Mientras 2020 fue el peor año para la economía y el empleo a nivel global desde la II Guerra Mundal, las grandes tecnológicas han visto cómo sus cuentas y su posición de cabeza frente a la competencia se disparaba, incluyendo su valoración en bolsa.

El contexto es evidentemente favorable para Alphabet/Goole, Amazon, Apple, Facebook y Microsoft. Los cierres por los confinamientos y las restricciones han hecho que millones de personas se quedaran sin actividad, mientras que el impulso de la economía digital es uno de los pocos sectores que han crecido al convertirse en más necesario que nunca.

Resultados de asombro

En las últimas semanas las llamadas Big Tech o GAFAM han ido presentando resultados del primer trimestre de 2021 que dan una idea de su crecimiento tras un año de pandemia:

  • Alphabet, la matriz de Google, aumentó sus ingresos un 34% con respecto al Q1 de 2020 hasta los 55.000 millones de dólares. Una efervescencia protagonizada sobre todo por su mayor negocio, la publicidad, especialmente en Youtube, donde creció un 48%.
  • Amazon fue incluso más allá al firmar su segundo trimestre con ingresos por encima de los 100.000 millones (+44%), triplicando sus beneficios de hace un año. Y no solo por el evidente auge de las compras online, sino también por el crecimiento de sus servicios en la nube con AWS y su segmento de publicidad online.
  • Apple, por su parte, rompió récord de ingresos a pesar del contexto de la escasez de chips. En su caso durante su segundo trimestre fiscal, sus ingresos crecieron un 54% con respecto al año pasado, y además de borrar las dudas sobre las ventas del iPhone 12, sus crecimientos en Servicios y Mac (seguramente auspiciados por el teletrabajo) también fueron portentosos.
  • Facebook también creció un 48% en sus ingresos comparados con el último trimestre antes de que la COVID-19 cambiara nuestras vidas. Ni el hecho de no recuperar la cifra de usuarios recurrentes en Estados Unidos impidió que, gracias a su negocio de publicidad, sus ingresos y beneficios se dispararan.
  • Microsoft, por último, también anunció un crecimiento del 19%, especialmente gracias a las ventas de software y, sobre todo, de sus soluciones en la nube.

Fiebre en bolsa para las Big Tech

Los mercados contestaron con amplias subidas en bolsa para toda ellas, excepto Microsoft, y eso a pesar de que la empresa dirigida por Satya Nadella tampoco para de crecer. En el Wall Street Journal argumentaban con que la bolsa se ha acostumbrado tanto a los resultados sorprendentes, “que los buenos ya no sirven”.

Porque precisamente, el crecimiento en bolsa de las acciones de las grandes tecnológicas ha sido un punto y aparte con respecto a otros muchos sectores. Desde que el 11 de marzo de 2020, cuando la COVID-19 tocó con fuerza Estados Unidos y los mercados con una caída en el Nasdaq de más de 9%, todos sus títulos se han revalorizado de forma pasmosa.

El siguiente gráfico muestra cómo ha aumentado su capitalización bursátil desde hace un año hasta ahora. Entre todas han sumado más de 3 billones (europeos) de valoración.

Apple ha sido la mayor ganadora, ya que ha visto cómo su capitalización bursátil casi se duplicaba en el último año hasta superar ligeramente los 2 billones de dólares. La pandemia no ha frenado la predisposición de los consumidores a gastar en productos de Apple, que ha vendido un récord de 65.000 millones de dólares en iPhones sólo durante el trimestre navideño.

El gran año de Apple le ha ayudado a distanciarse de Microsoft en la lucha por ser la tecnológica más valiosa del mundo, ya que Microsoft ‘solo’ vale 1,8 billones de dólares después de que su capitalización se haya disparado un 55% desde el pasado mes de marzo de 2020.

No solo las grandes tecnológicas crecen

Todas las empresas, evidentemente, se han beneficiado de un contexto donde lo digital se ha vuelto mucho más necesario, y la propia bolsa parece haber reconocido a los gigantes casi como un valor refugio.

