– Dic 18, 2018, 11:00 (CET)

Lo mejor del universo startup de 2018

Cerramos de nuevo otro año, entre intenso y complicado, en el mundo de las empresas, startups y emprendedores. Puntos positivos, y con otros no tanto, que han marcado el curso. Esta es la elección de los momentos más destacados del equipo de Hipertextual.

"Hacemos el balance de lo bueno y malo". Así celebraba el cierre del año una de las canciones más populares del grupo español Mecano. Con el cierre de 2018, en Hipertextual hacemos un recorrido por los puntos candentes del curso en el universo de las startups, emprendedores y empresas.

Lo cierto es que 2018 ha dado la entrada a uno de los periodos más convulsos para algunos de los sectores clave del universo tecnológico. Estos son los cinco acontecimientos que han marcado estos doce meses.

Patinete va, patinete viene

Ha sido, sin duda, el momento de los patinetes eléctricos. Tanto de su auge, como de su caída para algunas de las tecnológicas más nombradas del sector. Con versiones internacionales –Lime, Wind, VOI o Bird–, que han conquistado las vías de un gran número de ciudades del mundo bajo el soporte de rondas de financiación multimillonarias, también han surgido algunas experiencias nacionales: Koko en Zaragoza, o el caso de UFO con origen en Sevilla.

Con el soporte de los usuarios, la moda, el auge de los modelos de transporte sostenibles y eléctricos, la realidad es que el panorama que se dibujaba a principios de año nada tiene que ver con el del cierre. Las dudas de los diferentes ayuntamientos respecto a la gestión de este nuevo sistema de transporte abrían una nueva brecha en las ciudades. El patinete eléctrico, como tal, no estaba considerado como un medio de transporte al uso; había que contemplarlo en las nuevas normativas. En tiempo récord, y casi sin precendente, un gran número de ciudades (Madrid entre ellas) ha considerado el uso de este vehículo en sus calles. Bajo la regla de oro de que la acera es sagrada para los peatones, este sistema aún cuenta con claroscuros respecto a la problemática de la explotación de los espacios públicos por parte de compañías privadas.

En el caso de la capital, el total de las compañías están negociando con el consistorio dirigido por Carmena cómo operar a partir de (fecha orientativa) del 15 de enero, después de haber retirado sus modelos de la vía pública. Un cambio de paradigma que ha puesto en jaque el futuro de este modelo de negocio, que aún dará que hablar en los próximos meses y que está haciendo replantearse, incluso a los inversores, su participación en este ecosistema.

Repartidores o riders, a la caza del falso autónomo

Conocida como la nueva economía, el grueso de tecnológicas que forman parte de este sector han estado en el punto de mira de varios observadores.

Por un lado, de Hacienda como centinela de los ingresos de impuestos en las arcas del estado; unos fondos que, en opinión de la nueva ministra María Jesús Montero, han estado exentos de control durante largo tiempo. Por otro lado, por parte de las vías judiciales con los casos de los riders y la situación de los falsos autónomos.

2018 podría haber sido el año en el que un grupo de 517 repartidores de Deliveroo podría haber conseguido ser considerados como empleados por cuenta ajena. De momento, el juicio ha sido pospuesto a mayo de 2019. Asimismo, el presente curso ha supuesto varios éxitos para un sector que lleva batallando desde julio de 2017. De esta manera, otras compañías del ecosistema como Glovo o UberEats se han visto contagiadas por una circunstancia adherida a "la nueva economía".

El quebradero de las VTC

El verano de 2018 ha estado marcado, sin duda alguna, por un hito en el sector del taxi. El total de la flota de las grandes ciudades se posicionó con una sola voz en contra de la gestión de las licencias VTC en España; una huelga general en las grandes ciudades terminó bloqueando las principales vías de tránsito de la capital y Barcelona, con reflejo en el resto de grandes urbes. Ada Colau, en Barcelona, abría la Caja de Pandora cuando intentaba aprobar una licencia urbana complementaria a la vigente VTC para controlar el número de coches de las nuevas tecnológicas del transporte en el Área Metropolitana.

Un cambio definitivo en la gestión de las mismas y su limitación bajo el precepto del 1/30: estas eran algunos de los preceptos que el sector del taxi pedía bajo la forma de un Decreto Ley. Así como la gestión de los permisos que regulan la actividad de Uber y Cabify por parte de los Ayuntamientos o Comunidades Autónomas a través de una ley similar a la de Colau.

De momento, la gestión de estos permisos cuenta con 4 años de carencia en los Ayuntamientos, a la espera de cómo quiere cada uno de ellos gestionar la rivalidad entre taxis y VTCs. Lo cierto es que, de implantarse estos permisos, han sido los propios Uber y Cabify los que han confirmado que sus negocios quedarían en grave peligro.

Exits por todo lo alto

No todo iban a ser malas noticias en el universo de las empresas. Las grandes rondas, con la entrada de fondos internacionales han sido algo más que noticia:

  • Cabify: 130 millones.
  • Spotahome: 34 millones.
  • OnTruck: 25 millones.
  • Hawkers: 20 millones.
  • Fever: 9,5 millones.

Sin embargo, si hay algo que ha marcado el 2018 es el avance del ecosistema de las inversiones en España: ha sido el curso de los grandes exits y las grandes rondas de financiación. A la cabeza, el caso de Alien Vault; una de las compañías de ciberseguridad más grandes nacidas en España era comprada por AT&T, después llegaba Aplazame y su compra por el gigante WiZink en verano de 2018.