño: el síndrome de piernas inquietas, insomnio crónico y agudo, las parasomnias, la apnea del sueño, los terrores nocturnos en niños, hipersomnias centrales, narcolepsia y el trastorno del ritmo circadiano.

¿Cómo afectan a la salud?

A corto plazo los síntomas son los mismos que puede sufrir una persona que no sufre estos trastornos, pero que pasa una mala noche: fatigas, somnolencia, apatía, dormir durante el día...

Sin embargo, el efecto que puede tener sobre las personas que padecen estos trastornos con el paso de los años es aún mayor: “El insomnio, la apnea del sueño, y el síndrome de las piernas inquietas se ha visto que aumentan la mortalidad en las personas que lo padecen”, explica el doctor Ferré. “También se ha relacionado con factores de riesgo cardiovascular: tensión arterial, colesterol, azúcar…”, enumera.

Además, también se puede dar que los propios trastornos del sueño “generen otros trastornos del sueño como insomnio, bruxismo, sonambulismo…” Debido a los efectos a largo plazo, señala Ferré, los trastornos del sueño se han vuelto tan relevantes en los últimos años.

Sueño (no) reparador

“Para que un sueño sea reparador tiene que pasar por todas las fases, entrar en REM y repetir todo el proceso cinco veces durante la noche. Si tenemos algo que interrumpe esto durante la noche, el sueño será de mala calidad y no habrá cumplido con su función”, señala. Aunque el doctor comenta que es normal despertarse una vez o dos veces durante la noche y que el problema viene si su número es más elevado y sucede de forma continuada.

“Un ejemplo muy sencillo. En la apnea del sueño. Durante las horas de sueño la persona tiene ahogos cada 30 segundos, para otros 30 segundos… Así el cerebro no descansa porque está durmiendo 30 segundos y se despierta otros 30. La persona no es consciente del trabajo que hace el cerebro, pero ese sueño no es reparador”, ejemplifica.

No hace falta dormir ocho horas para que el sueño sea reparador, cada persona necesita un tiempo diferente. “Hay personas que con seis horas ya se levantan bien, enérgicos y otros que, por ejemplo, necesitan diez”, comenta. “Cada persona debe saber cuántas horas necesita dormir porque alguien que descansa con seis horas, por mucho que quiera dormir ocho, no podrá”.

Consultar a un médico

Ante la aparición de síntomas molestos a la hora del sueño, lo mejor es acercarse a un experto que, según los indicios que refiera, pondrá en marcha la maquinaria para saber qué le ocurre al paciente.

“Si alguien no está contento con su sueño tiene que consultarlo para ver si hay un problema”, afirma el especialista consultado por Hipertextual. “Por ejemplo, un terror nocturno en la infancia no pasa nada, pero si tienen tres o cuatro cada noche, hay que consultar con un especialista”, concluye el doctor.