Cuando la Academia Sueca tomó la extraña decisión de otorgarle el Premio Nobel de Literatura al icónico cantautor estadounidense Bob Dylan, desatando una esperable y justa polémica, hubo quien lo consideró una excentricidad indignante que agraviaba a los literatos de carrera que estaban aguardando su momento, quien lo celebró con júbilo y quien pensó que, si querían galardonar a un músico que de veras fuese además un poeta estimable, tendrían que haber escogido al canadiense Leonard Cohen. Pero, al ser preguntado por la decisión de la Academia Sueca, él mismo respondió: “El premio Nobel a Dylan es como ponerle una medalla al Everest, a la montaña más alta”. Y se quedó tan ancho.

Cerca de un mes más tarde, Cohen ha muerto a los ochenta y dos años; y ahora los hay que reconocen lo conveniente que habría sido darle el Nobel en lugar de a Dylan, que disponía de más tiempo para recogerlo. Pero se trata de una ocurrencia a toro pasado y de nada nos sirve. Lo único que sabemos es que los versos y las canciones de Cohen le sobrevivirán, estas últimas no sólo por ellas mismas, sino también porque el cine ha contado con ellas en multitud de ocasiones.

A pesar de que estuvo presente en el celuloide desde 1967, las primeras veces dignas de ser mencionadas son el documental Fata Morgana (Werner Herzog, 1971), en el que le oímos cantar “Suzanne”, y McCabe and Mrs. Miller (Robert Altman, 1971), un western en el que se escuchan tres de sus canciones: “The Stranger Song”, “Sisters of Mercy” y “Winter Lady”. Y el director alemán Rainer Werner Fassbinder recurrió a la música de Cohen en varias de sus películas, como Beware of a Holy Whore (1971), una sátira metacinematográfica con “Suzanne”, “So Long Marianne”, “Winter Lady”, “Sisters of Mercy” y “Teachers”, o Fox and His Friends (1975), un drama homosexual con “Bird on the Wire”.

Luego vinieron A Wedding (Altman, 1978), una comedia dramática también con “Bird on the Wire” pero versionada por una joven desconocida que toca el autoarpa; Caro diario (Nanni Moretti, 1993), otra comedia pero de episodios con “I’m Your Man”; Exotica (Atom Egoyan, 1994), un drama psicológico de culto con “Everybody Knows”; Le péril jeune (Cédric Klapisch, 1994), otra comedia dramática con la recurrente “Suzanne”; L’eau froide (Olivier Assayas, 1994), un drama romántico con “Avalanche”; y Natural Born Killers (Oliver Stone, 1994), un thriller satírico y road movie de asesinos en serie con “Waiting for the Miracle”, “Anthem” y “The Future”.

Otro thriller pero de ciencia ficción como Strange Days (Kathryn Bigelow, 1995) contó con “Dance Me to the End of Love”, ejecutada por Kate Gibson y Chris Goss; el episodio “Heartbeat” (4x07) de la serie policíaca Homicide: Life on the Street (Paul Attanasio, 1993-1999), con “Suzanne”; como el tremendo drama romántico de culto Breaking the Waves (Lars von Trier, 1996); el biopic del pintor vanguardista neoyorkino Basquiat (Julian Schnabel, 1996), con “Hallelujah” versionada por John Cale; y la comedia romántica independiente Mr. Jealousy (Noah Baumbach, 1997), con “Hey, That’s No Way to Say Goodbye”.

Volvió a escucharse “Waiting for the Miracle” en la comedia dramática Wonder Boys (Curtis Hanson, 2000); “Suzanne” en el drama mafioso I cento passi (Marco Tullio Giordana, 2000); “Dance Me to the End of Love” en otro drama, Dancing at the Blue Iguana (Michael Radford, 2000); la “Hallelujah” de Cale en la animación hilarante y renovadora de Shrek (Andrew Adamson y Vicky Jenson, 2001); como en el capítulo “My Old Lady” (1x04) de la sitcom médica Scrubs (Bill Lawrence, 2001-2010); “I’m Your Man” en la comedia negra independiente Secretary (Steven Shainberg, 2002); y, de nuevo, “Hallelujah” en el episodio “Posse Comitatus” (3x22) del drama político The West Wing (Aaron Sorkin, 1999-2006), cantada por Jeff Buckley.

