– Ago 25, 2019, 17:30 (CET)

Los tropiezos de un gigante: los grandes errores empresariales de Disney

Desde cualquier ángulo que se le mire, The Walt Disney Company es una de las empresas más exitosas de la historia, con un crecimiento exponencial y vertiginoso en todo ámbito de la cultura pop. No obstante, la compañía ha tenido momentos muy bajos, malas decisiones y asombrosos fracasos que, por su envergadura, resultan notorios y dignos de análisis. Hagamos un repaso a algunos de ellos.

The Walt Disney Company extiende sus horizontes con una rapidez sorprendente y en ocasiones, preocupante. Desde la compra de los derechos de varias de las mitologías modernas más conocidas, hasta abrir sus horizontes en todo tipo de plataformas de comunicación y entretenimiento, la empresa es una de las mejores establecidas y las más sólidas de la historia comercial.

Pero aún así, y quizás debido a su envergadura, sus errores han sido tan colosales como notorios. Algunos de concepto y otros de estructura financiera, el gran gigante de la cultura pop actual ha debido lidiar en más de una ocasión con aparatosos desastres que demuestran que a pesar de su tamaño, no se trata de una estructura infalible. Hagamos un rápido repaso a los que se consideran las equivocaciones más notorias de Disney y su influencia en la forma como la empresa intenta lidiar con sus altibajos.

No aprovechar de inmediato el éxito de la película La Sirenita en sus parques

En la actualidad, La Sirenita (1989) es todo un emblema del éxito de las películas animadas de la factoría Disney. No solo se trató de un triunfo de taquilla y crítica, sino que el film marcó una nueva era para el estudio, que hasta entonces había sufrido una considerable baja de calidad y cuya producción original atravesaba un grave bache de planteamientos y popularidad.

Pero para su estreno, el personaje y el Universo de la película no estaban en ninguna parte del Walt Disney World, una ausencia notoria en la actualidad si tenemos en cuenta que, ahora mismo, es unos de los emblemas de la cultura de parques de entretenimiento de la empresa. ¿El motivo? Al momento de su estreno, nadie confiaba en que el film sería el suceso mediático en que se convirtió. Walt Disney Animation había perdido terreno y relevancia como casa de animación, independientemente de que ¿Quién engañó a Roger Rabbit? de 1988 fuese un éxito de taquilla y una sorpresa para la crítica, nadie estaba muy seguro de que la compañía pudiese mantener lo que se consideró un golpe afortunado.

De modo que no fue tomada en cuenta para formar parte de Walt Disney World hasta el 2012, una fecha sorprendente si tenemos en cuenta que la película no ha hecho otra cosa que hacerse más reconocida y apreciada a medida que transcurre el tiempo. Para 1992, la única atracción relacionada con la película que existía en los parques era la que se encontraba en Disney’s Hollywood Studios, titulada Voyage of the Little Mermaid, un espectáculo escénico sin mayor relevancia.

Tendrían que transcurrir veinte años —¡sí, veinte!— para que Ariel formara parte integral de uno de los mayores parques de la empresa.

El nefasto cambio de Journey Into Imagination

Una de las atracciones más conocidas de Epcot Center, hasta los años noventa fue sin duda Journey Into Imagination. Un paseo musical que muestra un divertido recorrido a través de Imagination Institute, una organización ficticia dedicada al estudio y la celebración de la creatividad. En 1998, y por razones aún muy poco claras, Walt Disney Company decidió que el tradicional paseo debía ser restaurado. Hubo rumores que se debió que el patrocinador directo, Kodak, deseaba una modernización que hiciera más fácil la promoción de sus productos, que nunca llegaron a confirmarse del todo. Lo realmente notorio, es que al final el paseo fue renovado y sustituido por Journey into your Imagination, un desastre visual y de estructura que de inmediato perdió usuarios y fanáticos del parque.

El resultado de la restauración fue tan terrible que el por entonces CEO Michael Eisner ordenó cerrar el paseo otra vez y llevar a cabo una rehabilitación más extensa. Pero el daño a la atracción y a su infraestructura era poco menos que irreparable. Al final, Journey into Imagination with Figment reemplazó al antiguo recorrido. Se trata extraño híbrido entre la ingeniosa travesía original y lo poco rescatable de la reestructuración de 1998. La atracción perdió brillo y más de un fanático la ha catalogado simplemente como aburrida.

La caída de Eurodisney

Uno de los más sonados fracasos de Disney fue sin duda todo lo relacionado a EuroDisney, que dos años después de su apertura en 1992 en París estuvo a punto de cerrar por presentar gravísimos problemas financieros y todo tipo de inconvenientes que resultaron una sorpresa desagradable para la empresa.

