Los patinetes eléctricos han demostrado ser una alternativa de movilidad realmente útil pero, de un tiempo a esta parte, son muchas las polémicas que rodean el uso de estos vehículos y a las empresas que permiten su uso a ciudadanos alrededor del mundo. El último de estos problemas habría afectado a Lime, compañía líder del sector, obligando a retirar 2.000 patinetes de las calles de Los Ángeles, San Diego y Lake Tahoe por riesgo de incendio.

Una premisa alarmante que desde la compañía se han encargado en detallar, especificando cuál es el problema de fondo, con tal de tranquilizar a sus miles de usuarios. En un post en su blog oficial, desde Lime declaran lo siguiente:

En agosto tuvimos constancia de un problema potencial con algunas de las baterías de los scooter Ninebot. Una falla que ocurría en una de las dos baterías utilizadas por las primeras versiones de este patinete; en patinetes específicos, un problema de fabricación podría llevar a que la batería combustionara o, en algunos casos, se incendiara.

Nos tomamos esta problemática muy seriamente. Inmediatamente después de aprender sobre la falla, trabajamos con SegWay Ninebot para crear un software con el que detectar baterias que pudieras estar afectadas. Luego, trabajamos por nuestra cuenta para crear un programa todavía más exhaustivo para asegurarnos de que patinetes potencialmente averiados no se mantuvieran en circulación. Cuando una batería afectada era identificada, desactivábamos el patinete para que nadie pudiera utilizarlo o cargarlo.

La compañía destaca que solo un 0,01% de su flota de patinetes estaría afectada por este problema y que, al menos sobre el papel, los usuarios y juicers (las personas que trabajan cargando los patinetes por su cuenta) no corren riesgo alguno. Desde Lime han aprovechado el comunicado para destacar que otro de sus muchos modelos de patinetes disponibles, fruto de los acuerdos con empresas y fabricantes diferentes, también presenta otro problema que podría entorpecer su uso.

Más concretamente, la compañía destaca haber recibido informes relacionados con los scooter fabricados por Okai, destacando que la base del patinete en la que el usuario apoya los pies podría romperse tras un uso intensivo y, por ejemplo, "es posible que tuvieran roturas o se partieran al bajar un bordillo a gran velocidad". Desde la joven compañía defienden estar "estudiando esta problemática para tenerla en cuenta en su proceso de diseño". Por el momento no se ha confirmado si los patinetes Okai de las flotas de Lime también serán retirados.

Financiados por Uber y Alphabet, entre otras, Lime ha sabido ponerse a la cabeza, sobre todo en Europa, de un mercado con un tremendo potencial y en el que nuevas alternativas como Wind o Voi no dejan de surgir día tras día. Siguen enfrentando problemas legales como la falta de normativa relacionada con su circulación y uso pero, poco a poco, el patinete eléctrico cala en las grandes ciudades del mundo.