Stand del Galaxy S10 5G durante el MWC 2019
– Ene 20, 2020, 10:01 (CET)

Los smartphones 5G a precio de saldo serán una realidad en 2020, a pesar del inmaduro estado de las infraestructuras

El 5G está más presente que nunca, pero aún es pronto para hacer 'all-in' en nuestro próximo terminal.

Los smartphones 5G serán, de manera previsible, una de las tendencias que marquen 2020. Habiendo asistido a las primeras aproximaciones a la materia por parte de firmas como Xiaomi, Oppo o Samsung a lo largo de los pasados meses, la industria se prepara para dar la bienvenida a una enorme cantidad de terminales con esta conectividad a lo largo del presente curso.

Porque la instauración del 5G, tras muchos años escuchando hablar de ello, es una realidad en el presente más que nunca antes, y no hay mejor manera de festejarlo, para los principales actores del mercado, que con catálogos repletos de dichos dispositivos, prometiendo elevar la experiencia a un nuevo nivel. Lo deja muy claro Yang Chaobin, el presidente de la división de Huawei dedicada a este ámbito: a finales de año estaremos viendo smartphones con la citada conectividad por un precio que rondará los 150 dólares.

Con semejantes precios es lógico pensar que sean muchos los usuarios que quieran dar el salto al 5G incitados en igual cantidad por lo excitante del momento y por la mencionada reducción de precios. Ya no será necesario realizar una notable inversión extra para que uno cuente en su haber con un dispositivo capaz de conectarse a las redes más rápidas del momento.

Una intencionalidad que viene también por parte de fabricantes como Qualcomm, la chipera californiana que presentaba en diciembre su procesador Snapdragon 765 –junto a la variante 765G–, el cual incluye directamente en su interior un módem 5G. Enfocado a la gama media, apunta a ser uno de los más repetidos entre marcas como las mencionadas para incluir la nueva etiqueta de conectividad de cara a su comercialización.

5G, ¿recomendable en 2020?

A comienzos del pasado año, tras finalizar el MWC 2019, en Hipertexutal repasábamos el estado de un 5G que, por fin, tras muchos años teniendo un especial protagonismo en la barcelonesa feria sobre terminales móviles, se hacía una realidad. No llegaba libre ciertas problemáticas, y si bien algunas se han ido resolviendo –como la inclusión de los aludidos módems directamente en el SoC–, otras siguen igual de vigentes.

Una de las principales es aquella referida a las empresas de telecomunicaciones. Muchas se encuentran en pleno desarrollo de su infraestructura para poder dar soporte a estas redes, con algunas habiendo llegado ya a España –con truco, eso sí, dado que no están dedicadas exclusivamente a las nuevas frecuencias, sino que se acoplan a las existentes 4G, denominándose como non-standalone y perdiendo por el camino cobertura y velocidad–.

Samsung Galaxy S10+ 5G
Foto: David Ortiz | Hipertextual.

A pesar de este prematuro estado, con poca cobertura 5G y precaria conexión en los lugares en los que sí se dispone de ella, que derivan en consecuencias como sobrecalentamiento de los dispositivos o un consumo más alto de batería, a los fabricantes de smartphones les ha faltado tiempo para subirse al carro. Lo veremos, como se ha mencionado, este mismo año, con smartphones de toda suerte y condición pujando por captar la atención del respetable.

La realidad, sin embargo, es que no es hoy más recomendable comprar un smartphone 5G de lo que lo era hace unos meses; y que, con una alta probabilidad, las posibilidades de aprovechamiento a finales de 2020 seguirán sin ser tan altas como para obtener de las nuevas redes todo el potencial que están destinadas a proyectar en un futuro.

Y aunque así lo fuera, se puede entrar a debatir también si los beneficios del 5G son lo necesariamente suculentos para el día a día del común de los usuarios como para dar el salto a un dispositivo que disponga de esta capacidad –y también a una compañía que ofrezca conexión a la red, en muchos casos–. La conectividad 5G mejorará la experiencia en escenarios como el gaming en la nube a través de plataformas como Google Stadia, que requieren de mayores velocidades, pero en tareas corrientes y molientes uno deberá andar cronómetro en mano para darse cuenta de que, efectivamente, está conectado a la última de las tecnologías (eso, o prestar atención al calor que refracta la parte trasera de sus terminal).

Sea como fuere, la próxima existencia de smartphones con conectividad 5G a precios reducidos es una buena noticia para los usuarios, que dispondrán de una mayor oferta entre la que elegir en el momento que decidan dar el salto. Habrá que tener en cuenta, en todo caso, que el precio a pagar quizá vaya más allá de la cantidad reflejada en su etiqueta.