Generalmente en esta época del año, la industria de los videojuegos está totalmente centrada en lanzamientos importantes y en The Game Awards, la gala de premios organizada por Geoff Keighley. En 2021, sin embargo, los reflectores se han dirigido hacia una tema mucho más importante y que no tiene nada que ver con jugar. Activision Blizzard, una de las editoras más grandes del mundo —responsable de Call of Duty, por ejemplo—, está en el ojo del huracán por un escándalo vergonzoso que seguramente tendrá repercusiones en el futuro próximo.

Si bien las informaciones surgidas durante la presente semana están centradas en la figura de Bobby Kotick (Robert A. Kotick), el siempre polémico CEO de Activision, la realidad es que el origen del problema surgió meses atrás. Y es, además, una situación que desgraciadamente ya se ha presentado en otras compañías de la industria. Ubisoft vivió una situación similar y, hasta la fecha, no ha logrado resolverlo en su totalidad. ¿Qué está pasando exactamente con Activision? Lo repasamos desde el principio a continuación.

La demanda que explotó todo

El pasado 21 de julio ocurrió lo inesperado. El Estado de California, a través del Departamento de Vivienda y Empleo Justo, presentó una demanda contra Activision Blizzard. Entre las acusaciones se menciona acoso sexual reiterado y un trato desigual a mujeres que trabajan en la editora estadounidense. Cabe mencionar que las acciones legales surgen tras una exhaustiva investigación que deja en evidencia, de nueva cuenta, el lamentable ambiente laboral de la compañía.

Decimos “de nueva cuenta” porque los reportes sobre la cultura machista y de discriminación que se vive en Blizzard se remontan a varios años atrás. Es precisamente esa información la que generó que el Estado de California iniciara la investigación. Por supuesto, no es una situación menor. Es la primera vez que una organización gubernamental estadounidense de tal jerarquía se enfrenta a una empresa por este tipo de problemas.

Desde Activision respondieron rápidamente: "No podemos permitir que acciones escandalosas de terceros y una demanda verdaderamente inmerecida e irresponsable socaven nuestra cultura de respeto e igualdad de oportunidades para todos los empleados". Todavía más preocupante, señalaron que la demanda incluye "descripciones distorsionadas y, en muchos casos, falsas sobre el pasado de Blizzard".

La penosa respuesta provocó que el 28 de julio más de 2.500 empleados interrumpieran sus actividades para hacer una huelga. Exigieron equidad laboral y, evidentemente, lanzaron una crítica a la postura de la compañía ante la demanda:

"Creemos que estas declaraciones han socavado nuestra búsqueda continua de igualdad dentro y fuera de nuestra industria. La categorización de las acusaciones hechas como 'distorsionadas y, en muchos casos, falsas' crea un entorno empresarial que desacredita a las víctimas. También plantea preguntas sobre la capacidad de nuestras organizaciones para responsabilizar a los perpetradores por sus acciones y promover un entorno seguro para que las víctimas hablen en el futuro."

Bobby Kotick interviene por primera vez

Ante tal escándalo, el mismo 28 de julio, Bobby Kotick salió a ofrecer una primera declaración, reconociendo que la postura inicial de Activision fue errónea. "Nuestra respuesta inicial al problema con el que todos tenemos que lidiar fue, francamente, desesperada". El directivo aprovechó su intervención para asegurar a los empleados que están haciendo lo necesario para atender las quejas:

"Estamos tomando medidas rápidas para ser la empresa compasiva y solidaria en la que decidieron trabajar y para garantizar un entorno seguro. No hay lugar en nuestra compañía para la discriminación, acoso o trato desigual de cualquier tipo. Haremos todo lo posible para asegurarnos de que juntos mejoremos y construyamos un lugar de trabajo inclusivo que es esencial para fomentar la creatividad y la inspiración."

Inversionistas reclaman acciones más contundentes

El mes posterior, finalmente los accionistas tomaron cartas en el asunto. Después de todo, su dinero está en una compañía cuya imagen quedó seriamente afectada. El 2 de agosto, la firma Rosen Law, en representación de un grupo de accionistas, interpuso una demanda contra Activision Blizzard. La acusan de supuestamente hacer "declaraciones falsas y/o engañosas y/o no divulgar detalles sobre la discriminación a mujeres y empleados pertenecientes a las minorías".

Adicionalmente, reclaman que nunca se les informó que la empresa estaba bajo investigación desde hace dos años. Su exigencia incluye ser compensados por las pérdidas económicas que tuvieron en semanas recientes. ¿Por qué? El valor de las acciones cayó en picada tras conocerse la demanda —la del Estado de California—.

Una semana después (10 de agosto), en una entrevista con Axios, Dieter Waizenegger, director ejecutivo del grupo inversor Strategic Organizing Center (SOC), dejó claro que la respuesta de Activision a la demanda fue "inadecuada". Asimismo, mencionó que las promesas de Activision están "lo suficientemente lejos como para abordar los problemas profundos y generalizados sobre la equidad, la inclusión y la gestión del capital humano".

Líderes de Blizzard abandonan la compañía

En medio del escándalo, renunció uno de los principales líderes de Blizzard. Hablamos de J. Allen Brack, quien se desempañaba como presidente desde 2018. En su lugar se quedó Jen Oneal, pero "sorpresivamente" abandonó el puesto apenas tres meses después (2 de noviembre):

"No lo hago porque no tenga esperanzas en Blizzard, sino todo lo contrario: me inspira la pasión de todos los que están aquí, trabajando para lograr un cambio significativo y duradero con todo el corazón. Esta energía me ha inspirado a dar un paso adelante y explorar cómo puedo hacer más para que los juegos y la diversidad se crucen y, con suerte, lograr un impacto más amplio en la industria que beneficie a Blizzard (y a otros estudios) también".