Amazon ha visto saltar el precio de sus acciones de unos 1.820 dólares por acción en estas fechas el año pasado a 3.220 dólares actualmente. La ecuación con la empresa fundada por Jeff Bezos es sencilla. Mientras que muchas pequeñas y medianas empresas se vieron obligadas a cerrar, el conjunto de negocios de Amazon -el comercio electrónico, los sitios web de alojamiento, Twitch y Audible, entre otros- salieron relativamente indemnes.

Esta tendencia ha ido más allá de los 5 grandes de la tecnología también. Empresas como Netflix y Zoom han visto cómo se disparaban sus valoraciones en el último año. Tesla, casi un caso aparte por su enorme crecimiento y sus propias dinámicas, también ha pasado de cotizarse sus acciones de el equivalente a 160 dólares hace un año a casi 590 en la actualidad (Tanto Tesla como Apple realizaron un split de sus acciones en plena pandemia, que dividió su número y su valor).

¿Burbuja o una dominancia cada vez mayor?

La dicotomía no obstante entre lo que podríamos llamar economía real y la digital/tecnológica es palpable. El NASDAQ ha aumentado un 87% desde el año pasado por estas fechas, mientras las tasas de desempleo y la crisis económica era evidente en casi todos los otros sectores.

Con ello, es normal que un comentario recurrente durante los últimos meses es si existe una nueva burbuja tecnológica, similar a la que sucedió con el estallido de las puntocom a comienzos de los 2000. El analista de bolsa Paco Lodeiro comentaba a este respecto a Hipertextual que hay “algunas similitudes pero también muchas diferencias”. Un dato clave es que a finales de los 90 la media de las empresas que cotizaban en el NASDAQ estaba por debajo de los 5 años. Ahora es más del doble.

EL NASDAQ ha aumentado un 87% desde el año pasado por estas fechas, mientras las tasas de desempleo y la crisis económica era evidente en casi todos los otros sectores

“Durante la burbuja de las puntocom muchas empresas entraron en bolsa como un mecanismo para obtener capital. Las empresas digitales se veían con una escalabilidad y un potencial de rentabilidad que compensaba que en ese momento dieran pérdidas. Hasta que se desinfló”, nos contaba.

Hoy las grandes tecnológicas ya no buscan capital. Son algunas de las empresas más grandes del mundo, y no se puede decir que el contexto sea el mismo, aunque mecanismos como las SPAC sí que están haciendo que muchas nuevas tecnológicas y empresas del sector de la movilidad eléctrica encuentren vías para dar el salto al parqué bursátil en busca de financiación, tal y como ha hecho por ejemplo Lucid Motors.

Regulación y zancadillas entre ellas: ¿lo único que puede frenarlas?

Lodeiro señalaba que las dudas recaen sobre otras tecnológicas aupadas por la pandemia como por ejemplo Zoom Video Communications, la matriz de Zoom, el software de videollamadas que ha crecido exponencialmente en usuarios durante este tiemoi. Cotizaba a 70 dólares a comienzos de 2020 y ahora lo hace a más de 300, sin tener grandes barreras de entrada -su modelo cuenta con competidores como Skype o Meets-, como sí lo tiene el hardware y el valor de marca de Apple o la enorme logística con la que cuenta Amazon.

Fuente: Pixabay.

Con investigaciones y demandas abiertas a uno y otro lado del charco para casi todas ellas, la posible regulación es la única vía que parece que podría mermar su hegemonía a día de hoy.

Eso, y quizá la propia competencia entre ellas. Amazon, Google y Microsoft llevan años compitiendo por los servicios en la nube, mientras que las nuevas características de la última versión de iOS en materia de privacidad puede entorpecer los negocios publicitarios de Google y Facebook.

Queda por ver también cómo el actual contexto de escasez de chips marca el futuro de las más enfocadas en el hardware, como la propia Apple o Microsoft. Pero, por ahora, lo que queda claro es que tras poco más de un año de pandemia, las grandes tecnológicas se han hecho todavía más grandes y ubicuas.

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