Caballero Luna, la interesante serie del Universo Cinematográfico de Marvel creada por Jeremy Slater (2022) para Disney+ y sobre el Marc Spector de Oscar Isaac, nos trae de vuelta a la actualidad fílmica el trastorno disociativo de la personalidad. Por supuesto, se trata de un asunto muy jugoso al que la ávida narrativa audiovisual no puede resistirse, y se ha abordado en diversos largometrajes.

Sin embargo, hay una particularidad que lo distingue del resto por sus posibilidades estupendas para la intriga. Y es que señalar algunos de los filmes en el que hay personajes con este diagnóstico psiquiátrico constituye de por sí un spoiler, ya que descubrirlo forma parte de las sorpresas que entrañan. Pero en las recomendaciones que os hacemos aquí no vamos a tener en cuenta esta cuestión; vaya por delante.

Los directores nos han brindado propuestas como Caballero Luna de calidad variada. Deberíais pasar de ver los chistes de brocha gorda de Yo, yo mismo e Irene (2000) o las historias fallidas de La ventana secreta (2004), El escondite (2005) o Encerrada (2010). Pero las hay de buena reputación: si nos lo permitís, El hombre y el monstruo (1931) y El extraño caso del Dr. Jekyll (1941), A través del espejo (1946) o Sybil (1976).

'Psicosis' | Paramount

La película más icónica de Alfred Hitchcock

A estas alturas, hablar de cuántas virtudes tiene Psicosis, la obra más importante de Alfred Hitchcock (1960), casi resulta innecesario. Basada en el libro homónimo de Robert Bloch (1959), rompe con los esquemas dramáticos a medio metraje. La banda sonora que compuso Bernard Herrmann para ella es un auténtico milagro y la planificación de su escena más recordada, el culmen del talento del cineasta británico. Una cosa tremenda.

Cuatro largos para quedarnos con la boca abierta

En Las dos caras de la verdad, dirigida por el texano Gregory Hoblit (1996) según el libro titulado igual por William Diehl (1993), supimos que Edward Norton podía regalarnos grandes actuaciones. No por nada, obtuvo el Globo de Oro y una nominación al Oscar gracias a su trabajo interpretativo. Y el final acerca del argumento a lo Caballero Luna es inolvidable de tan demoledor. Para quedarnos petrificados en nuestro asiento.

Recordadísima es, por otra parte, El Club de la Lucha, que se encuentra entre lo mejorcito de un gran realizador como David Fincher (1999). Su extraño relato procede de la novela escrita por Chuck Palahniuk (1996), pero posee una entidad independiente por su excentricidad propia, sus detalles inesperados, la medida narración y la sabiduría visual del estadounidense. De nuevo, con Edward Norton, pero en el rol protagonista.

Identidad probablemente sea la producción más llamativa de James Mangold (2003) junto con Logan (2017). No solamente por los elementos que la amigan con Caballero Luna, sino también por su agradecida trama a lo Diez negritos (1945), el suspense tan bien elaborado por el cineasta oriundo de Nueva York y un elenco lleno de credibilidad para sus personajes. Y nos garantiza más de un golpe inesperado.

Y la última recomendación destacada con alguien que padece un trastorno disociativo de la personalidad es Múltiple, de M. Night Shyamalan (2016). Su argumento te aferra por la garganta y no está por la labor de soltarte hasta que concluye el clímax. El puro nerviosismo y la angustia en la que nos sumerge se los debemos en gran medida al recital de James McAvoy a lo Edward Norton, y la última escena nos abruma de entusiasmo.

'Identidad' | Columbia

Bonus: otros cuatro filmes emparentados con ‘Caballero Luna’

Consideramos que las cinco películas antedichas son las mejores ante las que podéis sentaros si Caballero Luna os ha satisfecho lo suficiente. Pero hay otras inferiores con las que, no obstante, podéis entreteneros además. De la misma forma que aquellas, sin acción superheroica ninguna, eso sí.

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Para empezar, la sobria Session 9, de Brad Anderson (2001); para seguir, la estilizada Cisne negro, firmada por Darren Aronofsky (2010) y con una formidable Natalie Portman, y la barroca Sucker Punch, de Zack Snyder (2011); y para terminar, la muy decente El secreto de Marrowbone, un thriller de Sergio G. Sánchez (2017). Y merece la pena aclarar que lo mostrado en Shutter Island, de Martin Scorsese (2010), no es un trastorno disociativo de la personalidad, sino uno delirante.