Echábamos de menos que el personaje de Michael C. Hall (A dos metros bajo tierra) demostrara de nuevo sus habilidades de análisis forense, pero no de ocultación de pruebas, en Dexter: New Blood (Clyde Phillips, 2021) hasta que por fin lo hizo en el episodio “H Is for Hero” (1x04), durante una fantástica escena con su imaginaria Debra Morgan (Jennifer Carpenter). Y, para alegría de los espectadores que lo añoraban después de que terminase Dexter (James Manos Jr., 2006-2013), ha vuelto a servirse de ellas en “Skin of Her Teeth” (1x07).

El veterano director neoyorkino Sanford Bookstaver (House), que ya nos había entregado “Smoke Signals” (1x03) y el mencionado “H Is for Hero”, regresa a los mandos de más reciente capítulo. E igual que el libreto del anterior, “Too Many Tuna Sandwiches” (1x06), el de este ha sido escrito mano a mano por una guionista novata, Kirsa Rein, y otra con más experiencia, Veronica West, que también ha estado en la plantilla de Orange Is the New Black (Jenji Kohan, 2013-2019) o See (Steven Knight, desde 2019) además de ser editora ejecutiva de la historia aquí.

Redefiniendo lo que hemos visto hasta ahora en ‘Dexter: New Blood’

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“Skin of Her Teeth” tiene en secuencias determinadas la verdadera atmósfera densa e inquietante de Dexter, que conocemos a la perfección tras ocho encantadoras temporadas sangrientas, que no parece fácil de elaborar y que se sostiene muy bien con la insistente voz en off tradicional, la partitura de Pat Irwin (Bored to Death) mucho más presente y los ecos de la que compuso Daniel Licht para la serie original. Así como el juego del gato y el ratón cuando se aplica a la caza ejecutada por propio Dexter Morgan y no la que se cierne sobre él.

Además, nos brindan pronto un momentazo en el que a su hijo, Harrison (Jack Alcott), se lo muestra como la réplica homicida de su padre en un símil visual con un montaje ligero, los planos de detalle oportunos y la utilización de la cámara lenta para descubrirnos que no se trata del protagonista sino del jovenzuelo en ciernes con un picado móvil. Y, por fin, Dexter: New Blood nos proporciona otro aspecto de la primera ficción televisiva que anhelábamos: las confrontaciones con los antagonistas principales y el duelo más allá de las palabras que se produce.

Parece que pintan bastos para Dexter Morgan

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En cierta escena, por otro lado, hay un giro alarmante que redefine, no solo la situación, sino también conductas e interacciones previas de algún personaje clave y que les da un sentido profundo de lo retorcido; y una coherencia indiscutible respecto a la violenta trayectoria del forense escurridizo. No es que nos sorprenda demasiado; simplemente, nos gusta. Como los parecidos entre las vivencias de Kurt Caldwell (Clancy Brown) y las de los Morgan, con esas particularidades que explican por qué es lo que es y se comporta como se comporta.

Por la manera en que Clyde Phillips y sus guionistas han armado la trama de Dexter: New Blood, se consigue un inesperado efecto en los espectadores durante “Skin of Her Teeth”: con la revelación de su verdadera índole, pasamos de la pena y la repugnancia a ver al villano fundamental como un ser realmente detestable sin justificación en sus graves problemas psicológicos.

Así, el empeño de Dexter Morgan, para el que ahora parece que pintan bastos, se cimenta de la forma adecuada en el ámbito narrativo y de los demonios que se conjuran y a los que se debe satisfacer. Y, tras una cara familiar, el cliffhanger con el que culmina nos promete una recta final apetitosa e intensa.