Primero fue Lime y después le cedió el turno a Voi. Ahora, los terceros en discordia llegan a la capital de España: Wind.

La compañía alemana ha irrumpido en Madrid con 120 patinetes eléctricos que tienen el objetivo de competir con las dos compañías internacionales ya instaladas en la ciudad. Ya lo avisaban desde Chipi la app que congrega a la mayor parte de servicios de transporte compartido: pronto llegarían más competidores que, poco a poco, se habían ido poniendo en contacto con ellos. Algunos previsibles, otros no tanto. La realidad es que aquí está uno de ellos.

Distribuidos por zonas menos turísticas que sus competidores, Wind tiene la misma estructura de cobro que Lime o Voi. A una velocidad máxima de 25 km/h, lo permitido por la nueva regulación del Ayuntamiento de Madrid, y con un precio de 0,15 céntimos el minuto, la presencia del euro por desbloqueo sigue estando muy presente. A partir de ahí, y en función de la demanda, seguirán importando más modelos de patinete a Madrid y al resto de ciudades que vean con buenos ojos la actividad de los patinetes.

Madrid y Zaragoza, a la cabeza hasta la fecha

El 5 de octubre el Ayuntamiento de Madrid aprobaba la nueva Ordenanza de Movilidad para la capital. Lo que en un principio apuntaba a convertirse en una regulación altamente restrictiva con los modelos de transporte compartido, finalmente terminó aceptando la irrupción de los patinetes.

Junto a Zaragoza, donde Voi acaba de aterrizar, Madrid se convierte una de las mejores zonas de actividad para los patinetes. Por su parte, Valencia sigue gestionando con las diferentes plataformas opciones viables; el mayor problema del levante sigue estando en la expedición de los permisos de explotación de la vía pública. O lo que es lo mismo: pagar por permitir el estacionamiento de los patinetes en la ciudad. Por otro lado, Barcelona se posiciona como la más restrictiva de todas las grandes capitales. Para el Ayuntamiento de Ada Colau, y según su regulación del transporte, los patinetes entran dentro de la liga de los segway, solo permitidos para grupos turísticos liderados por un guía.