En el drama delincuencial The Good Thief (Neil Jordan, 2002), Cohen interpretaba “A Thousand Kisses Deep”; y en la intriga de The Life of David Gale (Alan Parker, 2003), “The Future”. En los episodios “Lies, Lies, Lies” (1x04), “Liberally” (1x10) y “Limb from Limb” (1x13) del drama lésbico The L Word (Michele Abbott, Ilene Chaiken y Kathy Greenberg, 2004-2009), “My Secret Life”, la “Hallelujah” de Rufus Wainwright y “I’m Your Man” respectivamente; y en el drama The Edukators (Hans Weingartner, 2004), la “Hallelujah” de Buckley otra vez.

Land of Plenty (Win Wenders, 2004), filme dramático, tiene en su banda sonora la canción homónima de Cohen y “The Letters”; El Lobo (Miguel Courtois, 2004), un thriller sobre el terrorismo etarra, “Song of the French Partisan”; el capítulo “Acceptance” (2x01) del sobresaliente drama médico House (David Shore, 2004-2012), la “Hallelujah” de Buckley; como el thriller satírico Lord of War (Andrew Niccol, 2005); Salvador (Puig Antich) (Manuel Huerga, 2006), un drama carcelario del franquismo, incluye “Suzanne”; y Deliver Us From Evil (Amy Berg, 2006), un documental sobre la pederastia en la Iglesia Católica, la “Hallelujah” de Joseph Arthur, lo que supone un sarcasmo en toda regla.

La versión de “Dance Me to the End of Love” de Madeleine Peyroux se encuentra en el drama romántico Lucky You (Hanson, 2007); como en Elegy (Isabel Coixet, 2008), del mismo género; la “Hallelujah” de Cohen y “First We Take Manhattan”, en la adaptación de la venerada novela gráfica de superhéroes Watchmen (Zack Snyder, 2009); “So Long Marianne”, en la comedia sesentera The Boat That Rocked (Richard Curtis, 2009); la “Hallelujah” de Buckley, en el episodio “A Real Rain” (1x17) del muy decente procedimental de asesinos en serie Criminal Minds (Jeff Davis, de 2005 a la actualidad), “I’m Your Man”, en “Our Darkest Hour”(5x23), y “Who By Fire?”, “Night Comes On”, “Dance Me to the End of Love” y “Sisters of Mercy”, en “The Longest Night” (6x01).

En el drama romántico Take This Waltz (Sarah Polley, 2011) nos asalta de pronto la canción homónima de Cohen, que adapta un poema de Federico García Lorca; en el capítulo “Crossfire” (1x09) del thriller de espionaje Homeland (Howard Gordon y Alex Gansa, desde 2011), “Everybody Knows”; en los episodios “Home” (3x04) y “Straw” (6x01) del drama criminal Sons of Anarchy (Kurt Sutter, 2008-2014), “Come Healing” y “Birds on the Wire” cantada por Katey Sagal (Gemma Teller Morrow en la serie) y los Forest Rangers respectivamente; y en el capítulo “Looking Up” (1x09) de la comedia dramática sobre transexualidad Transparent (Jill Soloway, desde 2014), “Hey, That’s No Way to Say Goodbye”.

En Mia madre (Moretti, 2015), un drama metacinematográfico sobre enfermedad, suena “Famous Blue Raincoat”; en los recordados títulos de la segunda temporada del thriller policíaco True Detective (Nic Pizzolatto, desde 2014), “Nevermind”; en el drama deportivo The Program (Stephen Frears, 2015) sobre el dopaje del ciclista Lance Armstrong, “Everybody Knows”; en el drama The Walk (Robert Zemeckis, 2015), acerca del funambulista Philippe Petit, la “Suzanne” de Graeme Allwright; y en el episodio “Persona Non Grata” (4x13) del drama de espionaje The Americans (Joseph Weisberg, desde 2013), “Who By Fire?”

Los directores de dos centenares y pico de largometrajes, cortos y capítulos de series de televisión han optado por la voz de Leonard Cohen para acariciar los oídos de sus espectadores; en no pocos casos, con “Suzanne” y, sobre todo, “Hallelujah”. Y eso solamente por lo pronto, pues es impepinable que otros muchos la escogerán en el futuro para sus propios proyectos. Así que, como si no fuera ya suficiente, va a haber música para rato de este cantautor en las obras del cine que nos espera.