El padre del "Nuevo Periodismo" es inteligente, atrevido, leído y, sobre todo, polémico. Pero por mucho que su trabajo sea digno de la más solemne admiración, en sus numerosas afirmaciones (y su ensayo The Kingdom of Speech) también demuestran una cosa: no entiende qué es el concepto mal llamado "Teoría de la Evolución". La evolución, además de una entelequia técnica utilizada en biología para contextualizar una serie de hechos, es ya un concepto muy "pop". Algo que los autores no dudan en utilizar en sus escritos de una manera pseudofilosófica. El de Tom Wolfe es un buen ejemplo; veamos por qué.

Tom Wolfe contra la evolución

Pero, ¿qué dice Wolfe en contra de la evolución? En un reciente artículo redactado por Regina Navarro, Tom Wolfe es entrevistado, con muchas razones, para mostrar parte de ese carácter tan guerrillero (y elegante) que le caracteriza. La entrevista es interesante, con mucho sabor y un tanto "polemicófila" si es que existe la palabra. Y es que trata de todo tipo de asuntos relacionados con la sociedad, el periodismo y la filosofía moderna. Sin embargo, se da de bruces en el primer momento. Titulado Tom Wolfe: "La teoría de la evolución es un cuento", éste no podía ser más desafortunado.

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Cuando más adelante vemos las afirmaciones y comentarios del autor, podemos estar seguros de que el periodista no entiende demasiado bien ni a Darwin, ni la evolución, ni los conceptos básicos de la biología evolutiva. Con frases como "La teoría de la evolución no cumple con ninguno de los estándares para las nuevas teorías porque, para empezar, no es comprobable"; o "No se han abierto nuevas investigaciones"; o "Creo que si la gente dejara de estudiar la teoría de la evolución no cambiaría nada en la ciencia" se aprecia su estulticia al respecto.

Todo lo que ha dicho está mal

Es curioso (si no doloroso) ver a una persona con tanto bagaje cultural, responsable de tanta evolución periodística, si me permitís el chiste fácil, meter tanto la pata. Vamos a diseccionar cada parte de su discurso para aclarar en qué puntos se equivoca. En primer lugar, cae en una oscura y falaz costumbre. Diferenciemos lo que es de verdad la "evolución", un concepto técnico que supone un corpus de hechos y teorías (e hipótesis, claro) con la evolución de la que se habla comúnmente en la sociedad. La gente cree saber qué dice la "teoría de la evolución" y de ahí se asume una conceptualización popular muy asumida y generalmente errónea. Tom Wolfe parte de esa conceptualización, nada técnica ni rigurosa.

Comencé a leer un poco y cada vez tuve más la sensación de que eso era un mito. Un mito como el de Thor y Wotan. La teoría de la evolución no cumple con ninguno de los estándares para las nuevas teorías porque, para empezar, no es comprobable. La evolución significa que no puedes ver lo que sucederá a menos que vayas a vivir durante siete millones de años, no se puede explicar, es totalmente imposible. Si intentaras encontrar hechos que sean verdaderos, se anularía la evolución. No se han abierto nuevas investigaciones y no es una teoría comprobable.

Cuando el periodista afirma que "la teoría de la evolución no cumple con ninguno de los estándares para las nuevas teorías porque, para empezar, no es comprobable" parece que no entiende el concepto. La evolución está compuesta de muchos, muchos hechos y teorías. Una teoría es una hipótesis comprobada y asumida. La evolución tiene muchas, muchas teorías e hipótesis comprobadas. Por ejemplo, que las mutaciones en los gámetos (células sexuales) pueden provocar la expresión de ciertos caracteres diferentes a los de los parentales. O que la presión ecológica siempre va en detrimento de la especie menos adaptada. O que la riqueza de la biodiversidad en un sistema aumenta la tasa de supervivencia. En fin, que decir que la evolución no cumple los estándares o no es comprobable es como decir que las matemáticas no son comprobables o no cumple los estándares porque existen números infinitos (y por tanto, no abarcables).

"La evolución significa que no puedes ver lo que sucederá a menos que vayas a vivir durante siete millones de años, no se puede explicar, es totalmente imposible. Si intentaras encontrar hechos que sean verdaderos, se anularía la evolución", explica Wolfe. Con esta terrible frase sigue demostrando una absoluta falta de entendimiento. Por supuesto que podemos analizar la evolución a lo largo de siete millones de años; y más (o menos). Para eso existen miles de herramientas: moleculares, anatómicas, culturales, genéticas... que nos permiten inferir resultados a partir de hechos palpables. No necesitas viajar en el tiempo para comprobar un hecho, al igual que no necesitas comprobar que tu coche sigue donde lo dejaste o que las llaves de tu casa seguirán abriendo la puerta. El autor explica que "no se han abierto nuevas investigaciones y no es una teoría comprobable". Con esta frase insiste en demostrar que no está al tanto de nada del mundo investigador.