Pese a lo anterior, un reporte de The Wall Street Journal —en el cual profundizaremos más adelante— expuso un correo filtrado donde Oneal explica que la han "marginado y discriminado". Percibía un sueldo inferior al de J. Allen Brack y fue acosada sexualmente mientras trabajó en Activision.

Mike Ybarra, conocido en la industria por haber sido vicepresidente de Xbox y que en 2019 se unió a las filas de Blizzard, tomó la presidencia.

The Wall Street Journal destapa al verdadero Kotick

La historia dio un giro abrupto cuando, el 16 de noviembre, The Wall Street Journal publicó un reporte que conmocionó a la industria. Según su investigación, Bobby Kotick conocía perfectamente los problemas de acoso sexual y discriminación en Activision. Lo más grave, no obstante, se expresa en las siguientes líneas: "Durante años, el propio Kotick ha sido acusado por varias mujeres de conductas inapropiadas dentro y fuera del lugar de trabajo, y en algunos casos ha maniobrado para resolver las quejas rápida y silenciosamente",

Durante 2006, siempre de acuerdo a la información del citado medio, Kotick acosó y amenazó de muerte a una asistente por medio de un mensaje de voz, si bien ofreció disculpas por lo sucedido poco después. Un año más tarde, el directivo fue demandado por despedir injustificadamente a una asistente de vuelo —de su jet privado— que lo acusó de acoso sexual. En 2008 se arreglaron con un acuerdo extrajudicial que involucró un pago de 200.000 dólares a la afectada.

Kotick igualmente habría sido cómplice de situaciones vergonzosas. Primeramente se destaca el caso de una empleada de Sledgehammer Games que denunció haber sido violada por un supervisor en 2016 y 2017. Si bien Activision lo "solucionó" a través de un acuerdo extrajudicial con la abogada de la víctima, Kotick jamás informó lo sucedido a la junta directiva,

En 2017, Dan Bunting, codirector de Treyarch (Call of Duty: Black Ops), fue acusado de acoso sexual por una empleada. Aunque una investigación interna determinó la culpabilidad del susodicho, Bobby Kotick intervino para que no fuera despedido. Bunting dejó Treyarch el 17 de noviembre tras una ola de críticas en su contra.

Durante 2020, empleadas de la división de Esports de Activision denunciaron actos de agresión sexual y discriminación por parte de supervisores. Kotick fue enterado de lo ocurrido mediante un correo electrónico, pero no actuó de forma contundente. En lugar de despedir a los agresores, se les envió a pláticas de diversidad.

La junta directiva muestra su respaldo al CEO

Por más increíble que parezca, los miembros de la junta directiva mostraron su apoyo a Kotick tras la publicación de WSJ:

"La Junta de Activision Blizzard sigue comprometida con el objetivo de hacer de Activision Blizzard la empresa más inclusiva de la industria. Bajo el liderazgo de Bobby Kotick, la compañía ya está implementando cambios en la industria, incluida una política de tolerancia cero frente al acoso. Es un esfuerzo para lograr aumentos significativos en los porcentajes de mujeres y personas no binarias en nuestra fuerza laboral e inversiones internas y externas significativas para acelerar las oportunidades. La junta sigue confiando en que Bobby Kotick abordó adecuadamente los problemas del lugar de trabajo."

PlayStation y Xbox alzan la voz contra Activision

Un escándalo de tal magnitud también está generando preocupación en los altos mandos de otros gigantes de la industria. Bloomberg recuperó un correo electrónico donde Jim Ryan, máximo responsable de Sony Interactive Entertainment (PlayStation), expresa su sorpresa por lo sucedido. "No creemos que las declaraciones de Activision Blizzard abarquen esta situación adecuadamente", criticó.

Por su parte, Phil Spencer, director de Xbox, dijo que Microsoft está "evaluando todos los aspectos" de su relación con Activision Blizzard, y añadió: "Este tipo de comportamiento no tiene cabida en nuestra industria".

Activision se hizo eco de ambas declaraciones, y esta fue su respuesta: "Respetamos todos los comentarios de nuestros valiosos socios y nos comprometemos más con ellos. Hemos detallado cambios importantes que hemos implementado en las últimas semanas y continuaremos haciéndolo. Estamos comprometidos con el trabajo de garantizar que nuestra cultura y nuestro lugar de trabajo sean seguros, diversos e inclusivos. Sabemos que llevará tiempo, pero no nos detendremos hasta que tengamos el mejor lugar de trabajo para nuestro equipo".

Accionistas exigen la renuncia del CEO

El revelador reporte de WSJ agotó la paciencia de algunos inversionistas. En una carta recuperada por The Washington Post, el grupo SOC se dirigió a la junta directiva para exigir la renuncia de varios directivos, incluyendo la del CEO:

"Bobby Kotick estaba al tanto de muchos incidentes de acoso sexual, agresión sexual y discriminación de género en Activision Blizzard, pero no se aseguró de que los ejecutivos responsables fueran despedidos ni reconoció la naturaleza sistemática de la cultura hostil en el lugar de trabajo de la empresa."

Si la compañía no atiende su petición, advierten que no votarán a favor de la reelección de los miembros de la junta directiva. "Después de las nuevas revelaciones, está claro que el liderazgo actual falló repetidamente al mantener un lugar de trabajo seguro. Es una función básica de su trabajo. Activision Blizzard necesita un nuevo CEO, presidente de la junta y director independiente principal con la experiencia, las habilidades y la convicción para cambiar verdaderamente la cultura de la empresa. Realmente necesitamos tener un botón de reinicio", concluyeron.

Sin duda, este tema todavía tiene más capítulos por contar.