**Lucy** es el nombre del esqueleto de un homínido, un *Australopitecus*, que se encuentra en el Museo Nacional de Etiopía en Addis Abeba. Tiene **3,2 millones de años** de edad y su característica más importante es que caminaba de pie. La evolución humana trajo consigo unos cerebros muy grandes con un enorme coste energético. La **bipedestación**, el uso de las manos, el lenguaje, las capacidades cognitivas, la cultura y la dieta están unidas en el desarrollo humano, pero aún no sabemos cómo.

Lucy tenía el cerebro del tamaño de un chimpancé y no era muy distinta cognitivamente. Desde entonces **el volumen del cerebro se ha multiplicado por 3**, desde el medio litro de Lucy y los chimpancés hasta el litro y medio de los humanos.

El cerebro humano consume una quinta parte de todas las calorías que ingerimos. Es una cantidad enorme y alimentarlo supuso para nuestros antepasados cambios fundamentales en varias áreas (como curiosidad conviene decir que un cerebro humano consume 20 vatios, lo que una bombilla pequeña. Por contraposición, el [superordenador más grande](http://alt1040.com/2012/06/ibm-supercomputacion-sequoia) consume 8 megavatios, medio millón de veces más).

El esqueleto de Lucy muestra a las claras que la [bipedestación](http://www.guardian.co.uk/science/neurophilosophy/2012/may/07/1?CMP=twt_gu) es anterior al crecimiento del cerebro. Andar de pié además modifica la pelvis y el parto. Como consecuencia, los cráneos de los homínidos no nacen totalmente formados. **Los huesos terminan de cerrarse a los dos años del nacimiento** lo que permite que el cerebro siga creciendo después del parto, algo que no ocurre en el resto de los simios.

La bipedestación trajo [otros cambios](http://medina-psicologia.ugr.es/cienciacognitiva/?p=501). Nuestros antepasados podían recorrer mayores distancias sin cansarse y perseguir a la **caza** durante jornadas. También permitió ver desde una mayor altura lo que resultaba conveniente en las altas hierbas de la sabana. Además dejaba **las manos libres** lo que permitió fabricar instrumentos y crear una cultura cada vez más compleja. Todo ello trajo consigo un progresivo aumento del cerebro, **mayor cultura** y más habilidades cognitivas.

Los estudios parecen indicar que la bipestación conlleva un menor coste energético, de modo que los homínidos **podían gastar más en pensar** ya que su locomoción era más económica. Pero otros factores también han influido.

La caza permitió una dieta más rica, hacer más con menos cantidad de comida y disponer de **tiempo libre**. La cultura tiene una doble influencia. La cría de la prole en grupos era facilitada por la caza de la manada. Y la independencia del clima se vio favorecida por **el vestido y la vivienda**.

Saber cómo evolucionaron todos estos aspectos llevará años de investigación antropológica y genética. Mientras tanto, el **fascinante recorrido del ser humano** desde los tiempos de Lucy seguirá siendo un misterio.

Imagen: [Wikipedia](http://es.wikipedia.org/wiki/Lucy) y [Ciencia Cognitiva](http://medina-psicologia.ugr.es/cienciacognitiva/?p=501)