Tras cerrar el grifo de algunos componentes de hardware y software para muchos de los equipos que fabrica, Estados Unidos trata de imponer ahora un cierre total sobre los chips de los que se suministra Huawei. Este nuevo movimiento supone un duro golpe tanto para la tecnológica china como para TSMC, el principal proveedor global de semiconductores.

Extendido el veto sobre el uso de los servicios de Google al cumplirse un año de su puesta en marcha durante al menos otro año más, el gobierno de Donald Trump va ahora a por los chips que dan vida a sus smartphones, tablets y dispositivos conectados.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos dijo este viernes que está endureciendo las reglas "para dirigir de forma específica y estratégica la adquisición por parte de Huawei de semiconductores que son el producto directo de cierto software y tecnología de EE.UU.". Así lo recogen varios medios de habla inglesa este viernes.

Según Reuters, la medida entra en vigencia de forma inmediata, aunque con un periodo de gracia de 120 días. Cuatro meses en los que Huawei tendrá que aprovisionar sus chips internacionales o buscar una alternativa suficiente. O bien, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, negociar sucesivas demoras.

Nuevas medidas, posibles represalias

Las nuevas medidas pueden provocar en el gobierno chino una respuesta recíproca con las empresas estadounidenses. Lo apunta el diario estatal Global Times este mismo viernes, en unas represalias que podrían afectar a compañías como Apple, Cisco, Qualcomm o Boeing.

De llegar a puerto, estas nuevas restricciones de la mano de TSMC –quien acaba de anunciar la construcción de una nueva planta con capacidad para fabricar procesadores de 5 nm en Estados Unidos–, supondrían un duro golpe para el segundo mayor fabricante de smartphones a nivel global. En 2019, Huawei distribuyó 240 millones de estos dispositivos.

TSMC afirmó este viernes estar "trabajando con asesores externos para realizar un análisis jurídico y garantizar un examen y una interpretación exhaustivos de estas normas". Apunta además que "la cadena de suministro de la industria de los semiconductores es extremadamente compleja, y se surte de una amplia colección de proveedores internacionales", según recoge Reuters.

Los procesadores de Huawei, en duda

Esta misma semana, Huawei anunciaba su primer procesador fabricado SMIC, un foundry chino, fabricado en un proceso de 14 nanómetros. Diversifica así sus proveedores al margen de TSMC en un movimiento que podría llegar demasiado tarde.

Huawei HiSilicon Kirin 985
Huawei

No es la primera vez que Huawei se encuentra con dificultades en este sentido. Hace un año, el gigante chino vio paralizada su producción y renovación de portátiles al quedarse sin suministro por parte de Intel, Nvidia o AMD. Esto ocurrió a pesar de que estuvieron acumulando componentes para funcionar en caso de desabastecimiento, y que este se reanudó unos meses después.

Huawei se encuentra ahora en pleno lanzamiento de su serie P40. Recientemente lanzaron sus P40 y P40 Pro sin los servicios de Google. Durante las próximas semanas, se espera que el más avanzado P40 Pro+ llegue a China. Estos móviles cuentan con un Kirin 990 5G a bordo, fabricado en el último proceso 7nm+ de TSMC.

Tanto los Huawei Mate 40 como los P50 del año próximo se esperan con un HiSilicon 1000, fabricado en una encogida y más eficiente escala de 5 nanómetros. De hacerse efectiva esta nueva limitación, TSMC no podría fabricar estos próximos procesadores de Huawei.

El gobierno estadounidense pondría así una pesa más en la balanza de la guerra comercial. La facturación de anual de Huawei en 2019 fue superior 110.000 millones de euros, o ya cerca del 1% de la economía china. Contar sin chips en sus dos mayores divisiones –dispositivos inteligentes y equipamiento de redes– sería sin lugar a dudas un gran golpe para los colosos asiáticos. Empresa y país.

Actualización (16/05 – 11:00h CEST): el artículo ha sido actualizado detalles acerca de la entrada en vigor de esta medida.