Primero fue Los Vengadores (2012); luego, Capitán América: Civil War (2016); más tarde, Avengers: Infinity War (2018) y Endgame (2019); y por último, Spider-Man: No Way Home (2021). Esas son las películas del Universo Cinematográfico de Marvel que sus seguidores estaban locos por ver mientras se ha ido desarrollando la franquicia. Y ahora es el turno de Doctor Strange en el multiverso de la locura, dirigida por el reputado Sam Raimi (2022).

Para Kevin Feige, mente maestra detrás de tan larga saga desde Iron Man (2008), ha sido “un círculo completo” con el cineasta estadounidense desde que también estuvo involucrado en su trilogía sobre Spider-Man (2002-2007). “Yo era un joven productor que se sentía afortunado de estar en la misma habitación con él; y ahora, soy un viejo productor que se sigue sintiendo afortunado de estar en la misma habitación que él”. Y tiene una sensación “particularmente surrealista” por ello.

Además, después de lo difícil que ha sido mantener en secreto las mayores sorpresas de la trama de Spider-Man: No Way Home, afirma que lo único que pueden hacer para Doctor Strange en el multiverso de la locura es “asegurarse de que la experiencia en sí funcione independientemente de lo que se haya estropeado o no”. Si bien procuran realizar un trabajo tan digno como pueden para eludir filtraciones, y “cree que mucha gente se está volviendo buena” para eso.

La América Chávez de ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’

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Que se incluya a un personaje homosexual en el filme de Sam Raimi no debería extrañarnos. “Es importante que estas películas representen el mundo tal como es, el mundo fuera de tu ventana”, dice Kevin Feige. “Y ese aspecto del personaje de América [Chávez] es de los cómics, y siempre queremos adaptarlos tan bien como podamos. Pero creo que, cuando la gente vea la película, [comprenderá que], al igual que en la vida, no es nada que defina a ningún personaje”.

Porque “es una chica de catorce años que se está dando cuenta de este elemento muy traumático de su vida, que no es el tema LGBT, sino el hecho de que ella sigue siendo lanzada por el multiverso”. Las inclinaciones sexuales de la superheroína no suponen un hecho central de Doctor Strange en el multiverso de la locura. “Pero es una parte importante del personaje en el que se convierte en los cómics. Así que queríamos abordar eso”.

Michael Waldron, el creador de ‘WandaVision’, y su guion cambiante

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El guionista Michael Waldron, que ya estuvo al frente de la miniserie WandaVision (2021), contó con “el gran beneficio de heredar la mayor parte” de los protagonistas, y eso “le centró creativamente” hablando. “Yo solo soy un administrador de estos personajes en las páginas y había muchas oportunidades”, admite. Como “colaborar con estos tremendos actores que los conocen mejor” que él, “a medida que el guion evolucionaba”; por lo general, “todo el tiempo”.

“Fue un auténtico esfuerzo de equipo armar esta historia”, declara. “La primera película trataba en gran medida de Stephen Strange entrando en este mundo de magia, aprendiendo sobre él y comenzando a dominarlo. Luego, le tuvimos en otras películas de los Vengadores y, después, en Spider-Man: No Way Home”. Y Doctor Strange en el multiverso de la locura es la primera película que le pertenece realmente porque demuestra todo su potencial superheroico.

“Esta es nuestra oportunidad de concentrarnos en esa magia y verificar cómo se ve años más tarde: este fue el mejor cirujano, ahora ha sido hechicero por un tiempo y ha pasado muchas cosas, pero ¿cómo de bueno es como hechicero?”, ahonda Michael Waldron. “Le estamos viendo en el apogeo de sus poderes, y creo que eso es verdaderamente emocionante”. Y “te encuentras con Wong, convertido en el Hechicero Supremo”, y con Wanda [Maximoff] en su misma etapa culminante.

Unos actores que conocen mejor que nadie a sus personajes

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Sam Raimi, por su parte, ha sido muy consciente de que “la tecnología ha cambiado” desde aquella época, y plasmar en pantalla lo que uno quiere con el único límite de su imaginación “se ha vuelto mucho más fácil”. Pero “la diferencia tecnológica que realmente le permitió trabajar en esta película con tanta eficacia fue Zoom, el moderno sistema de telecomunicaciones”, asegura, y se ríe. Sin embargo, el responsable de Premonición (2000) no bromea en absoluto.

“Podía hablar con decenas de miembros del equipo a la vez”, explica. “Podíamos mostrar un guion gráfico de un artista, el montador podría traer una parte del corte... Realmente tuvimos una gran comunicación audiovisual. Y pude hablar con cien personas a la vez. Es fantástico”. Pero lo más importante no ha cambiado: “Tener a grandes actores, como estos dos”, dice señalando a Benedict Cumberbatch y Elizabeth Olsen, “como esta joven”, y apunta a Xóchitl Gómez.

