Este convulso 2017 se acaba y, de entre todas las listas de lo mejor del año que se suelen presentar en los medios, la de las películas más destacadas que se han lanzado en nuestros cines o plataformas de vídeo bajo demanda es una de las más placenteras de elaborar, aunque sólo sea porque a la mayoría de las personas de cualquier país y estrato social les interesa en mayor o menor medida el séptimo arte, el más colaborativo, multidisciplinar, complejo, democrático, emocionante, poderoso e inmersivo que se ha ideado felizmente en la historia toda del ser humano. Y he aquí las últimas obras que mejor representan las virtudes cinematográficas con las que se maravilla a los espectadores de la taquilla mundial, lo más logrado de 2017 por orden de estreno en Hispanoamérica. Si alguna falta que no hayamos visto, ya sabéis: nos reservamos el derecho de incluirla en el futuro.

La La Land

La ciudad de las estrellas es el refrito musical que más debates ha suscitado en los últimos tiempos entre la cinefilia, un filme dirigido por el estadounidense Damien Chazelle en 2016, al que le otorgaron el Oscar al Mejor Director, a la Mejor Actriz para Emma Stone por su Mia y otro cuatro, que relumbra en varios números musicales y cuya secuencia final justifica de sobra su visionado.

Split

Que Múltiple o Fragmentado, película de 2016, sea lo mejor que el realizador indoestadounidense M. Night Shyamalan nos haya regalado en más de una década no supone ningún secreto para nadie que haya atendido el desarrollo de su carrera. El inquietud permanente que ocasiona, el auténtico recital interpretativo de James McAvoy como el villano y la gran alegría que nos provoca al final son razones incuestionables para afirmarlo.

Logan

Si hay un personaje de los X-Men que, por su propio carácter, merecía un filme crepuscular, una despedida cumplidora, ese es el James Howlett, alias Lobezno, de Hugh Jackman; sin lugar a dudas. Y precisamente de eso trata la propuesta de Logan, dirigida por el neoyorkino James Mangold, una combinación muy adecuada de acción espectacular, ficción científica, road movie y western con un gran corazón de oro.

Kong: Skull Island

Una de las sorpresas imprevistas de la temporada fue Kong: La isla calavera, del yanqui Jordan Vogt-Roberts, en la que se ha querido reinventar el mito fílmico de King Kong con un estupendo y desvergonzado vigor audiovisual, una fantástica fotografía de Larry Fong y maneras que traen en ocasiones a la memoria a clásicos bélicos como Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola (1979).

The Boss Baby

Uno se sienta a ver El Bebé Jefazo o Un jefe en pañales, película animada de Tom McGrath, sin esperar demasiado de ella, pero descubre que es una aventura dinámica, ingeniosa y de lo más divertida que hace sonreír la mayor parte del tiempo de genuino gusto.

Ucitelka

Y quién nos iba a decir que a la villana más grande del año la íbamos a conocer en La profesora o La maestra, del checo Jan Hrebejk, un inusual y lúcido drama basado en hechos reales sobre los abusos de poder de personas mezquinas con delirios de grandeza en regímenes dictatoriales, que recuerda lejanamente en algunos de sus elementos a Doce hombres sin piedad, de Sidney Lumet (1957).

Baby Driver

La actriz Eiza González, que encarna a Darling, nos dijo en una entrevista que Baby Driver o Baby: El aprendiz del crimen, del británico Edgar Wright, “es como si Reservoir Dogs tuviese un hijo con La La Land” por la preeminencia fundamental de su banda sonora en esta película de atracos, de lo más refrescante e imaginativo del año y, desde luego, lo mejor que nos ha entregado su director.

War for the Planet of the Apes

La guerra del planeta de los simios, del neoyorkino Matt Reeves, ha supuesto un cierre admirable a la trilogía de Caesar de la nueva saga, con bastante más complejidad y riqueza psicológica, emotiva y referencial que sus dos filmes precedentes, y el impagable Simio Malo de Steve Zahn.

Dunkerque

De todas las aproximaciones al famoso cerco de la Segunda Guerra Mundial, la del británico Christopher Nolan en Dunkerque es la más conseguida, una experiencia visceral y asfixiante, apuntalada por la contundente partitura de Hans Zimmer, que no resulta muy recomendable para cardiacos.

La llamada

La película española con más encanto de 2017 tiene por título La llamada y ha sido dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, un musical monjil irresistible y lleno de buen humor que despertaría en cualquiera el entusiasmo que merece.

Gerald’s Game

Tal vez el mejor largometraje que nos ha entregado Netflix este año sea El juego de Gerald, adaptación de la claustrofóbica novela de Stephen King a cargo del estadounidense Mike Flanagan, que ha sabido captar sin complicaciones la esencia del terror del literato de Maine, sus verdades emocionales y su honda humanidad, con un buen ritmo y una indiscutible elocuencia.

Blade Runner 2049

La esperadísima Blade Runner 2049, del canadiense Denis Villeneuve, no defraudó las expectativas que albergábamos sobre ella: es respetuosa con la obra original de Ridley Scott (1982) y se coloca a su misma altura, expande su universo y se las apaña para resultar magnética en sus caracteres y brindarnos las imágenes insólitas de rigor con los diseños referenciales de Dennis Gassner y la excepcional fotografía de Roger Deakins.

An Inconvenient Sequel: Truth to Power

Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca, el documental de Bonni Cohen y Jon Shenk sobre el cambio climático con el protagonismo del ex vicepresidente estadounidense Al Gore, que sirve de secuela al que Davis Guggenheim rodó en 2006, es más ágil y menos didáctico con la lógica de no repetirse y, en última instancia, más interesante y generador de un vivo entusiasmo por el propósito legítimo que defiende.

The Only Living Boy in New York

Que al gran Woody Allen le hubiese chiflado dirigir una película como Canción de Nueva York o La amante de mi padre, obra de su compatriota Marc Webb, no puede extrañar a nadie. Su perspicacia psicológica, sus diálogos agudos y sugestivos, limpieza en su planificación visual pero sin resistirse a algunas demostraciones y, finalmente, una grata emotividad en la que no acostumbra a caer el cínico cineasta de Brooklyn se ganan al espectador.

Coco

Y preparad los pañuelos antes de acomodaros para ver Coco, la última gozada de Pixar a cargo de los yanquis Lee Unkrich y Adrián Molina, porque el agradable entretenimiento de su animación brillante acaba dando paso a una ternura por la que cuesta resistir las lágrimas.

The Greatest Showman

Y, para concluir, olvidad el escepticismo por El gran showman, un musical desprejuiciado del australiano Michael Gracey cuya viveza, emociones insolentes y enorme energía sin miramientos le atrapan a uno y le hacen disfrutar como si el estúpido sueño americano fuese algo incuestionable, en esta farsa agradecida sobre Phineas Taylor Barnum, uno de los mayores farsantes que se zampó el mundo del espectáculo con el que es un placer terminar 2017.