Las películas ciencia ficción han tenido un renovado auge durante la última década. En especial, en la forma de dialogar con los viejos temas de una manera más amplia, poderosa y compleja. Si hasta hace unos treinta años el género fue uno de los menospreciados por el cine, su renovada visión ha hecho justicia a su historia. 

Desde grandes sagas inmortales, hasta la búsqueda de respuesta existencialistas. Las nuevas películas de ciencia ficción engloban todo un recorrido por la búsqueda de lo humano en medio de lo tecnológico, lo extraordinario y lo que le supera. Se trata de una evolución que, sin embargo, incluye los temas tradicionales de las narraciones más famosas. Solo que en esta ocasión, los lleva a una nueva dimensión con una nueva mirada hacia el poder de lo simbólico. 

Los principios básicos del cine del género siempre serán los mismos, pero pueden ser siempre analizados de manera distinta. Te dejamos los temas — y las películas — que hacen homenaje a los grandes intereses de la ciencia ficción. 

El líder predestinado y el mesías: el protagonista de las películas de ciencia ficción

Érase una vez un hombre o una mujer corriente que descubre que tiene un destino extraordinario. Uno que le convertirá en líder de un gran revolución, que liberará a su mundo del jugo tiránico despótico de turno. Este tropo es uno de los habituales en el cine de ciencia ficción, pero además procede de algo más antiguo. Ya escritor Joseph Campbell analizaba sobre la tendencia de mitos y leyendas a narrar la llegada de una figura extraordinaria.

Pero el cine de ciencia ficción ha convertido al primitivo salvador en algo más elaborado y consistente. El Neo de The Matrix de las hermanas Wachowski es una figura casi filosófica predestinada a salvar al género humano. Por otro lado, Katniss Everdeen de Los Juegos del Hambre es una líder natural que se encontrará en el centro de una rebelión. Sara y John Connor de Terminator han pasado casi dos décadas saltando entre líneas temporales después de convertirse en elegidos.

También ocurre de forma más discreta en la película Interstellar de Christopher Nolan. En el argumento, el personaje de Cooper toma decisiones que le convierten en el salvador, incluso si no era su intención. Una progresión natural del líder predestinado podría ser el Sully de Avatar, a través del cual James Cameron expresa las inquietudes de subtexto en el guion. 

Al final, todo el grupo de historias se resumen en algo concreto. La búsqueda de un motivo de lucha y también de una forma de mirar la esperanza. 

¿Un dato curioso? Aunque Luke Skywalker es sin duda el arquetipo del elegido para liderar una gran revolución, Star Wars no suele considerarse ciencia ficción. Para la mayoría de los críticos e intelectuales, la saga forma parte del género de la fantasía. 

¡Échale un ojo al reloj!

Por supuesto, la estructura y la forma en que comprendemos el tiempo también es una componente esencial en las películas de ciencia ficción. El viaje en el tiempo, accidentes temporales, loops infinitos o espacios temporales inexplicables son parte tradicional de la ciencia ficción. La Saga Terminator ha jugado de manera inteligente con las piezas que van y vienen de un lado a otro en una historia central. Lo mismo hizo la clásica trilogía de Regreso al Futuro de Robert Zemeckis, que estableció sus propias reglas para construir paradojas temporales. Incluso, las franquicias de Marvel y DC son buen ejemplo de eso.

De hecho, la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel parece basarse por completo en el juego del tiempo. Después de apostar alto con el icónico Time Heist en Los Vengadores: Endgame, la saga parece tomar una dirección nueva. Desde el cruce de líneas temporales hasta el control del tiempo que muestra la serie Loki, Marvel parece haber tomado una decisión concreta. La franquicia correrá el riesgo de plantear lo cronológico como nuevo escenario.

