Apple TV+ ha conseguido en poco tiempo hacer historia, tanto en la industria del cine, como en el streaming. La victoria de CODA como mejor película en los Oscar supone a su vez el primer galardón para una cinta estrenada en una plataforma, una carrera en la que Netflix llevaba años inmersa y donde la propuesta de Apple TV+ -pese a no ser con una producción propia- se le ha adelantado.

Desde su lanzamiento en marzo de 2019 Apple apostó por la creación de un catálogo pequeño pero de mucha calidad. Y, tres años después, el Oscar parece ratificar su apuesta. Sin embargo, como modelo de negocio, unos datos recientes dejan entrever que Apple TV+ no es algo redondo para la firma de Cupertino.

Hablamos del ‘churn’, o la tasa de usuarios que se dan de baja de una plataforma, una métrica que desde el inicio de las denominadas streaming wars causa pavor entre directivos y genera interés entre los analistas. Especialmente, por el secretismo con el que manejan todas sus cifras Netflix o la propia Apple.

La lógica del churn es clara. Un gran servicio de streaming conserva la mayoría de sus suscriptores mes a mes, que siguen renovando al considerar que la oferta les merece la pena. Un servicio que tiene por el contrario un churn alto puede decirse que pasa por dificultades. Pues bien, Apple TV+ parece tener el churn más alto de la industria según una estimación de la consultora Antenna Analytics.

Frente a servicios como Netflix donde solo el 2,4% de sus suscriptores se dan de baja cada mes o el 3,7% de Disney Plus, la tasa de cancelación de Apple TV+ es casi cinco veces mayor que la de Netflix, rondando de media el 10.4% con picos de hasta el 16% en agosto de 2021.

Apple TV+ tiene la tasa de cancelación más alta de las plataformas de streaming

Esta diferencia tan notable, más allá de que quizá el catálogo de Apple siga siendo escaso, se explica fácilmente cuando se atiende a la política con la que arrancó el servicio. Apple regaló un año entero de acceso a la plataforma a cualquier persona que comprara uno de sus ordenadores, un iPhone o un iPad.

En julio del año pasado, Apple puso fin a estas pruebas gratuitas tan masivas y recortó el periodo a tres meses. Después de eso, Apple TV+ cuesta 4,99 dólares al mes en Estados Unidos y el mismo importe en euros en España. El cambio en el tiempo gratis coincide con el periodo de churn más alto de Apple.

50 millones de suscriptores… ¿Pero cuántos de pago?

Apple no ha comunicado hasta ahora el número oficial de suscriptores que tiene, pero según filtraciones publicadas por The Information podría rondar los 50 millones. Eso sí, nadie sabe a ciencia cierta cuántos pagan por el servicio o, más si cabe, cuántos lo tienen dentro de una suscripción a Apple One.

Hasta ahora, el presupuesto anual de contenidos de Apple TV+ ha rondado los 6.500 millones de dólares. Una cantidad menor comparada con la de Netflix (17.000 millones de dólares) y por detrás de Amazon Prime Video (9.000 millones de dólares), que superaron a Apple en 2021, pero muy importante.

No parece que la inversión hasta ahora haya sido desde luego rentable dado el elenco y los creadores que está fichando Apple, pero para la empresa más valiosa del mundo, no parece que la falta de rentabilidad esta pata sea ahora un problema. Más aún cuando trae consigo premios como este Oscar que agrandan el nombre de Apple fuera de la tecnología.

Cabe recordar, además, que Apple se había marcado un par de hitos importantes en lo que respecta a premios con Ted Lasso: ser el primer servicio de streaming que logra un Emmy en solo dos años de historia y colocar esta serie como la primera comedia que gana el premio en su categoría nacida directamente en una plataforma.

Hasta casos como CODA, de la cual adquirió sus derechos tras su paso por Sundance por 25 millones de dólares en una puja que ganó a Netflix para poder exhibir la película, Apple se había aferrado a mostrar solo contenido de producción propia en su plataforma, con algún acuerdo puntual con Sony, como Greyhound.

Una apuesta basada en la calidad y en la falta de prisa o incluso de intención por competir que puede valer a la empresa de Cupertino para tener un medio más en el que dejar su sello, que algunos ya comparan con Disney por su tendencia a potenciar historias donde el sexo o la violencia no tienen apenas cabida.

Veremos, con el tiempo, si para Apple contar con este altavoz para contar historias que ganan premios sigue teniendo sentido incluso si no consigue reparar la aparente fuga de suscriptores que tiene actualmente.