Autor: Luis Rodríguez

Son bacterias que están identificadas desde hace décadas, pero especialistas de todo el mundo han venido detectando cómo muchas están desarrollando serias resistencias a los antibióticos con los que habitualmente se trataban sus infecciones.

Desde combinaciones genéticas que vuelven a las infecciones más prevalentes hasta el uso excesivo de fármacos y antibióticos, que podrían convertir serias bacterias —como la de la gonorrea— en superbacterias: estas son las cuatro enfermedades de transmisión sexual que más están preocupando en la comunidad médica desde hace unos años.

Se trata de una recopilación que hizo la web especializada en ciencia Mosaic con la colaboración de varios médicos especialistas y directores de programas relacionados con las ETS en los Estados Unidos.

Neisseria meningitidis

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Se transmite mediante sexo oral, besos profundos y otros contactos íntimos.

Aunque existen dos vacunas que pueden ofrecer cierta protección, una recombinación genética de esta bacteria en 2015 —se recombinó con la bacteria de la gonorrea— provocó una cepa que afectó a varias ciudades de los Estados Unidos, según detalla Mosaic.

Se estima que entre el 5 y el 10% de los humanos adultos portan esta bacteria en la parte posterior de su nariz o de su garganta y provoca además infecciones urogenitales. También es conocida como meningococo y su infección puede ser potencialmente mortal en el cerebro y en las membranas que protegen la médula espinal.

Mycoplasma genitalium

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Se detectó en los 80, y es común entre adolescente y jóvenes. No tiene síntomas normalmente, pero puede ser similar a sufrir la gonorrea: irritación en la uretra o el cuello uterino. Se asocia con infertilidad, partos prematuros o muerte fetal.

Para prevenirla bastaría con el uso de condones. El problema es cuando ya se está infectado. El director del Programa de VIH/ETS de Salud Pública de Seattle y King County en los EEUU ha explicado que "a medida que se vuelva más resistente, será cada vez más prevalente".

De hecho, varios investigadores han advertido de la creciente resistencia de esta bacteria a varios antibióticos

Shigella flexneri

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Se transmite fundamentalmente mediante el contacto directo o indirecto con heces humanas. Pero ahora los científicos han concluido que la bacteria se ha aprovechado de las relaciones de sexo analoral para transmitirse.

El problema de esta enfermedad es que se está volviendo cada vez más resistente a antibióticos como la azitromicina, que sirven para tratar la gonorrea.

Por ello, para prevenir que la gonorrea se vuelva intratable, muchos especialistas del mundo están recomendando a sus pacientes que, siempre y cuando no tengan otros problemas de salud, hagan vida normal y esperen a que la shigelosis culmine su desagradable curso: la infección causa calambres estomacales y diarrea con sangre y mucosa.

Linfogranuloma venérea

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Esta ETS puede aparecer por cepas inusuales de clamidia. Se puede detectar como un grano, ampolla o úlcera genital que después pasa a invadir el sistema linfático. Puede aumentar el riesgo de contraer el VIH y el uso de preservativos puede ayudar a prevenir su infección, ya que se han detectado cepas cada vez más frecuentes en Europa y Estados Unidos.

Supuestamente, esta infección rectal puede hacerse pasar como una enfermedad intestinal cualquiera. Por eso, aunque los titulares de la prensa especializada en sanidad sigan centrándose en enfermedades como la gonorrea, la clamidia o la sífilis, esta es una de las cuatro bacterias que cada vez preocupan más en la comunidad médica.

Este artículo fue publicado originalmente en Business Insider