A un nivel mucho más discreto pero igual de efectivo, el viaje en el tiempo está en todos los lugares de un nuevo cine de ciencia ficción. En Interstellar de Nolan es un paso de la materia y el planteamiento del tiempo y el espacio. En la serie de Netflix Dark es una paradoja que une los hilos argumentales de una forma extraordinaria. En la serie animada Rick And Morty también el viaje en el tiempo es un tránsito entre varios aspecto filosóficos. Incluso la duología de terror/ciencia ficción Happy Death Day usa la fórmula para recrear la búsqueda de un asesino.

Más allá de las tragedias

Gus de la serie de Netflix El niño ciervo va en busca del misterio de su nacimiento a través de un mundo desolado. Y solo es la más reciente encarnación del tema. Hace unos pocos meses, el Joel de Dylan OBrien va en busca del amor verdadero a través de un mundo hecho escombros en Love and Monsters. También Emily Blunt se enfrenta a criaturas aterradoras en la duología Un lugar tranquilo después de la destrucción el mundo tal y como lo conocía. 

Por supuesto, el mundo post apocalíptico es parte de la imaginaria de las películas de ciencia ficción desde sus inicios. Pero en la actualidad y especialmente en los últimos veinte años, el tropo parece hacerse más complejo. La ternura inquietante de la animada WALL-E mostró un mundo arrasado por obra humana. En The Road, Viggo Mortensen atraviesa horrorizado el mundo que sobrevive a un desastre inimaginable. 

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Para Will Smith en la versión del 2007 de Soy Leyenda el Apocalipsis es un espacio insular temible y arrasado de toda posibilidad de ayuda. También es interesante el paisaje del mundo más allá de su final que muestra I Am Mother del 2019 o la poderosa y socialmente relevante Snowpiercer del 2013. 

No estamos solos, al menos en las películas de ciencia ficción

La gran pregunta que la humanidad se ha formulado por siglos suele responderse en las películas de ciencia ficción de la manera más traumática posible. Y eso incluye una serie creciente de películas que demuestran que el primer gran contacto con otros mundos, es poco menos que aterrador. 

En el este subgénero hay matices para todos los gustos. En duología El Día de la Independencia de Roland Emmerich la devastación es rápida y total. En la Guerra de los Mundos de Spielberg, la visión es aterradora y hace referencia a lo mejor del género de los años cincuenta. En Señales de M. Night Shyamalan, la experiencia se hace familiar, íntima y mucho más dolorosa. 

En la criticada La quinta ola de J. Blakeson, el ataque alienígena además forma parte de algo más extraño y violento. En Monstruoso, de Matt Reeves, la experiencia se convierte en todo una situación angustia de cámara subjetiva cada vez más elaborada y temible. En la inclasificable Aniquilación de Alex Garland la presencia extraterrestre es temible por su mera cualidad inexplicable.

Esa extraña presencia inquietante en las películas de ciencia ficción

La inteligencia artificial forma parte fundamental del cine de ciencia ficción. El Hal 9000 que imaginó Stanley Kubrick aterrorizó a toda una generación, pero resumió las inquietudes sobre el tema. Después llegaría Ash (Ian Holm) en Alien para además brindarle rostro. Scott volvió al tema en Blade Runner con la idea de una criatura entre lo biológico y lo mecánico creada a la imagen y semejanza humana. James Cameron llevaría el planteamiento a otro nivel con Terminator. En la saga, la inteligencia artificial se estratifica y se convierte en algo temible y en una amenaza global.

A través de las décadas, películas como The Matrix, Inteligencia Artificial y Yo, Robot plantearon la idea de lo robótico desde diversos ámbitos. También lo hizo Ex Machina e incluso Los Vengadores: la era de Ultrón con sus tintes filosóficos debajo del metal. Desde la paranoia de la dominación, a lo trágico y lo distópico, la mirada sobre la tecnología con capacidad para razonar es amplia. Más cercana en el tiempo, la dolorosa HER muestra la interacción entre lo mecánico y lo humano en una metáfora sutil. Incluso, la criticada Alita: Battle Angel muestra la forma en que lo humano y lo artificial conviven en una dimensión nueva.