Por supuesto, esto es erróneo. De hecho, actualmente, es uno de los campos más estudiados gracias a la biotecnología y a las nuevas técnicas genéticas. Todos los días surgen miles de estudios nuevos al respecto. Casi acabando su escueta argumentación, Wolfe explica que "si la gente dejara de estudiar la teoría de la evolución no cambiaría nada en la ciencia", afirma, "Somos esclavos de una teoría que no tiene consecuencias". De nuevo, es obvia su equivocación. Sin estudiar en biología evolutiva no tendríamos los avances en medicina personalizada, terapias genéticas, conocimientos de enfermedades, desarrollo antropológico, histórico y filosófico... que tenemos hoy día.

¿Qué es la evolución en realidad?

Hace ya un tiempo que os explicamos todo lo necesario para conocer la evolución de una forma sencilla. Resumiendo muchísimo, la "teoría de la evolución" es como se conoce a un corpus, es decir, un conjunto de conocimientos y evidencias científicas que explican un fenómeno: la evolución biológica. Como explicábamos, en este caso decir "teoría de la evolución" es poco riguroso, si no incorrecto, técnicamente hablando.

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Pero volviendo a la evolución biológica, que comprende un conjunto de hechos comprobados, esta explica que los seres vivos no aparecen de la nada y porque sí, sino que tienen un origen y que van cambiando poco a poco. En un momento dado, estos cambios provocan que de lo que consideramos un mismo ser vivo, o ancestro, surjan otros distintos, conocidos como especies diferentes. Estas especies son lo suficientemente distintas como para poder reconocerlas por separado y sin lugar a dudas (más o menos). Al proceso de cambios progresivos que ocurren se le llama evolución. La evolución está mediada por algo llamado "selección natural", aunque este término es muy vago. Un término más correcto es la presión selectiva.

Con este nombre se entiende un factor que "presiona" estos cambios en una dirección. Los cambios evolutivos suelen ser adaptativos, grosso modo, lo que implica que adaptan a la especie según la presión selectiva que sufre (o la hace desaparecer para siempre). La evolución como "teoría" no es nada sencilla y ha ido creciendo enormemente durante la historia de la biología. Hoy día, como ocurre con las matemáticas, la física o la química, este corpus es tan grande que se estudian efectos y apartados concretos del mismo; y existen especialistas dedicado exclusivamente a comprender partes muy específicas.

La irresponsabilidad de los medios

La opinión de Tom Wolfe con respecto a la evolución es eso: una mera opinión. Además, una opinión que se choca de pleno contra un enorme muro de evidencias en contra. Entonces, ¿a qué viene tanto revuelo? Señalemos con el dedo a otro punto crucial: el medio (o la periodista). Para entender la evolución hace falta tiempo y esfuerzo. No todo el mundo dispone de ambos o lo quiere invertir en entenderla, algo completamente comprensible. Sin embargo, el poder inherente de un medio es el de informar. Es decir, un profesional toma todo el grueso de información, lo mastica, lo digiere y te informa.

Así lo asume la sociedad de forma consciente o inconsciente. Cuando la información que se aporta es errónea, puede resultar malo. Incluso peligroso. En este caso, el papel de la periodista, eligiendo el titular (cosa que tal vez no sea culpa suya) así como la redacción de algunas frases en la entrevista comenten una falta grave de desinformación, asentado la opinión de Tom Wolfe como si fueran hechos. Nada más lejos de la realidad. Ni la evolución es "una especie de cuento que separaba ciencia y religión", ni "al final, su teoría se asumió" y "ahora nadie plantea que no vengamos de los monos". No, no y no. Esas preguntas también están mal.

¿Y qué hay de malo? Todo. Un político, un ciudadano de a pie o un profesor que lea semejante entrevista grabará en su cerebro una idea importante: la evolución es un "cuento bienintencionado que no sirve para nada". ¿Qué clase educación, de cultura, le estamos dando a nuestra sociedad? ¿Qué pasará cuando toque decidir el destino de un investigador en biología evolutiva? La información tiene consecuencias directas en nuestro día a día. Para todos los medios, informar, y no caer en la desinformación, es probablemente la prioridad más importante. Porque la desinformación, es un problema silencioso, como una terrible enfermedad que se transmite entre todos los ciudadanos sin que casi nadie lo sepa. Y si a estas alturas todavía piensas que el fallo no es tan grave será la demostración de que la desinformación todavía va ganando la guerra.