Las tecnológicas están en el ojo del huracán por los anuncios vinculados a Rusia que usaron sus plataformas para influir en los votantes durante las pasadas elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

Este martes 31 de octubre, el asesor general de Facebook, Colin Stretch; el principal abogado de Twitter, Sean Edgett; y director de aplicación de la ley y seguridad de la información de Google, Richard Salgado, comparecieron en una audiencia ante un subcomité judicial del Senado para hablar sobre cómo fueron manipuladas sus respectivas plataformas con información y noticias falsas entre junio de 2015 y agosto de 2017 como parte del caso que ha sido bautizado como el Rusiagate.

Para empezar, las tres empresas aclararon las cifras que inicialmente habían revelado. Los anuncios falsos en Facebook vinculados a la Agencia de Investigación de Internet (IRA, por sus siglas en inglés) en Rusia llegaron a 29 millones de usuarios, con un alcance de hasta 126 millones de personas. Google encontró 1.108 vídeos en 18 canales de YouTube con 43 horas de contenido relacionado a la campaña del Kremlin, así como 4.700 dólares invertidos en anuncios de búsqueda y display. Twitter identificó 2.752 cuentas falsas rusas y más de 36.000 bots que publicaron tweets 1.4 millones de veces durante las elecciones.

En el testimonio escrito que Facebook entregó el lunes al comité del Senado, Stretch señaló que una sola operación desde San Petersburgo realizó alrededor de 80.000 publicaciones que fueron vistas por unas 29 millones de personas.

"La interferencia extranjera que vimos es reprensible. Los actores extranjeros, escondidos detrás de cuentas seguras, abusaron de nuestra plataforma y otros servicios de internet para tratar de sembrar división y discordia, y para tratar de socavar las elecciones, - es un asalto a la democracia que es directamente contrario a nuestros valores y viola todo lo que Facebook representa", dijo Stretch.

Durante la sesión de una hora y media, el representante de Facebook evadió responder si la empresa de Mark Zuckerberg está a favor o no de la nueva propuesta de ley para regular la propaganda en redes sociales, llamada Honest Ads (Anuncios honestos). Sin embargo, aseguró que trabajarán de la mano con a ella.

Por su parte, Salgado afirmó que Google se ve a sí misma como una plataforma tecnológica y no como una empresa de medios o un periódico y Edgett indicó en nombre de la red de microblogging: "Determinamos que el número de cuentas que podríamos vincular a Rusia y que tuiteaban contenido relacionado con las elecciones era pequeño en comparación con el número total de cuentas en nuestra plataforma durante el período relevante", y añadió:

De manera similar, el volumen de tweets automáticos relacionados con las elecciones que se originaron en esas cuentas fue pequeño en comparación con el volumen general de actividad relacionada con las elecciones en nuestra plataforma, con significativamente menos impresiones en comparación con un tweet típico relacionado con las elecciones.

La semana pasada, Twitter anunció que prohibirá en su plataforma toda la publicidad proveniente de Russia Today y Sputnik, medios rusos vinculados al Kremlin y considerados por la inteligencia estadounidense como aliados del Rusiagate.

El representante de Facebook aseguró que duplicarán su seguridad contratando a 20 mil nuevos empleados encargados de rastrear el comportamiento de extremistas en sus sitios para erradicar sus mensajes. Además, crearán nuevas herramientas para garantizar la transparencia de los anuncios en su plataforma en concordancia con la nueva ley Honest Ads.

Google creará una base de datos de acceso público sobre todos los anuncios electorales que sean comprados en sus plataformas publicitarias y en YouTube, indicó Salgado. También publicará informes de transparencia sobre los anuncios electorales, con el nombre de los compradores y el monto del dinero que gasten.

Este miércoles 1 de noviembre, las tecnológicas deberán acudir a otras dos audiencias.