La nueva normalidad ya está empezando a coger forma en el sector de las movilidad. Mientras algunas motos ya regresan, con Movo a la cabeza, a operar y Emov consulta a sus usuarios qué les gustaría ver en su inminente llegada, los patinetes de Lime vuelven adaptándose a las exigencias del Ayuntamiento de Madrid.

El Consistorio, al menos su área de movilidad, ya registraba cierto atraso en la gestión de los permisos para retomar el servicio de movilidad compartida en la capital. Al contar con licencia de operaciones, y como consecuencia de la pandemia causada por el coronavirus, el Consitorio decidió pausar el servicio sin fecha límite sobre la mesa, como pudo saber Hipertextual. El pasado 11 de mayo anunciaban el regreso de los patinetes eléctricos, pero con condiciones.

La obligación de llevar guantes para su uso, al igual que ocurre con el servicio de BiciMad –y que implicaría multa para el usuario si no se cumple la norma– era la primera de las normas. También se obligaba a las compañías propietarias del servicio a desinfectar, al menos una vez al día, todos los patinetes eléctricos en zonas privadas y con los desinfectantes aprobados por sanidad.

Para este caso, y ante la idea de que los patinetes de Lime vuelven a Madrid, han añadido recordatorios de higiene a través de la aplicación.

El Ayuntamiento también anunciaba que cada compañía debería presentar una declaración jurada antes de iniciar operaciones.

Aprovechando el momento

La primera de ellas ha venido de la mano del gigante de la movilidad compartida. De esta manera, los patinetes de Lime vuelven a Madrid justo después de anunciar una operación conjunta con Uber. Tras la ronda de financiación de 150 millones de Lime, en la que Uber lideraba la ronda, esta última cedía su negocio de patinetes eléctricos bajo la marca Jump. De momento, y también por una cuestión de licencias, ambas marcas seguirán operando de forma independiente.

Desde hoy, 14 de mayo, y aprovechando el festivo de la capital por San Isidro Lime vuelve a circular. Además de coincidir con una probable entrada en la Fase 1 de la desescalada, que vendrá de la mano con más gente en la calle y un incremento de la movilidad.