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“Y ellos saben que lo más importante que pueden hacer es dentro de sí mismos. Así es como la gente conecta con nuestros superhéroes”, afirma Sam Raimi. “Cuentan con un vasto conjunto de experiencias que no tienen miedo de incluir en sus actuaciones. Y también conocen muy bien a sus personajes. Estos tres al menos [incluyendo a Benedict Wong] han interpretado a sus personajes durante tantos años en muchas películas importantes de Marvel”.

“Es genial ver el conocimiento que tienen de sus personajes en esta película”, continúa. “Porque lo que se encuentran es el multiverso. Ellos, en el multiverso, son básicamente un espejo. Y se encuentran con versiones alteradas de sí mismos. Y estos actores son tan buenos que saben que solo tienen que cambiar algún aspecto minúsculo de la personalidad de su personaje para crear un conflicto interesante con su otro yo” durante Doctor Strange en el multiverso de la locura.

La narrativa en equipo de ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’

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El guion de la película se modificaba “a menudo minutos antes” de rodar, según Sam Raimi. “Y los actores son muy creativos”. No solo eso: “Son obstinados. Conocen a sus personajes mejor que nadie. Entonces, reconocerán al reproducir la escena que algo no es cierto, se siente como una manipulación o podría ser más real. Y hacíamos cambios en el momento, tratando de aprovechar esa muy buena idea”. Así, se logra “algo mejor de lo que podrías haber hecho por tu cuenta”.

“Y eso es exactamente lo que fue para mí trabajar en esta película”, prosigue el cineasta: “grandes actores, grandes ideas, un guion en constante cambio. Pero fue un proceso muy animado. No solo eso, sino que las otras películas de las que tenemos historias, algunas se estaban haciendo al mismo tiempo o acababan de terminar. Como WandaVision acababa de terminar o Spider-Man: No Way Home también se estaba rodando. Y nuestra película hacía referencia a esas películas”.

Hubo reuniones con su colega Jon Watts para arrojar luz, por ejemplo, sobre qué sabe el Doctor Strange de Benedict Cumberbatch al final de la tercera aventura protagonizada por el Peter Parker de Tom Holland. “¿Se acuerda siquiera del multiverso? Tuvimos muchas preguntas”, reconoce Sam Raimi. Y el guionista Michael Waldron llevó a cabo las modificaciones pertinentes. “Probablemente sea para un escritor como la improvisación es para un actor”.

“Estas películas están reaccionando, reconciliándose, cambiando cosas, y tienes que estar en el momento y asimilarlo e ir con él”, asevera el autor de Doctor Strange en el multiverso de la locura, la primera inmersión verdadera del Universo Cinematográfico de Marvel “en el mundo del horror”. Y para él “fue grandioso” y emocionante que Kevin Feige “le llamara para hablar sobre la posibilidad de dirigir la película”.

La experiencia terrorífica de Sam Raimi y la brillantez de Elizabeth Olsen

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“Pude tomar esas películas de terror que hice en mi juventud y lo que aprendí de ellas construyendo secuencias de suspenso, excitando a la audiencia”, reconoce Sam Raimi. “«¿Vas a asustarlos ahora? No. Ahora, les voy a sacudir». Eso es algo que pude aplicar en las secuencias espeluznantes de esta película. Entonces, fue muy útil”. Por ejemplo, para abordar la aproximación de este filme al arco que nos propone sobre la Bruja Escarlata.

“Ella es el personaje clásico que amaba no demasiado sabiamente, pero muy bien. Y creo que esa es la fuente de muchas de sus aspiraciones en la película y, a veces, la lleva a momentos menos felices para ella”, expone el realizador estadounidense. “No quiero estropear nada, pero creo que Elizabeth [Olsen] hizo un gran trabajo al resumir su enfoque”. Y a la propia actriz: “Creo que es muy brillante cómo tratas de defender el punto de vista de tu personaje. Es genial”.

“Eso es lo que todos estamos tratando de hacer en la vida real: «Soy esta persona y esto es en lo que creo». He aquí por qué se trata de intentar entender tus creencias y explicarlas y, a veces, defenderlas”, sostiene Sam Raimi. “Y te veo haciendo eso en la película de manera muy efectiva. Lo haces muy real. En el viaje fantástico en el que Michael [Waldron] te pone, le aportas una gran humanidad y lo conectas con la audiencia”.

El propio escritor dice que la Bruja Escarlata “se actualiza de una manera completamente nueva desde el final de WandaVision”, algo para lo que, como la propia aventura del protagonista y de América Chávez, gana mucho con Sam Raimi como director. “Creo que el trabajo siempre ha vuelto a cuando Sony contrató a Sam [Raimi] en Spider-Man”, dice Kevin Feige: “contratar una gran voz y un gran cineasta para convertirlo en algo especial”.

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