La nueva Ordenanza de Movilidad de Madrid ya tiene luz verde por parte del Ayuntamiento de la capital. Los primeros avances del texto, que estará plenamente operativo el próximo lunes, se posicionaban por el lado de medidas altamente restrictivas para el uso de patinetes en la capital. El Gobierno, dirigido por Manuela Carmena, ha querido recular en algunos puntos en los que el Partido Socialista ha querido incluir algunas opciones adicionales para estos modelos de transporte pudieran circular por Madrid.

Después de meses de incógnitas, los patinetes de Lime o Wind salen de su limbo legal en la capital. Como ya adelantábamos desde Hipertextual, los patinetes podrán transitar por ciclocalles (pocas en la capital), carriles bici, pistas bici y por la calzada de calles integradas dentro de las zonas 30. Bajo ningún concepto podrán usarse en aceras de ningún tipo y se añade la opción de usar las calles en las que todos sus carriles tengan una velocidad máxima de circulación de 30 kilómetros por hora. Se prohibe, además, el uso del carril bus y espacios reservados para peatones. Se analizamos la sección de parques y zonas ajardinadas, se permite la circulación por las zonas habilitadas para las bicis, pero no por los pasos peatonales de los mismos.

¿Qué ocurre con el casco? En este punto se ha seguido la misma estrategia que con las bicis. Solo será obligatorio para los menores de 16 años, mientras que al resto de usuarios se les recomienda el uso del mismo, pero no se les obliga.

De esta manera, se equipara la normativa de las bicis a la de los patinetes entendiendo que ambos son un modelo de transporte similar.

¿Más o menos restrictiva?

La realidad es que la nueva Ordenación de Transporte supone un respiro para el gran número de compañías que tenían la intención de entrar a la capital con su servicio de patinetes. Si bien es cierto que la obligación de solicitar un permiso para operar sigue vigente, las condiciones del texto son cuanto menos favorables.

Es cierto que son pocas las ciclocalles de la capital, pero la inclusión de la circulación por vías de máximo 30 km/h permitirán operar con patinetes por el 80% las vías de la almendra central. Una vez entre en vigor la normativa paralela de Carmena para el plan de movilidad urbana previsto para Madrid.

En el aire quedan las regulaciones de Barcelona, que coloca el sistema de patinetes junto a los modelos de negocio de compañías turísticas. No hay previsiones de que el Ayuntamiento de Ada Colau cambie la regulación en un corto espacio de tiempo. Por su parte, Valencia, una de las regiones más polémicas ya procedió a la retirada de todos los modelos de Lime ante un permiso que no fue solicitado al consistorio. Las últimas actualizaciones confirmaban que Lime había cedido ante las peticiones del Ayuntamiento para sentarse a hablar de las opciones para la capital levantina.