Marvel lleva un tiempo poniéndole el cascabel al gato a la hora de mejorar la diversidad en sus historias de superhéroes, siendo el ejemplo más claro Miles Morales. En los últimos tiempos, más allá de Marvel, también hemos visto otros movimientos loables por esto mismo: una Hermione negra (con maravillosa respuesta de J.K. Rowling incluida), o la posibilidad de que Elsa sea lesbiana en Frozen 2 tras no evidenciar su sexualidad en el primer título.

Las respuestas a estos movimientos suelen ser furibundas, al menos por un sector del público, que a veces llega incluso a movilizar acólitos a través de campañas para evitar que el cine refleje una realidad respetable de la sociedad. O lo que es lo mismo: para evitar la normalización de todo lo que se salga del estereotipo. Como dijo aquella gran escena de la cuarta temporada de Orange is the New Black, "eres un hombre blanco heterosexual, no puedes jugar a ser la víctima".

Ayer, Marvel anunció que Iron Man será a partir de ahora una mujer afroamericana, una decisión brillante de cara a fomentar la diversidad y salir del estereotipo del hombre blanco heterosexual que ha reinado en el mundo de los superhéroes. Y claro que hace falta. ¿Un ejemplo? Estas reacciones en Twitter, que demuestran todo el camino que queda por recorrer para exterminar el machismo y el racismo.