Si faltaban evidencias sobre la injerencia rusa en Estados Unidos, una nueva investigación se ha encargado de encontrarlas. El consejo especial, creado para arrojar luz al intento del Kremlin por interferir en las elecciones presidenciales de 2016 que dieron la victoria a Donald Trump, ha demandado a algunos actores que centraron sus esfuerzos en conspirar contra el proceso electoral.

En una acusación de 37 páginas, el órgano del Gobierno liderado por Robert Mueller señaló que 13 personas de nacionalidad rusa, la Agencia de Investigación de Internet y otras entidades interfirieron en la campaña electoral desde 2014 hasta 2016 con el objetivo de "sembrar la discordia en el sistema político de los Estados Unidos, incluidas las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016", señala el documento. Las personas, organizaciones y entidades demandados serán acusadas formalmente en in jurado federal en Washington DC.

Los demandados publicaron información peyorativa sobre varios candidatos, y para principios y mediados de 2016, las operaciones de los demandados incluyeron apoyar la campaña presidencial del entonces candidato Donald J. Trump ... y menospreciar a Hillary Clinton.

Los 13 rusos demandados están acusados de robar las identidades de personales reales en Estados Unidos para hacerse pasar por locales y operar cuentas falsas en redes sociales, además de cobrar publicidad y organizar mítines políticos. El consejo especial estadounidense creado tras el escándalo del Russiagate sostiene que los rusos acusados conspiraron contra el país al "perjudicar, obstruir y derrotar las funciones legales del Gobierno".

Robert Mueller afirmó que las personas involucradas tenían un salario y cobraban bonificaciones por interferir en el proceso político. Asimismo, el acusado Yevgeniy Prigozhin habría utilizado las compañías que controlaba, como Concord Management and Consulting y Concord Catering, para financiar las operaciones que, según el informe, tenían como fin beneficiar al magnate Donald Trump.

Los rusos han sido acusados de conspiración para defraudar a Estados Unidos, mientras que tres de ellos suman delitos por fraude electrónico y fraude bancario, y cinco podrían afrontar cargos por robo de identidad agravado.

Peor de lo que imaginábamos

El documento presentado este viernes 16 de febrero pone de relieve los esfuerzos del Kremlin por perjudicar a la candidata Hilary Clinton, después de que se confirmara la injerencia rusa en las elecciones a través de redes sociales como Facebook y Twitter.

Desde que se publicaron las primeras evidencias, el Russiagate se ha convertido en uno de los escándalos más graves, sobre todo por poner en duda la capacidad de un país para interferir en los procesos electorales de otras naciones. A través de anuncios y cuentas falsas, el Kremlin centró sus esfuerzos en polarizar las opiniones para desestabilizar las elecciones de noviembre de 2016.

Twitter anunció que se identificaron más de 50.000 bots vinculados con Rusia desde que empezaron las investigaciones y Facebook añadió que los anuncios rusos fueron vistos por más de 126 millones de personas.

Las compañías tecnológicas han tenido que responder ante el Congreso de Estados Unidos sobre estos hallazgos y dar explicaciones sobre sus metodología para evitar e identificar este tipo de comportamientos en redes sociales.

Los últimos datos apuntaron a que Estados Unidos no ha sido el único objetivo de Rusia y que el Kremlin también intentó interferir en el Brexit.