Huawei está valorando la disponibilidad de los componentes necesarios para fabricar su próxima hornada de smartphones de gama más alta. Las restricciones estadounidenses sobre los componentes de los que podría disponer la teleco China de cara al cierre de año se atragantan, provocando un más que probable retraso del Huawei Mate 40.

Así lo afirma Nikkei, citando a fuentes cercanas a la cadena de suministro. Según estas voces, Huawei habría paralizado la producción de algunos componentes para la próxima Mate 40 Series.

Esta información contrasta fuertemente con la estrategia inicial del fabricante, también según Nikkei, de acumular en stock lo necesario para la fabricación de sus dispositivos de cara a los próximos dos años. Algunos proveedores reconocen ahora que este abastecimiento llega a su fin, reduciendo algunos de los pedidos para el tercer trimestre en hasta un 20%. Esta cifra apunta a ser incluso menor de cara a finales de año.

Posibles cambios sobre los Mate 40 y retrasos de unos dos meses

Algunas fuentes habían apuntado incluso a la reorganización de los pedidos a TSMC, de forma que esta pudiera satisfacer la demanda de Huawei con prioridad. Y es que a partir de mediados de septiembre, el gigante taiwanés no podrá suministrar al fabricante chino con más chips.

De momento, este análisis de viabilidad apuntaría hacia un retraso no inferior al mes. Según una de las fuentes citadas por Nikkei, ven "que el retraso de la producción masiva de la serie Mate será por lo menos de uno a dos meses".

El pasado 15 de mayo, el Gobierno de Estados Unidos fijaba una restricción a TSMC para aceptar nuevos pedidos de Huawei. Esta también aplica sobre la surcoreana Samsung o la china SMIC. Así, HiSilicon, su subsidiaria de diseño de chips, no puede ya emplazar nuevas comandas sobre la tecnología del mayor productor mundial.

En su defecto, tendría que respaldarse sobre el stock acumulado o bien pivotar los productores en China continental, cuyas tecnología sigue a la zaga varios años por detrás. Otra de las opciones es pivotar hacia proveedores externos como MediaTek e incluso Qualcomm, aunque estos también recae en TSMC y Samsung para la fabricación de sus componentes.

La disponibilidad, en duda

De pivotar hacia cualquiera de estos fabricantes, no bastaría con situar un nuevo chip donde se pretendía colocar el próximo Kirin. En su lugar, habría que rediseñar la plataforma, lo cual podría afectar a la posición de otros componentes en el dispositivo. Esto "podría llevar al rediseño de partes mecánicas en los smartphones, lo que llevará tiempo", afirma una de las fuentes.

Una alternativa para que Huawei pueda seguir demostrando su fortaleza es mantener la fecha de la presentación de los dispositivos intacta. En este escenario, sería la disponibilidad final la que se vería retrasada.

Si no se plantea un acuerdo en la guerra comercial entre EE.UU. y China, la serie Mate 40 apunta a ser el tercer gran lanzamiento de Huawei bajo asedio. Tras un Mate 30 que llegó sin las aplicaciones y servicios de Google, llegaban los P40 en una situación idéntica. Nada hace pensar que de aquí a tres meses vista la situación vaya a mejorar en exceso. El retraso del Huawei Mate 40 parece, cuanto menos, probable.