Japón siempre ha sido conocido por ser un país innovador, pero a veces se pasan un poco y es difícil llegar a imaginar cómo llegaron a pensar que ese artilugio tenía alguna posibilidad de venderse fuera de las fronteras. Simplemente parecen no tener ningún límite durante el proceso creativo y no pararse a pensar si son ridículos o no: mientras sea útil, adelante.

Cuando dejas que los inventores creen lo que quieran, es lo que tiene, te topas con invenciones bastante extrañas, pero la verdad es que parece que al menos nacionalmente, funcionan. De hecho, reconozcámoslo, aunque sean ridículos algunos son bastante ingeniosos.

Inventos para comer

Hay múltiples opciones, desde unos palillos con un ventilador integrado a pilas que soplan los fideos por ti, hasta baberos para adultos, guantes para comer shushi con las manos o servilletas con tu cara impresa de forma que puedas comer una hamburguesa por detrás de ella sin lucir poco elegante para quien te acompañe. El que más me gustó fue el babero porque me recuerda a un lagarto con chorreras.

Máscaras faciales

Es una máscara, sí. Está hecha de nylon y neopreno y supuestamente estira y refuerza los músculos faciales en varias direcciones cuando gesticulas, amasando las arrugas y favoreciendo la circulación; lo que en teoría debería ayudar a desaparecer las líneas de expresión y la flacidez. Hay otras que sólo agarran la barbilla dicho sea de paso y se supone que estas, si duermes con ellas, reducen la papada.

También puedes usarlo para asustar a los niños del barrio ya sea en Halloween o en el día a día. Un poco de maquillaje y te marcas un Hannibal. Dos por uno.

Los reposacabezas

Han inventado una gran cantidad de accesorios para dormir en cualquier posición y lugar. Existen manos que se acoplan a la mesa, gorros con una ventosa para sostenerte sentado mientras duermes en el metro, libros que al abrirlos se transforman en un cojín, almohadas con forma de brazo de hombre, de regazo de mujer o directamente gorros almohada integrales. Que no se diga que no hay tiempo para dormir sus ocho horas recomendadas.

Jabón en minipastillas

Se venden en cajas parecidas a los caramelos para la garganta o, a veces, en forma de chicles, pero son jabones de un sólo uso para llevar en el bolso. Es bastante famosa la confusión de extranjeros que compraron en el supermercado una caja supuestamente de chicles y al probarlos descubren que son jabón. La verdad, no sé cómo no se les ha ocurrido comercializarlos como veneno para llevar o, ya en serio, ponerlos en los dispensadores públicos, parece bastante útil.

Utilidades añadidas a los paraguas

Lo cierto es que el paraguas ya existía en China en el siglo XI a. C pero los japoneses fueron los primeros en hacerlos transparentes. Después de esto se motivaron y el asunto no ha hecho más que crecer. Ahora existen paraguas hasta el piso, 'miniparaguas' para las cámaras de fotos, paraguas que se transforman en un asiento, paraguas acoplados directamente a la cabeza (sin palo) o paraguas corbata.

El palo del selfie

Este no está en esta lista por que el invento sea raro ahora, sino porque en algún momento debió de serlo, porque cuando lo presentaron por primera vez no funcionó. Parece ser que el palo del selfie, casi como lo conocemos hoy día, lo inventó un japonés, Hiroshi Ueda, un hombre que trabajó para la empresa de cámaras Minolta. En 1980 presentó la patente del palo pero no se la aceptaron. Gran error.