Una nueva dieta de moda asoma por las cocinas de medio mundo: la Baby Food Diet, que consiste en tomar un total de 14 potitos para bebés al día para sustituir el desayuno y la comida, mientras que para por las noches se recomienda tomar algo ligero.

Es una dieta “hipocalórica”, según explica la nutricionista Judit López. Esto significa que el cuerpo consume menos calorías de las que realmente va a utilizar. La Baby Food Diet o dieta de los potitos está considerada por los nutricionistas como una “dieta milagro”, según explica López. “En consulta siempre llamo al sentido común. No hay que complicarse la vida con la alimentación, debe ser algo más sencillo y fácil”, comenta.

Nueva dieta, pero las mismas preguntas de siempre: ¿Puede ser peligrosa para la salud? ¿Puede acarrear carencias nutricionales? ¿Se produce el temido efecto rebote al terminar con ella?

¿Es una dieta peligrosa?

Para Judit López la respuesta es rotunda: “Sin duda”. “Además, este tipo de dietas no enseñan a comer y terminan generando conductas alimentarias peligrosas, como la de no tomar alimentos naturales porque solo se ingieren potitos (comida procesada), normalizar la sensación de hambre ya que es muy hipocalórica, déficits nutricionales severos debido a la poca variedad y cantidad de nutrientes”, señala la especialista.

Este tipo de dietas no enseñan a comer y terminan generando conductas alimentarias peligrosas

Pero no solo esto. El riesgo de que una persona padezca un trastorno de la conducta alimentaria, comenta, aumenta. “Con todo el riesgo para la salud psíquica y física que ello conlleva”, razona López.

Frutas variadas (Pixabay)

Carencias nutricionales

Los potitos tienen muy pocas calorías, alrededor de 75 por cada bote, y están comspuestos principalmente por “fruta, verdura y avena”, según explica López.

Debido a los componentes de los potitos se puede presentar una carencia de “macronutrientes como las proteínas, grasa e hidratos de carbono complejos, pero también de micronutrientes, como son las vitaminas y los minerales”, señala la nutricionista.

¿Qué es y cuándo se produce el ‘efecto rebote’?

El temido efecto rebote se da, ilustra López, tras realizar cualquier dieta milagro porque se produce el mismo impacto en el cuerpo, es decir, “hay un déficit calórico fuerte y repentino, nuestro organismo pierde rápidamente agua y músculo principalmente”. “Esto produce una disminución del metabolismo basal, entre otras cosas porque el cuerpo se pone en situación de alerta al recibir mucha menos energía y, por tanto, gasta menos.”, ilustra la nutricionista.

“También es porque el músculo gasta mucha energía, pero si perdemos parte de nuestra masa muscular se reducirá, en consecuencia, nuestro gasto energético”. Pero lo importante, el efecto rebote viene después de la bajada brusca de peso: “Cuando se produce el estancamiento, la persona se frustra y, además, al ser una dieta difícil de llevar y monótona generalmente, la persona vuelve a comer lo mismo de antes. Esto conlleva su correspondiente subida de peso, ya que recordemos que nuestro gasto energético ha disminuido en el proceso”, finaliza la explicación López.

Bajar de peso de forma sana

Mucho se ha dicho ya sobre cómo se debe llevar una dieta correcta, pero con la llegada del verano y la aparición de nuevas modas nunca está de más recordarlo.

“Es muy importante hacer una reeducación nutricional para que la pérdida de peso se mantenga en el tiempo”, afirma López. Aprender a comer bien lleva su tiempo, pero con la ayuda de un expertos interiorizar hábitos más saludables será más fácil: “Es preferible acudir a un nutricionista que nos adapte las recomendaciones nutricionales a nuestro estilo de vida para poder tener adherencia a la dieta”, señala. También es importante “no excluir ningún grupo de alimentos, excepto si hay una razón médica detrás”, aclara. “La dieta debe ser variada, suficiente y equilibrada, además de apostar por alimentos naturales y evitar los ultraprocesados”.