Aunque a comienzos de año el Wall Street Journal informaba de que Facebook cancelaba sus planes de introducir publicidad en WhatsApp, estos esfuerzos parecen estar, más bien, congelados. Según publica ahora The Information, los anuncios aterrizarán finalmente en la plataforma de mensajería instantánea una vez se haya unificado su sistema con Facebook Messenger y el chat de Instagram.

El plan inicial para rentabilizar la adquisición de WhatsApp seis años atrás por un total de 22.000 millones de dólares, sigue en remojo. Según el citado medio, sería el propio Mark Zuckerberg quien dio la orden de paralizar este proceso tras valorar la posible repercusión sobre los organismos reguladores.

Un brindis a los reguladores

Estos siguen muy de cerca los pasos de Facebook frente a las preocupaciones por prácticas que puedan abusar de su posición dominante. Ya en 2017 la Comisión Europea multó a Facebook con 110 millones de euros por el cambio en los términos de WhatsApp, a la contra de lo que se había indicado en el momento de su adquisición. No solo en Europa persiste este escrutinio, pues la FTC estadounidense sancionó a Facebook con 5.000 millones de dólares el pasado verano, mientras sobrevuela Estados Unidos el debate de si hay que romper las tecnológicas en empresas menos dominantes.

La exclusiva llega tras la confirmación de la propia Facebook hacia finales de 2018, en la que confirmaba la llegada de la publicidad a los estados de WhatsApp, característica similar a las historias de Facebook e Instagram.

La implementación concreta de los anuncios ha sido conflictiva desde un primer momento. Y es que precisamente es el cifrado punto a punto de WhatsApp, la misma característica que le hace más segura que Telegram y también la despoja de un gran potencial multidispositivo, es el que previene que Facebook sea capaz de 'leer' qué mensajes estamos enviando y dirigirnos publicidad contextual.

Con una plataforma unificada, en la que los tres servicios de mensajería de Facebook –Instagram, WhatsApp y la propia Facebook Messenger– permanecen independientes de cara al usuario, pero no a ojos de la empresa. De esta forma, y según avanza The Information, utilizaría los números de teléfono para conectar ambos perfiles a nivel interno. Así, aprovecharía el perfilado que Facebook –el servicio– tiene de más 2.500 millones de usuarios para inyectar publicidad relevante en WhatsApp y sus correspondientes 2.000 millones, de acuerdo a las últimas cifras.

Algunos ejecutivos dentro de la compañía habrían mostrado su preocupación por este acercamiento, que podría inducir a algunos usuarios a eliminar su cuenta de Facebook. No obstante, estos tienen tiempo para hacerse a la idea, pues la adaptación que está teniendo lugar en la infraestructura tecnológica de estas plataformas todavía puede llevar años de trabajo, y no solo eso, ya que de acuerdo a este mismo medio, WhatsApp será la última en integrarse.