En 1994, el parque de atracciones estuvo muy cerca de cerrar sus puertas y se habló de un verdadero desastre económico después de que no consiguiera despertar el interés de los europeos y llegara a un nivel crítico de venta de entradas. Para el verano de ese año se insistió que a menos que su matriz estadounidense, Walt Disney Co., ayudara al parque con dinero fresco no podría cumplir sus obligaciones contractuales e iría a la quiebra.

“Si las medidas financieras planeadas no se aprueban a tiempo [Euro Disney], tendrá problemas de liquidez y no podrá continuar con sus actividades”, afirmó por entonces un preocupante informa de una firma auditora perteneciente al grupo Price Waterhouse & Co. Pero finalmente, el parque consiguió sobrevivir, aunque atravesó todo tipo de reestructuraciones. Después del bajón financiero, recibió un cambio de nombre y pasó a llamarse Disneyland Paris hasta 2002, cuando volvió a sufrir una reorganización interna y obtuvo el nombre de Disneyland Park (en francés: Parc Disneyland).

Para 1993, EuroDisney ya había reconocido que atravesaba considerables “problema de liquidez” tras anunciar, el 30 de septiembre de ese año, que había perdido una considerable cantidad de inversión porque el poco éxito entre los europeos de atracciones.

Desde su inauguración, la -en apariencia- imbatible fórmula Disney demostró ser una curiosidad menor en Europa, que ignoró por completo sus atracciones. Una súbita crisis económica en Francia, además, hizo que la ocupación de hoteles fuera mucho menor de lo esperado, lo que condenó al parque a una virtual quiebra en medio de la depresión del mercado inmobiliario francés.

En la actualidad, el parque sigue sin ser un éxito —o al menos, no en la medida de sus hermanos norteamericanos—, aunque la amenaza de cierre parece haber sido rechazada por completo.

Despedir a James Gunn

En Julio del 2018, las novedades del San Diego Comic Con fueron eclipsadas por una noticia que desconcertó a los fanáticos de la exitosa saga Guardianes de la Galaxia: su director James Gunn había sido despedido por una serie de antiguos y polémicos Tweets en los que se burlaba abiertamente de la violencia sexual o la pedofilia. Aunque Gunn se disculpó de inmediato y de manera pública, Disney insistió en que las bromas subidas de tono del director no coincidían con el espíritu de la compañía y le declaró fuera de todo proyecto relacionado con la empresa, incluyendo la producción de la tercera parte de la saga de space opera que le hizo famoso.

La decisión fue considerada de inmediato un error garrafal y no solo por los fanáticos de Gunn: el director dirigió dos películas para Disney y le hizo ganar más de $1,5 mil millones. A pesar que fue evidente que los Tweets incriminatorios formaban parte de un ataque personal y político contra Gunn, Disney se mostró inflexible y por unos meses, el futuro de una de sus franquicias más famosas, pareció pender de un hilo.

Pero en marzo de este año, cambió de opinión. Según informó en su momento The Hollywood Reporter, Gunn fue contratado de nuevo para ocuparse de la franquicia Guardianes de la Galaxia. En palabras de Disney, el sorpresivo giro de los acontecimientos fue una decisión “reflexionada y en realidad fue tomada hace meses, esto tras conversaciones con la dirección del estudio de Disney y el equipo de Marvel Studios”.

Con una enorme elegancia, James agradeció de inmediato a la empresa y declaró en Twitter, que estaba "tremendamente agradecido con todas las personas que me han apoyado en los últimos meses (…). Aprecio profundamente la decisión de Disney y me emociona seguir haciendo películas relacionadas con los lazos de amor que nos unen a todos. He sido, y seguiré siendo increíblemente humilde ante todo su amor y apoyo. Desde el fondo de mi corazón, gracias. Los quiero a todos”.

Un final feliz para una historia complicada.

Star Wars: Galaxy’s Edge (por ahora)

Se trata de una de las atracciones más esperadas del conjunto de parques administrados por la compañía, por lo que su virtual fracaso (por ahora) ha sorprendido al mundo financiero. Las acciones de Walt Disney Co. sufrieron una considerable caída —luego de cuatro años en alza— después de que la apertura del parque temático dedicado a Star Wars no fuera ni remotamente tan exitoso como se esperaba.

Desde su apertura al público el pasado de 24 de junio de este año, la demanda de entradas del parque ha sido de moderada a muy baja. Una de las razones del escaso interés puede deberse al alto costo de las entradas cuyos precios aumentaron hasta en un 25% desde la apertura. Se trata además de una experiencia especialmente costosa: la estancia en cualquiera de los hoteles tiene un valor de entre US$120 a US$150 por noche, más la comida y bebida, lo que haría complicado la visita a grupos familiares numerosos, el tradicional target de los parques temáticos Disney.

Errores grandes y pequeños. Como sea el caso, la historia de Disney está llena de fracasos convertidos en éxitos. Y aunque algunos de los anteriores puedan ser la excepción, sin duda se trata de una demostración que la gran empresa de la actualidad, también puede tambalearse un poco de vez en cuando. Una idea reconfortante.