El magistrado de instrucción de la Seu d'Urgell, que actualmente investiga a los padres de Nadia por un supuesto delito de estafa, advierte al abogado defensor y a los funcionarios que intervienen en el proceso acerca de la necesidad de proteger a la menor de edad, afectada de tricotiodistrofia. A petición de la Fiscalía, el auto difundido hoy señala que las diligencias del sumario son secretas hasta la apertura del juicio oral y que la doble condición de víctima de la niña obliga a su protección.

El juez recuerda que la menor habría alcanzado la condición de víctima tanto en un sentido físico, de no haber recibido los tratamientos que su estado de salud exige, como en un sentido psíquico. En el segundo caso, su exposición pública "con la presente y única finalidad del lucro de los investigados", según el magistrado, habría generado una "adicional victimización en la menor". El auto pone como ejemplo los carteles encontrados en su domicilio en l'Alt Urgell con expresiones del tipo "No te vas a morir".

Este razonamiento lleva al juez a pedir de nuevo que no se difundan imágenes ni datos que identifiquen a la niña con el fin de velar por su dignidad e intimidad y proteger derechos como la integridad física y psíquica, la libertad e indemnidad sexuales. A la luz de los hechos conocidos, el auto del magistrado advierte a la defensa y a cualquier otra persona, sea o no funcionario público, que la revelación del contenido del sumario está penada por el artículo 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Los padres de la menor están siendo investigados por un supuesto delito de estafa, después de que iniciasen diversas campañas para recaudar fondos con los que sufragar una hipotética operación genética a través del cerebro en Houston. Sin embargo, la tricotiodistrofia, la enfermedad rara que padece Nadia, no cuenta con una cura en la actualidad. Como mostraron las sospechas publicadas por Josu Mezo en su blog Mala Prensa y sendas investigaciones realizadas por Hipertextual y el diario El País, la historia construida alrededor de la niña está plagada de falsedades e inverosimilitudes. Ningún hospital de Houston ofrece este tratamiento, y tampoco existe el supuesto cirujano. Sus progenitores habrían recaudado cerca de un millón de euros en donaciones, que habrían empleado mayoritariamente para sufragar gastos personales, según el auto del juez de instrucción.