Todos los ojos se volvieron a ‘Oumuamua en 2017. Era el primer objeto interestelar y causó un gran revuelo a nivel científico. Tan solo tuvimos que esperar menos de dos años para ver el segundo aparecer en nuestro sistema solar, 2I/Borisov. Gracias a ambos objetos interestelares, también llamados ISO, se pudo confirmar la conclusión de un trabajo teórico anterior que afirmaba que los ISO ingresan regularmente en nuestro sistema solar, según señalan desde Science Alert.

Pero, ¿cuál es la cantidad de objetos interestelares que entrar en nuestro sistema solar? Esta ha sido una de las grandes dudas desde que ‘Oumuamua nos visitó en 2017. Y eso es lo que han tratado de dilucidar los investigadores de la Iniciativa de Estudios Interestelares (i4is). En su estudio señalan que unos siete objetos interestelares ingresan en nuestro sistema solar cada año. Además, sus órbitas parecen ser predecibles mientras se encuentran de paseo por aquí.

Unos siete objetos interestelares ingresan en nuestro sistema solar cada año, según el estudio publicado por i4is

Observar primero ‘Oumuamua y a 2I/Borisov después, ha supuesto toda una revolución astronómica. Ya que se ha creado un campo de estudio específicamente para los ISO.

«Justo al probar que existen, ha tenido un impacto profundo, creando un campo de estudio casi de la nada (un campo que las autoridades de financiación apenas están comenzando a reconocer). Los objetos interestelares nos brindan la oportunidad de estudiar y, en el futuro, literalmente tocar exocuerpos décadas antes de las primeras misiones posibles incluso a las estrellas más cercanas, como Proxima Centauri», explicó el físico del i4is y el autor principal del estudio, Marshall Eubanks. Además, Eubanks es jefe de Space Initiatives Inc. y director ejecutivo de Asteroid Initiatives LLC.

Por eso, el hecho de que se estén planteando enviar una misión a recibir (y estudiar) a uno de estos objetos interestelares para poder verlo más de cerca no es ninguna locura.

Además de los investigadores del i4is también participaron en este estudio científicos del Instituto de Tecnología de Florida; el Instituto de Teoría y Computación (ITC) de Harvard, la Universidad de Texas en Austin; la Universidad Técnica de Munich y el Observatorio de Paris.

¿Visitar un objeto interestelar?

Detrás de i4is hay una organización sin fines de lucro que se dedica a la realización de vuelos interestelares, aunque por el momento no han comenzado. No obstante, han realizado una primera propuesta, el Proyecto Lyra, que «los investigadores de i4is compartieron en un estudio de 2017 (con el apoyo de Asteroid Initiatives LLC)», señala Science Alert.

«Comenzamos a trabajar en misiones potenciales a objetos interestelares en 2017, justo después del descubrimiento de ‘Oumuamua e inicialmente nos enfocamos bastante en perseguir ese objeto específico; en contraste con Seligman & Laughlin, quienes se enfocaron en ISO que podrían descubrirse en el futuro«, explicó Eubanks.

Además de este proyecto, la Agencia Espacial Europea también ha planeado una misión que se ha llamado Comet Interceptor. La idea es que sea lanzada en 2029, si nada se tuerce, para encontrarse con un cometa de largo período.

Las dos misiones son similares, ya que se construirían, lanzarían y simplemente tendrían que esperar la llegada de un objeto; ya sea de un ISO o un cometa. «La misión Comet Interceptor de la ESA entraría en una categoría similar (construir y esperar)», señaló Eubanks.

Estudiar objetos interestelares

Crédito: ESA/Hubble, NASA, ESO, M. Kornmesser

La importancia de estudiar estos ISO radica en que se formaron fuera del sistema solar. Es decir, conocemos muchas cosas sobre los cometas y los asteroides que tenemos cerca. Aún nos quedan cosas por averiguar, por supuesto; pero los tenemos más a mano para poder hacerlo. No sucede lo mismo con los objetos interestelares.

Tener la oportunidad de estudiar un ISO daría a los científicos información sobre el lugar del que vienen y las condiciones en las que se formaron. Es más, podría ser la solución a un problema que tenemos. Salir del sistema solar es muy complicado y lleva muchísimo tiempo, si no que se lo cuenten a las sondas Voyager 1 y 2. Sin embargo, podemos hacer como en el dicho: Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. Si no podemos salir de nuestro sistema solar en un espacio breve de tiempo; podemos aprovechar los objetos interestelares que nos visitan para estudiarlos y aprender sobre otros lugares.

Pero para poder estudiar los ISO es necesario saber cuántos llegan hasta nosotros y cuál es la velocidad a la que vienen. Y ahí entra la importancia de este nuevo estudio. Con ‘Oumuamua ya nos pasó que apenas tuvimos tiempo para verlo y estudiarlo; por lo que no podemos dejar que eso vuelva a pasar. Ahora, sabemos que unos siete objetos interestelares similares a asteroides entran cada año en nuestro sistema solar; mientras que los cometas como 2I/Borisov son mucho más raros. Entraría uno cada 10 o 20 años.

Sobre la velocidad, el estudio apunta a que la mayoría tendría velocidades mayores a las de ‘Oumuamua, que se movía a unos 26 kilómetros por segundo antes de impulsarse con ayuda del Sol.

Teniendo todo esto en cuenta, si estamos atentos y tenemos las misiones preparadas, solo habrá que acercarse a estudiarlos. Y quizás descubramos cosas que ni siquiera nos habíamos planteado hasta ahora.

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