Otro 16 de abril y otro Día del Emprendedor. Si 2020 pilló a la comunidad startup encerrada en sus casas bregando con los estragos de la pandemia por el coronavirus, este año ha puesto unas cifras incomparables sobre la mesa. En lo que llevamos de 2021 (y teniendo en cuenta que abril no ha terminado), el emprendimiento en España ha batido récords de financiación a startups. Una buena noticia después de un año complicado y lleno de incertidumbre. También un impulso más a esa eterna Ley de Startups que parece que verá la luz próximamente.

Si bien a 2020 no le fue del todo mal en lo que a rondas se refiere, al menos respecto a otros colectivos del tejido empresarial, tuvo algunos claroscuros. El volumen de operaciones aumentaba, mientras que el importe total caía. Un 26% más en número, pero con un 21% menos en capital según datos de la Fundación Innovación Bankinter. Para el informe anual de Atómico, fondo británico, España sufría una caída del volumen de inversión del 56% respecto a 2019; en sus cifras, sin embargo, se deja fuera a un gran número de compañías con sede fuera de España o ya alejadas del concepto startup.

En cualquier caso, el motivo de esos datos se centraba en la bajada de las grandes rondas, las megarondas, que se echaban a un lado para que la pequeña financiación a startups tomase su protagonismo. Algunas de ellas, cerradas de forma sorpresiva durante el confinamiento como Sync Games, y otras aprovechando la coyuntura del momento como Factorial. Se sumaba también a esta tendencia la inclinación de los fondos a proteger a sus tecnológicas ya en cartera. Siendo 2020 un año tan atípico, la prudencia y el replegarse hacia casa era lo más sensato.

Pero las megarondas no desaparecieron. Estaban sobre la mesa y más vivas que nunca. Si no eran en 2020, estas verían la luz en 2021. Y así ha sido.

Que corra el dinero durante 2021

Parecía que el sector estaba aguantándole el pulso a 2020 para estallar en 2021. Los últimos meses de 2020 ya apuntaban a esta tendencia.

También con datos de Fundación Innovación Bankinter, durante los tres primeros meses de este año se han cerrado operaciones por valor de 1.080,02 millones de euros; prácticamente lo mismo que en todo el año 2020 y muy por encima del anterior récord en importes del tercer trimestre de 2018.

En cuanto al número de operaciones de financiación a startups, baja la cifra tras el último empujón de 2020. Momento en el que se lograron 114 frente a las 93 operaciones de los tres primeros meses del año. De hecho, si por algo se caracterizó 2020 fue por ese gran volumen de rondas dirigidas al capital semilla y primeras series; muchas de ellas alentadas por inversores locales que ocupaban el puesto del capital internacional.

El fondo internacional ha vuelto con fuerza y el capital semilla se ha replegado para este Día del Emprendedor

Ahora, el fondo internacional ha vuelto con fuerza y el capital semilla se ha replegado para este Día del Emprendedor. Tres grandes operaciones han ocupado el primer trimestre del año: Idealista, Wallapop y Job and Talent.

En enero y febrero, Idealista –que ya fue vendida a finales de 2020– lograba dos rondas de 250 y 175 millones de euros respectivamente. El portal inmobiliario ya hacía saltar los márgenes del mapa inversor en España. También en febrero, Wallapop despertaba tras años sin estar en la rueda de las grandes rondas. La app de compra-venta levantaba 157 millones para, según ellos, seguir profundizando en el mercado local y explorar la vía de la monetización. Cerraba el círculo los 100 millones de marzo de Job and Talent que suman a los 88 de enero de este mismo año; sin duda, una de las compañías más activas en rondas durante los últimos años.

No, Glovo no entra en la lista

Si hay alguien que falta en esa lista es, sin duda, el rey de las rondas de financiación a startups y los importes astronómicos: Glovo, con su megaronda de 450 millones de euros. Una Serie F que batía récords tanto para la propia compañía, para el universo de las rondas de financiación en España y para este Día del Emprendedor. Una que tardará tiempo en ser superada por otra tecnológica local y que catapultó a la compañía delivery al rango de valoración de más de 1.000 millones por encima de Cabify.

La compañía dejaba a un lado cualquier rasgo de duda respecto a su futuro y el del sector en España. Esta ronda se materializaba justo después del anuncio de la polémica Ley Rider, la que vendría a obligar a las compañías del gremio a contratar a su flota de repartidores y abandonar el sistema de riders autónomos.

Sea como fuere, su fecha oficial fue del 1 de abril, por lo que entrará en el recorrido del segundo trimestre del año. Uno que ya empieza fuerte desde todo punto y que no solo tendrá repercusión en el total en España, también para el global europeo.

Más allá de la financiación a startups, la Ley de Startups

Es una letanía repetida desde hace años en las campañas para las elecciones presidenciales y no hay Día del Emprendedor en el que no se la tenga en cuenta además de la financiación a startups. La eterna promesa que, de forma inédita, conseguía que todos los partidos políticos estuviesen alineados en una misma idea. Cómo se materializaría la famosa Ley de Startups no quedaba del todo claro.

Ahora, y bajo el amparo de los fondos europeos para la recuperación tras la pandemia del coronavirus, el Gobierno de Pedro Sánchez volvía a poner sobre la mesa su intención de materializar la eterna promesa. ¿Cuándo? Esa es la gran pregunta. Decía la Asociación Española de Startups que "eran moderadamente optimistas en que la Ley saliese este mismo año". De momento, y sin noticias a la vista, la intención es que el anteproyecto de Ley se sometiese a votación "en pocas semanas".

La fiscalidad, el caballo de batalla del colectivo, será el tema central de la futura Ley de Startups

Basado en el proyecto de Estrategia España Nación Emprendedora, de momento lo único que se conoce de la iniciativa son 50 medidas clave que buscan posicionar las startups como elemento clave de la recuperación económica tras la pandemia. Unas medidas que, aunque no se duda que quieren buscar lo mejor para el sector, dejan más preguntas que soluciones.

La fiscalidad, el caballo de batalla del colectivo startup, será el tema central de la futura Ley. Tanto la que ayude a la creación de empresas y la que promueva la financiación a startups. Seguro, la que más problemas se granjeará en las negociaciones por confrontar directamente con algunas de las ideas de partidos y colores políticos. Las compras públicas efectivas, así como la Oficina Nacional de Emprendimiento que asumirá 60 millones de euros, entra dentro del grupo de esas cuestiones que el Gobierno habrá de responder.

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