Tesla ha publicado sus resultados financieros del tercer trimestre del 2018. Sorprendentemente, son los mejores que ha logrado en los últimos dos años y se lo debe a la popularidad de su sedán el Model 3. Según la compañía, obtuvo ganancias netas de 312 millones de dólares, con ingresos de 6.8 mil millones de dólares.

La empresa de coches eléctricos consiguió su hito en los mismos tres meses que su CEO, Elon Musk, ha sido demandado por llamar pedófilo a un buzo que participó en las labores de rescates de un grupo de niños y su entrenador de fútbol en una cueva en Tailandia, dio una entrevista en la cual fumó hierba y fue multado y sancionado por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) por haber publicado en su Twitter que estaba considerando sacar a Tesla de la cotización pública, por lo que fue forzado a dejar la presidencia de la compañía de coches eléctricos.

Musk y Deepak Ahuja, el director de finanzas de Tesla, escribieron en una carta a los inversores:

El tercer trimestre de 2018 ha sido un trimestre verdaderamente histórico para Tesla. El Model 3 está atrayendo a clientes de marcas premium y no premium, convirtiéndolo en un producto verdaderamente principal.

La polémica producción del Model 3

Del segundo al tercer trimestre de este año, Tesla consiguió duplicar la producción del Model 3, pero llegar a ello ha sido un largo y tortuoso camino. "Afortunadamente, estos desafíos son más fáciles de resolver que la fabricación de vehículos, y hicimos mejoras a lo largo del trimestre", escribieron Musk y Ahuja.

En total, el fabricante terminó entregando 56.065 Model 3 en América del Norte en el tercer trimestre, 225 más de lo que había anunciado durante los conteos iniciales de entregas del trimestre a principios de octubre. Según Musk y Ahuja, incluso empezarán a tomar pedidos del Model 3 en Europa y China "antes de que finalice este año".

Dado el éxito del Model 3, el CEO anunció que ya está a la venta una versión más económica del mismo. Por otro lado, también dio a conocer que, a partir del 1 de noviembre, Tesla dejará de ofrecer diversas opciones para el interior del Model S y el Model X para simplificar los procesos de producción de ambos coches.