La industria de los videojuegos ha crecido sobremanera en los últimos años. Esta situación ha provocado que el sector, en algunas ocasiones, atraiga los reflectores por temas que van más allá del entretenimiento. Tristemente, esta industria tampoco ha quedado exenta de escándalos que generan muchísimo ruido, si bien algunos de ellos han servido para corregir el rumbo en problemas realmente serios. En 2021, por supuesto, hubo varios casos, grandes escándalos de videojuegos, que se robaron las miradas por su impacto en el medio.

Los escándalos de videojuegos de 2021 afectaron a títulos de manera individual e incluso a compañías enteras, incluyendo a su cúpula directiva. Indudablemente, una editora que estuvo bajo la lupa de manera constante fue Activision. Ya no tanto por las quejas que acompañaron a Warzone gran parte del año —que también—, sino por la tormenta que se generó tras una demanda del Estado de California. Cómo olvidar, además, el caso GameStop, que nos dio la bienvenida apenas al comenzar el 2021.

Son varios los escándalos que sacudieron a la industria de los videojuegos durante el presente año. Valía la pena recopilar los que tuvieron —o siguen teniendo— mayor repercusión.

GameStop rompe Wall Street

En enero, un grupo de inversores cuya "base de operaciones" era Reddit, puso de cabeza a Wall Street ganándoles en su propio juego. Básicamente, los inversores compraron una enorme cantidad de acciones de GameStop, el retail físico de videojuegos más grande de Estados Unidos. Su valor en la bolsa estaba en constante caída desde hace años debido al auge de los juegos digitales y las tiendas en línea —Amazon, por ejemplo—.

¿Por qué comprar acciones de una empresa en decadencia y al borde de la quiebra? El verdadero objetivo de los inversores, además de ganar dinero, era perjudicar a Melvin Capital y Citron Research, los fondos de riesgo que habían invertido en corto —apostar a que el valor de la acción baje para generar ganancias— en GameStop. Al comprar acciones en masa, inflaron el valor de la compañía y arruinaron los planes de los fondos mencionados.

En cuestión de dos semanas, el valor de las acciones de GameStop subió un 1.000%. Los fondos perdieron miles de millones de dólares y los inversionistas, que después de algunos días ya incluían a interesados fuera de Reddit, multiplicaron el valor de sus inversiones en un abrir y cerrar de ojos. Tal fue el escándalo que los CEO de Reddit y Robinhood, la plataforma a través de la cual muchos hicieron la compra de acciones, tuvieron que declarar ante el Congreso de Estados Unidos. La historia es tan épica que tendrá su propia película en Netflix.

Hackers inundan Warzone

El problema de los hackers en Warzone no se originó durante 2021. Sin embargo, sí fue el año en el que causaron dolor de cabeza a millones de jugadores. Semana tras semana, la comunidad expresaba su descontento por la inmensa cantidad de tramposos arruinando partidas. Hubo un momento, sobre todo a mediados de año, que ya era normal encontrarse con hackers usando Aimbot u otras "herramientas" ilegales. Aunque Activision emprendió oleadas masivas de baneos, el inconveniente no se resolvía.

Muchos jugadores prefirieron alejarse de Warzone hasta ver resuelta la situación. Tras tanto revuelo, en octubre Activision al fin presentó Ricochet, el nuevo sistema anti-trampa de Warzone que ya vio la luz a principios de diciembre. Funciona al nivel del kernel en PC y, hasta el momento, ha demostrado funcionar de manera eficiente. El 21 de diciembre identificó y baneó 48.000 cuentas asociadas a tramposos. Eso sí, todavía no podemos decir que el problema se erradicó por completo.

El fiasco de eFootball

Cuando Konami anunció eFootball como el reemplazo del legendario PES, que ciertamente quedó a la sombra de FIFA durante más de una década, vislumbramos un título que podía ser exitoso para la compañía japonesa. ¿Por qué? Porque es gratuito y está disponible en múltiples plataformas, incluyendo dispositivos móviles. No es común ver que los títulos deportivos apuesten por este modelo de negocio que ha sido adoptado por múltiples juegos en años recientes.

Sin embargo, eFootball resultó ser un completo desastre. El juego llegó al mercado con una infinidad de bugs tanto en su apartado jugable como en el visual. Internet se inundó de capturas de pantalla de dichos errores, la mayoría resaltando el escalofriante aspecto de jugadores como Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, ni más ni menos. Ambos parecían zombis de Resident Evil.

Konami reconoció el deplorable estado de eFootball y prometió solucionarlo en la mayor brevedad posible por medio de actualizaciones. No obstante, el desarrollo de la versión estable se complicó y llegará hasta la primavera de 2022.

La decepción de GTA: The Trilogy

Una de las propuestas que más se esperaban para los últimos meses del año era, sin duda, GTA: The Trilogy - The Definitive Edition. La colección incluye las remasterizaciones de los icónicos GTA 3, GTA Vice City y GTA San Andreas. Por desgracia, la trilogía se lanzó con una calidad muy por debajo a lo que nos tienen acostumbrados en Rockstar Games. Ciertamente, el desarrollo fue responsabilidad de otro estudio —Grove Street Games—, pero fue Rockstar quien aprobó su lanzamiento en ese estado tan lamentable.

Popping, distancia de dibujado decepcionante —incluso en consolas de la actual generación— y una tasa de fotogramas con caídas constantes fueron algunos de los problemas reportados por los jugadores que pagaron el precio completo por GTA: The Trilogy. Por si lo anterior fuera poco, el nuevo estilo visual en los rostros de los personajes parecía heredado de una caricatura. Sus desarrolladores han estado resolviendo los errores a través de actualizaciones, pero aún no es suficiente. Pocos a nadie anticipó que esta colección formaría parte de los escándalos de videojuegos del año.

Activision Blizzard en llamas

Cuando creíamos que el año transcurriría sin otro escándalo de videojuegos a nivel corporativo, un huracán de máxima categoría se formó encima de Activision Blizzard. En julio, el Departamento de Vivienda y Empleo Justo del Estado California demandó a la editora, un hecho sin precedentes en el país norteamericano. Tras una extensa investigación, las autoridades destaparon situaciones de acoso sexual reiterado y trato desigual a las empleadas de la compañía.

Conforme pasaron los días se fueron conociendo casos individuales realmente vergonzosos que exponían la cultura laboral tóxica de Activision. Hubo manifestaciones a las afueras de Blizzard y, finalmente, empezaron a caer algunos directivos, entre ellos el del presidente J. Allen Brack. Sin embargo, fue hasta noviembre que The Wall Street Journal dejó caer un reporte bomba.

Su investigación reveló que Bobby Kotick, CEO de Activision, conocía desde hace tiempo los problemas de acoso sexual. No solo no hizo nada al respecto, sino que encubrió a algunos directivos y también fue acusado de conductas inapropiadas por varias mujeres. La junta directiva de Activision, en lugar de impulsar el despido del director, le mostró su apoyo incondicional pese a la avalancha de críticas que todavía los persigue. Sin duda, ocupa la cima de los escándalos de videojuegos de 2021. Y ojo, porque en 2022 tendremos más capítulos de esta historia.